«Es espectacular poder bailar con la maravillosa escenografía real de un faro»

Eduardo Guerrero./J. F. B.
Eduardo Guerrero. / J. F. B.

Eduardo Guerrero, bailaor | Hoy en el Teatro Alhambra, dentro del ciclo Flamenco Viene del Sur, que protagoniza la noche de los lunes desde principios de febrero, llega la obra 'Faro'

JORGE FERNÁNDEZ BUSTOSGranada

La obra 'Faro', del bailaor gaditano Eduardo Guerrero, está inspirada en la poesía del faro. Letras como 'Mediterráneo' o 'Alfonsina y el Mar' van entretejiendo una función sin guión argumental, donde se intercalan números musicales con el baile de Eduardo y en el que la escenografía blanca y escueta deja protagonismo al color del vestuario y a la coreografía.

'Faro' fue creado especialmente para una gira que tuvo lugar en el verano de 2017, recorriendo quince faros de España, empezando en el asturiano Faro de Peñas y el Faro de la Cerda en Santander, pasando por levante, de Cartagena a Tarragona, hasta el Rompido en Huelva o Sacratif en Granada, para acabar en Cádiz, cuyo faro permanece en los primeros recuerdos de infancia de Eduardo Guerrero.

-¿Ha habido un antes y un después en su carrera después de obtener el 'Desplante' en 2013?

-Siempre es bueno obtener premios y sobre todo cuando tiene tanta repercusión como es el del festival de las minas, en esta ocasión el premio sirvió para que todo se pusiera en marcha y los festivales comenzaran llamar para interesarse por nuestras propuestas.

-¿Cómo surgió la idea de este espectáculo?

-Faro nace por la propuesta de un empresario que me ve bailar en el Teatro Real de Madrid y nos encarga una gira por los faros de España. Así creamos el espectáculo al que llamamos directamente 'Faro', es espectacular poder bailar con la maravillosa escenografía real de un faro, una experiencia inolvidable, la imagen poética del faro es brutal.

-¿Siendo de Cádiz era una obra 'obligada', el mar, la sal, la puesta de sol...?

-Sí, además yo he vivido siempre frente al faro de Cádiz, cada noche entra y sale esa fugaz luz por las ventanas de la casa, donde al despertar te asomas y ves la imagen imponente del faro y como las olas rompen alrededor de él.

-Concebido para representar al aire libre, a la vera de un faro, ¿cómo funciona en el interior de un teatro?

-La adaptación a otros espacios no fue muy complicada, lo único que cambia del espectáculo coreográfico y musical es que no tenemos el faro como escenografía, pero potenciamos el diseño de Luces y a su vez creamos un espacio sonoro que nos hiciera recordar el sonido del viento, de las olas, no quisimos perder nada de lo que se creó para el espectáculo. Por otro lado la tranquilidad y la facilidad que nos dan los teatros comparados con los montajes al aire libre lo compensa todo.

-¿Es imprescindible la poesía en el flamenco?

-El flamenco ya de por sí es poético, pero es muy enriquecedor utilizar poemas para cambiar el mensaje de algunas letras. En mi último proyecto 'Sombra efímera' existe un gran trabajo en las letras que usamos con los distintos palos.

-¿Qué pretende trasmitir con su obra?

-Faro no tiene un guión argumental como tal, es una obra más hedonista que deja que el público disfrute de un espectáculo flamenco sin ninguna carga emocional, solo la de sentir el flamenco, como suena la guitarra, los cantes y el baile. Elegimos algunos temas relacionados con el mar como 'Mediterráneo' o 'Alfonsina y el Mar'.

-¿Aparece de algún modo el drama de los migrantes en nuestras costas?

-He tratado ese tema en mi último trabajo que acabo de presentar en Jerez hace una semana. El drama de los migrantes no se refleja en Faro que va más por el lado de la poética que emerge de la estampa de los faros, pero es un tema que siendo del sur veo cada día en nuestras costas y del que todos deberíamos ocuparnos, no podemos consentir esa injusticia, no es posible mirar para otro lado.