La Comisión de Cultura pide información sobre el encaje de Laura García Lorca en el Centro Lorca

La concejala María de Leyva (derecha), durante el debate suscitado en torno a Laura García Lorca./J.A.M.
La concejala María de Leyva (derecha), durante el debate suscitado en torno a Laura García Lorca. / J.A.M.

Mantiene un despacho sin tener vinculación laboral con el Centro ni el Consorcio, y su situación no es clara, según Manuel Olivares, de Ciudadanos

José Antonio Muñoz
JOSÉ ANTONIO MUÑOZ

La situación de Laura García Lorca dentro del centro cultural que lleva el nombre de su tío, Federico García Lorca, fue uno de los puntos tratados en el día de ayer en la Comisión de Cultura del Ayuntamiento de Granada, que celebró su última sesión antes de las elecciones municipales del 26 de mayo. A pesar de que la semana pasada la consejera de Cultura de la Junta de Andalucía, Patricia del Pozo, afirmara a la salida del Consejo Rector que todos los acuerdos, incluyendo el nombramiento de la nueva gerente, Sara Navarro –con la aquiescencia con unas cuentas que la oposición denuncia como «no aclaradas»– se tomaron por unanimidad, los miembros de la Comisión pertenecientes a partidos que no rigen las instituciones representadas en el Consorcio –es decir, Ciudadanos, Vamos Granada, IU y un concejal no adscrito–, arremetieron duramente contra una situación que consideran, cuanto menos, irregular.

De hecho, el portavoz del grupo de Ciudadanos, Manuel Olivares, preguntó directamente al secretario accidental del Consejo del Centro Lorca, Javier Luna, por la situación concreta de Laura García Lorca, directora de la Fundación Lorca, controlada por la familia, y sobrina del poeta. Este respondió que Laura García Lorca no recibe ninguna remuneración en dinero por el trabajo –sin vinculación laboral– con el Centro Lorca, en la que se ocupa de elaborar la programación que dicha institución desarrolla, como miembro de la comisión creada al efecto. En cuanto a su presencia en el centro, Luna recordó que «no puede estar en el edificio de manera permanente, solo puntualmente cuando realice actividades relacionadas con su cometido», según el punto cuarto del convenio entre el Consorcio del Centro Lorca y la Fundación Lorca, firmado el 20 de diciembre de 2017. Del mismo modo, comentó que el asunto de la presencia permanente de Laura García Lorca en el edificio –tiene un despacho en la tercera planta, completamente dotado–, se ha tratado en diversas reuniones del Consejo Rector. Además, añadió que sobre esta cuestión hay evacuada una consulta a la Abogacía del Estado sobre esta materia.

Términos

Olivares contraatacó diciendo que «me gustaría que me explicaran qué significa el término 'puntualmente', cuando es público y notorio que acude al mencionado despacho con regularidad», y pidió cuentas sobre el papel que tienen los empleados municipales en el organigrama del centro. Luna afirmó que «desde que entré a formar parte del consorcio como secretario accidental, he pedido una normalización administrativa del Centro Lorca, con su catálogo de puestos de trabajo, y no lo tiene. He hecho gestiones para que se abra un portal de transparencia, que tampoco lo tiene. Somos conscientes de que los trabajadores han realizado más de 4.000 horas extraordinarias, sin reconocimiento alguno, y compañeros con sueldo base realizando tareas muy superiores a su puesto». También se hicieron públicas en la Comisión las condiciones del contrato de Sara Navarro: 50.630 euros de retribución bruta anual, dos años de contrato prorrogable por otros dos y un periodo de prueba de nueve meses.

Juan García Montero, exconcejal del PP ahora no adscrito, recordó, por su parte, que «siendo graves todos estos aspectos, nos parece más aún que se haya reconocido en sede judicial una apropiación indebida de 1,8 millones de euros por parte de Juan Tomás Martín –quien continúa figurando como secretario de la Fundación Lorca en la página web de esta–, y que ni un euro del dinero robado se haya devuelto a las instituciones. Con esos 1,8 millones de euros hay dinero para abonar las horas extras y para contratar a 60 gerentes».

Olivares abundó en este tema y afirmó que «cuando hemos visto un 'enjuague' para salvar la situación en el que han participado todas las administraciones representadas, cuando hay un convenio privado entre la Fundación Lorca y La Caixa del que se desconocen los términos, y cuando se ha desviado dinero de la calefacción de los colegios para entregarle 318.000 euros al Centro Lorca, pensamos que el legado llega a un precio muy alto. Y no vemos claro que una persona sin relación laboral con el Centro Lorca disfrute de un despacho, lo que constituye una remuneración en especie, nos hace hervir la sangre. Esto tendrá que aclararse, y depurar responsabilidades, caiga quien caiga». A esta aseveración, la concejala de Cultura, María de Leyva, respondió que «pidan ustedes información a sus compañeros del gobierno andaluz, el PP, quien preside ahora el Consorcio».

Francisco Puentedura, portavoz del grupo de IU, lamentó que «una vez más, se haya reunido el Consejo Rector del Centro Lorca sin que la postura municipal se haya consensuado en esta comisión, tal y como aprobó el pleno en su día». «Se cierra un mandato en el que todas las decisiones relativas al Centro Lorca se han tomado de espaldas a la ciudadanía, con un 'pufo' económico sin aclarar y como cómplices de un 'cortijo' que denunciaron al principio de su mandato, pero sin haber hecho nada por acabar con él», añadió. Puentedura también pidió traslado de las cuentas de 2017 y 2018, aprobadas por el Consejo Rector, «con la confianza de que no me las harán llegar».

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