El productor de 'Mudar la piel' explica en Granada los imprevistos del rodaje por la amistad entre un mediador con ETA y su espía del CNI

El productor de 'Mudar la piel' explica en Granada los imprevistos del rodaje por la amistad entre un mediador con ETA y su espía del CNI
R. L. PÉREZ

La cinta dirigida por Ana Schulz y Cristóbal Fernández se presentó el jueves 14 en el Centro Federico García Lorca de Granada como preámbulo al Festival Internacional de Jóvenes Realizadores

MARÍA AYLLÓNGRANADA

Se ve un teleférico surcando el cielo. De fondo la voz de Ana (la directora) que llama a Cristóbal para decirle que no pueden hacer la película. Es la primera imagen de este documental familiar, thriller de espías, que aborda la historia de Juan Gutiérrez (padre de la directora) mediador que intentó alcanzar la paz entre ETA y el gobierno español y su espía Roberto del CNI (Centro Nacional de Inteligencia) que se infiltró en su vida durante años. Ambos cultivan una amistad insólita a pesar de la traición.

'Mudar la piel' también es la crónica de la relación de los cineastas con el espía y su dificultad para atrapar su escurridiza amistad. Roberto fue acogido como un miembro más de la familia, como un hermano mayor de Ana Schulz. Él era huérfano. «De la necesidad de entender esta amistad nace esta película», palabras de la propia directora al inicio de la cinta. Se ha proyectado en el Centro Federico García Lorca de Granada y ha asistido su productor Juan Barrero para explicar en un coloquio con el público asistente los inconvenientes que tuvieron en su rodaje. Actividad programada por el Festival Internacional de Jóvenes Realizadores, que celebra su vigésimo quinta edición del 1 al 7 de abril en Granada, y cuenta con la colaboración de la plataforma Mujeres de cine.

Fotografías inéditas

Ana aparece en el documental en su casa, charlando con su propio padre, con su madre, recordando fotografías antiguas de su vida y de sus años de mediador en el proceso de paz con ETA. De su filtración a la prensa, concretamente al diario El Mundo, conversaciones privadas de su relación con el ministro del Interior Jaime Mayor Oreja, que guardaba en el ordenador de su casa, al que solo pudo tener acceso Roberto. Obligó a Juan a dimitir como mediador, ya que esta figura es anónima. Además, aparecen fotografías inéditas y las cartas que le mandó Roberto desde la cárcel a Juan. Una serie de archivos familiares que forman parte de la historia de España.

'Mudar la piel' plantea un prejuicio por la amistad entre el mediador y su espía que lo traiciona. «Juan nunca se ha sentido traicionado por Roberto», aclaró Juan Barrero y señaló que Ana tuvo la necesidad personal de rodar la película a pesar de que no es cineasta junto a Cristóbal Fernández para entender esta relación de su padre con su espía. Cinco años tardaron en darle forma a este proyecto por la precariedad y dificultades que se encontraron. Juan se animó a producir la película, solo lo ha hecho en tres ocasiones, por amistad. Ana y Cristóbal son amigos de Juan desde hace muchos años, «en barbacoas durante los veranos he escuchado historias de Juan, su experiencia vital desborda el contenido de esta película, su biografía es alucinante, ha sido mediador en Irlanda del Norte, con el IRA, en Colombia con las FARC, ha mediado en medio mundo, ha juntado en la mesa a gente muy dispar y además es un filósofo muy interesante», explicó Juan Barrero durante el coloquio con el público asistente al terminar la proyección.

«Sentimos que estábamos siendo espiados cuando nos reuníamos con Roberto, él tenía esa sensación de peligro porque estaba terminando su Tercer Grado»

«Es una película que costó mucho porque trata un tema muy controvertido. Incluso sentimos que estábamos siendo espiados cuando nos reuníamos con Roberto, él tenía esa sensación de peligro porque estaba terminando su Tercer Grado, estuvo nueve años en la cárcel, y estaba temeroso de que le privaran de él por hablar delante de una cámara por estos temas controvertidos. Un día hablando con Juan, le pregunté con escepticismo que Roberto decía que había gentes siguiéndonos por la calle en los encuentros con él, y dijo que eso era seguro, era una fase de hostigamiento visible, que los veas como mensaje de que controlan la situación. Y tiene gracia que Roberto había sido el maestro del manual de la Doctrina del CNI y quienes nos seguían serían antiguos alumnos de él», comentó el productor.

El público asistente le dio las gracias por producir esta película con un tema tan interesante de la historia reciente de España. Terminó el coloquio explicando la primera imagen del teleférico de Madrid como simbología de un espacio anónimo, sobreexpuesto a la gente, donde se citan con Roberto. La película surge de un prejuicio entre el mediador y el espía, de su traición.