«La corrupción siempre ha sido un mal español», considera Díaz Yanes

El cineasta Agustín Díaz Yanes empuña la pistola que representa el premio de Granada Noir./A. AGUILAR
El cineasta Agustín Díaz Yanes empuña la pistola que representa el premio de Granada Noir. / A. AGUILAR

El cineasta recogió anoche en el Teatro CajaGranada el galardón del ciclo Granada Noir

Pablo Rodríguez
PABLO RODRÍGUEZ

«Mátame, por favor», dijo la chica y él entornó los ojos oscurísimos, empuñó la pistola y la encañonó. No sabemos qué habría pasado en otras circunstancias. El noir enseña que la sombra anida en todos, incluso en los más insospechados. Sabemos que él apuntó a su cuerpo, que ella lo encañonaba a él, que uno de los dos apretó el gatillo y que el 'clic' retumbó en la sala. Nadie rodó por el suelo, pero ella había ganado el duelo. En su cámara guardaba el retrato de Agustín Díaz Yanes, derrotado como los héroes de las películas, con una sonrisa helada en la cara.

Así empezó la tarde en el vestíbulo el Teatro CajaGranada el cineasta madrileño; entre risas, solícito a todas las preguntas, agradecido de venir a una ciudad que ayer le entregó un galardón que reconoce su trayectoria como una de las más relevantes del género negro en España. Díaz Yanes recogió el premio Granada Noir, una condecoración con forma de pistola que le sirvió para jugar con la fotógrafa de la misma manera en la que lleva años jugando con los límites del cine para hacer joyas como 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto', 'Solo quiero caminar' o 'Sin noticias de Dios'.

El cineasta estuvo acompañado por el alcalde de Granada, Francisco Cuenca, que le entregó el galardón, y por el escritor Fernando Marías, con el que compartió una charla pública tras recoger la pistola. A ambos, y a los codirectores del festival Jesús Lens y Gustavo Gómez, les agradeció la distinción con palabras de Churchill: «Los premios nunca hay que pedirlos, siempre hay que aceptarlos y nunca hay que alardear de ellos».

Díaz Yanes habló brevemente de 'Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto', la película con la que cosechó ocho premios Goya y que ayer se proyectó al público. «Fue mi primera película, salió bien y me permitió seguir en el cine», dijo con sencillez.

Antes del duelo con la fotógrafa, en la rueda de prensa previa, el cineasta había dejado algunas claves sobre la cinta. Señaló, por ejemplo, la importante huella del cine italiano y francés que hay en la obra -»El viaje es mucho más sencillo desde Roma y París a Madrid, que desde Nueva York»- y ahondó en la facilidad para tratar los temas noir desde una perspectiva mediterránea en lugar de recurrir a la ambientación anglosajona. «Considero que es imposible de trasladar a España», apuntó.

Más que pistolas y sombreros

Además, Díaz Yanes habló sobre el género Noir, «un género que da libertad, pero que la da más en el guión que en la filmación», dijo. «Es un género que tiene sus códigos y que da más libertad al escritor que al director, que debe poner las piezas en escena delante de la cámara».

El cineasta aseguró también que el género está llevando más allá sus límites tradicionales. «Ya no es un género de sombreros y pistolas, es muy amplio y cabe todo o casi todo», explicó. En su opinión, la temática tradicional de violencia y mafia es corta y apuntó a otras ambientaciones como la corrupción que están siendo bien tratadas desde hace tiempo. «El género negro puede asumir delitos de guante blanco. Hay mucho cine negro de corrupción, sobre todo italiano», dijo. Sobre el caso español recordó 'Crematorio', «una serie sensacional basada en la obra de Chirbes y que ha sido muy bien trasladada».

Diaz Yanes también hizo referencia a la actualidad. Preguntado sobre si los últimos casos de corrupción podrían convertirse en películas noir en el futuro, aseguró que «la corrupción es un mal muy español, no solo es de ahora sino que se extiende desde hace décadas». En su opinión, «hay muchos temas que el Noir debería tratar y se nos olvida que España vivió 40 años de dictadura sobre los que podrían hacerse más películas». No obstante, reconoció que tiene conocimiento de jóvenes autores que están tratando estos casos de corrupción como material de creación. «Hay novelas muy buenas que se pueden leer ya y leeremos más en el futuro».

El cineasta cerró la cita dando algunas claves sobre 'Oro', su nuevo proyecto. La película, que se basa en un relato de Arturo Pérez Reverte, trata sobre el viaje de treinta soldados y dos mujeres a través de la selva en busca del metal dorado. «No son personajes históricos, sino que están colocados en el guión como lo hizo Pérez Reverte», apuntó antes de concluir con una sonrisa enorme, como la de un héroe de película, la misma que había congelado minutos antes la fotógrafa con el clic de su cámara. «Se estrena el día 10 y espero que guste al público».