Docentes aprenden a crear una sede lunar en el Parque de las Ciencias

Ernesto Páramo (director del museo),Domingo Escutia, Manuel Olivares y Pilar Román./IDEAL
Ernesto Páramo (director del museo),Domingo Escutia, Manuel Olivares y Pilar Román. / IDEAL

ESERO es el proyecto educativo de la Agencia Espacial Europea que lleva el mundo cósmico a alumnos de todas las etapas educativas

MARINA NAVASGranada

El Parque de las Ciencias acogió el encuentro nacional para la formación de docentes y coordinación de estrategias del proyecto ESERO. Una iniciativa creada por la Agencia Espacial Europea (ESA) para apoyar la educación de la ciencia y tecnología en Primaria y Secundaria y fomentar las vocaciones científicas usando el contexto del espacio. El encuentro tuvo lugar en el Parque de las Ciencia los días 15 y 16 de julio.

Al evento acudieron profesores y empresarios industriales de diez comunidades autónomas distintas. La cita sirvió para programar la agenda de actividades para el curso escolar venidero, la cual estará centrada en la formación del profesorado de todas las materias educativas. «Formando a los docentes es como llegamos directamente al aula», aseguró Domingo Escutia, coordinador nacional de la oficina ESERO. Para completar la formación de los profesores se crearon recursos, materiales, actividades y competiciones útiles para incentivar la vocación científica de los alumnos.

El evento coincidió con la celebración del 50º aniversario de la pisada del hombre a la luna; por este motivo se preparó una serie de herramientas de exploración galáctica que incluían conocimientos para diseñar una misión espacial, crear una sede lunar o conseguir energía y agua. Además, los participantes pudieron conocer algunos objetos de misiones espaciales de la colección de Jordi Gasull que ya se exhibe en el museo y observaron el eclipse parcial lunar que ocurrió esa noche.

Pilar Román, la representante de la delegación española del Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI) en la ESA, aseguró que en España el mundo espacial genera «capacitación científica, industria y empleo de alto nivel». «Esto ayuda a crear el modelo de pais que queremos atender», argumentó. Por este motivo, Pilar Román indicó que es necesario «crear vocaciones y prepararnos para saber qué habilidades tienen que tener nuestros futuros ingenieros y científicos del sector del espacio». El teniente de alcalde de Granada, Manuel Olivares, reforzó la labor del Parque de las Ciencias en el ámbito de la educación: «estamos de enhorabuena porque el museo es el ojo en el que todo el mundo se fija para llevar esta educación espacial a nuestros hijos».

Proyecto Internacional

ESERO surge desde la Agencia Espacial para saldar su obligación educativa. «La ESA tiene claro que tiene que ofrecer un retorno a la sociedad por la implicación que esta tiene en la carrera espacial y la industria». explicó Domingo Escutia. Por este motivo, se incentiva desde las bases educativas «esa vocación científica en el aula, que repercute en nuestra calidad de vida, conocimiento y economía», informó el coordinador nacional de la oficina ESERO.

El proyecto empezó hace dos años y medio y llevan más de 2.000 docentes formados. Estas enseñanzas, a parte de en Granada, se han impartido en el centro regional de innovación y formación 'Las Acacias' de Madrid, el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Bizkaia, la Fundación Séneca y el Edificio Cinc da Cidade da Cultura en Santiago de Compostela, entre otros.

A nivel internacional el proyecto se centra en «incentivar a aquellos alumnos que todavía no están interesados en materias como las matemáticas y traer el conocimiento a la siguiente generación», explicó Clara Cruz, coordinadora de proyectos educativos de la ESA. Para los alumnos de Primaria a Secundaria se ofrecen competencias a nivel europeo para que puedan «desarrollar habilidades y competencias en diferentes materias y que estén más preparados para ir a universidades donde se estudien estas ciencias», informó Clara Cruz.

La mayoría de los retos están dirigidos a alumnos desde los 8 hasta los 20 años. Un ejemplo de proyectos es 'Mission X', un reto a nivel internacional centrado en la educación física y nutricional que entrena a los estudiantes como futuros astronautas. Para los estudiantes universitarios se ofrece un entrenamiento en plataformas de microgravedad e hipogravedad, para que puedan sentir cómo sería el ambiente espacial sin gravedad.