Brigada Bravo Díaz, hazañas bélicas BSO

Germán Díaz y Antonio Bravo, en el FEX./J. J. GARCÍA
Germán Díaz y Antonio Bravo, en el FEX. / J. J. GARCÍA

JUAN JESÚS GARCÍAGRANADA

La Brigada Bravo-Díaz es un asombroso proyecto instrumental del zanfonista Germán Díaz y el guitarrista de jazz Antonio Bravo. De casta le viene al galgo ser rabilargo, y es que Germán es el sobrino del máximo folclorista de este país, el estudioso Joaquín Díaz, del que ha heredado su gusto por la cultura en desuso... o no, porque sus instrumentos están en perfecto orden de revista aunque tengan más de algún siglo de vida. Si en el Parapandafolk asombraron por su respetuosa audacia, en el FEX acompañados por el coro de ranas del conservatorio del carmen de los mártires volvieron a sorprender. Y seguro que lo hacen nuevamente en las Tendencia de Salobreña, donde repetirán este verano.

Esta pareja usa tecnología 'paleo vintage': un gramófono Pathé de cilindros de cera datado en 1901, una rolimónica del 29 y una cajita de música 'programable' (¡con un rollo de papel perforado agujero a agujero!) entre otros trastos de museo, que suman a un pedal de loops; que la ciencia avanza que es una barbaridad. Ellos manejan una guitarra de caja y una zanfona, que en manos de Díaz esta última se convierte en el instrumento más alucinante del planeta.

Aunque estaban anunciados tocando su disco dedicado a la BSO de la Gran Guerra de 1914, hubo también piezas de su anterior referencia, inspirada en nuestra guerra civil, y un avance del próximo... ¡exactamente!: el de la segunda guerra mundial. Su fijación por estas músicas les llega, explican, por el plus añadido de emoción que tienen esas melodías en tiempos tan intensos.

Parten en cada caso del cilindro de cera, algo así como los singles del momento, para introducir cada tema, rulos sacados de los archivos de la universidad de California, que los conserva. Prólogo informativo en el que suenan los originales con 'calidad de gramófono', para posteriormente hacer su adaptación, absolutamente creativa y embelesadora, con más swing y jazz que otra cosa y de una imaginación asombrosa. 'A las barricadas', 'Los cuatro muleros', por ejemplo, convivieron con los cuarenta principales del 14 como 'Indianola', 'K-K-K-Katy' y un número uno absoluto de 'Oh! Frenchy'. Y si a lo ya escrito se le añade un refrescante sentido del humor, pocas noches serán mejor empleadas que escuchando a estos brigadistas en tiempos de paz. En Salobreña estarán en agosto. No se los pierdan.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos