El 'corto' del granadino César Ríos, avalado por la DGT, contra el uso del móvil en el coche

Ríos (a la izquierda, de espaldas), dirige a Federico Aguado mientras este camina por la calle enviando mensajes de voz con el móvil. /
Ríos (a la izquierda, de espaldas), dirige a Federico Aguado mientras este camina por la calle enviando mensajes de voz con el móvil.

El realizador ha contado con Adela Úcar (Cuatro) y Federico Aguado ('Mar de plástico') para narrar la trágica historia de una conversación que se inicia con risa y acaba en llanto

JOSÉ ANTONIO MUÑOZ

El realizador de cine granadino César Ríos ha dirigido uno de los cortometrajes que avala la Dirección General de Tráfico para la campaña de este verano, por su labor de concienciación de las buenas prácticas al volante. El corto, titulado 'Una cosa más', está protagonizado por Adela Úcar (presentadora de Cuatro), y Federico Aguado (actor en 'Amar es para siempre', 'Mar de plástico' y 'Tiempos de guerra', entre otras series de éxito) y producido por la Fundación de Ayuda al Accidentado, además de diversas empresas del sector automovilístico. La diferencia con respecto a la campaña televisiva oficial de la DGT es que mientras los protagonistas de sus spots son rostros aún anónimos, en el corto de Ríos ambos actores son profesionales muy conocidos.

En la obra de Ríos se puede ver una escena común en cualquier calle de nuestro país: una pareja se manda mensajes de voz a través de Whatsapp. El problema es que la chica va conduciendo mientras responde a los mensajes de su novio, con quien se va a casar en breve. Este va andando por la calle. Se habla del traje, de las flores, de todos los detalles que lleva consigo un evento de estas características.

La diferencia capital en la situación es que ella va conduciendo mientras oye y graba los mensajes de voz. Es ese diálogo al volante, con la consiguiente distracción, la que provocará un desenlace fatal, tejido con maestría por parte del realizador granadino. Son apenas seis minutos de duración, rodados, como afirma Ríos, «en un solo día. Me estoy empezando a caracterizar por ser rápido en mi labor…», dice entre risas.

El realizador granadino junto a Adela Úcar, la protagonista, en la presentación del cortometraje.
El realizador granadino junto a Adela Úcar, la protagonista, en la presentación del cortometraje.

El mensaje del cortometraje es claro: casi un tercio de los accidentes de tráfico mortales que se producen en España tienen como origen la distracción al volante, y el teléfono móvil se ha colocado en un 'lugar de privilegio' en cuanto a las causas de las distracciones. En términos absolutos, ello supone que cada año son 500 las personas que fallecen en España por distracciones, y que el año pasado, según datos que facilitó en la presentación del cortometraje en Madrid la subdirectora de Formación y Educación Vial de la DGT, María Lidón, se recibieron 104.000 denuncias por hacer uso del móvil en carretera. En cualquier caso, más allá del número de accidentes y víctimas mortales, cada día se producen decenas de choques entre vehículos e incluso atropellos provocados por el uso del móvil al volante.

Gratificante

El realizador granadino comenta que «el trabajo fue muy gratificante. Rodamos en los alrededores de Madrid, en la zona de Franco Rodríguez, en la Dehesa de la Villa. Creo que hemos conseguido verdaderamente concienciar a quienes lo ven a propósito de la importancia de dejar el móvil de lado cuando se conduce. Por otro lado, está siendo especialmente emocionante la repercusión, porque estoy recibiendo mensajes de víctimas de accidentes de tráfico, ocasionados por el uso del móvil, quienes me han dicho que era necesario hacer un cortometraje como este». Añade que «existe la creencia de que el consumo de alcohol o de drogas provoca más accidentes que el uso del móvil, pero las cifras indican que ya no es así».

Sobre la estructura del corto, César Ríos dice que «hemos querido que llegue hondo, por lo que engancha al espectador con una situación y un diálogo que al principio puede resultar cómico, pero termina como termina. Utilizamos la vía de la emoción para conectar con la brusquedad del desenlace, que en un segundo cambia la vida de las personas».