«Cuando estudiaba la carrera, venía a Granada todos los meses haciendo autoestop»

Roberto Álvarez y Eva Santolaria, en una terraza de Puerta Real./J. E. C.
Roberto Álvarez y Eva Santolaria, en una terraza de Puerta Real. / J. E. C.

Roberto Álvarez y Eva Santolaria están en la ciudad para presentar 'Abuelos, nunca es tarde para emprender'

José E. Cabrero
JOSÉ E. CABREROGranada

El improvisado plató de 'Abuelos' para encontrar ideas de emprendimiento se llenó de curiosos en cuestión de minutos. Además, hacía sol. La mañana invitaba a pasear por el centro de Granada y, claro, una cámara llama mucho la atención. Entre los merodeadores que escuchaban propuestas de futuro, hay una sonrisa que llama la atención. Esa sonrisa nos suena a todos. Unos la conocimos cuando ejercía la rebeldía en 'Compañeros'. Otros, cuando se divertía a lo loco en '7 vidas'. Pero lo cierto es que esa sonrisa lleva varias décadas brillando en pantallas y escenarios. «Al final -dice mientras alza levemente los hombros- me he quedado con un poco de todos esos personajes. La suma soy yo».

Ese «yo» es Eva Santolaria, una de las actrices de 'Abuelos, nunca es tarde para emprender'. «Interpreto a Lola, la cajera de un supermercado. Y yo represento a las parejas de esas personas que tienen unas vocaciones muy fuertes. Esas personas que se sacrifican para que el otro pueda conseguir su sueño, a costa del suyo». Porque esta película guarda un pequeño rincón para que todos los miembros de la familia encuentren el mensaje que habla de ellos. «Es súper bonita. Llega al corazón. Habrá a quien le toque más la parte del trabajo y los emprendedores y, a otros, la cosa tierna de las abuelos. Que es mi caso». Eva se emociona al recordar a sus abuelos, con los que iba al parque, jugaba a las cartas, aprendía matemáticas... «Normalmente se pone el foco en las abuelas, porque han sido las cuidadoras, y pocas veces se subraya el papel del abuelo. A mí me llegó ese mensaje. Apelaba a mi infancia. Me hubiera encantando poder ir a ver esta película con mis abuelos».

«Me hubiera encantando poder ir a ver esta película con mis abuelos» Eva Santolaria

Santolaria está de ruta con el equipo de la película, «como los cómicos». Granada ha sido su primera visita y no ha podido ir mejor. Terminará la noche compartiendo la película en el preestreno de Megarama, lanzando un mensaje muy claro: «¿Cómo es posible que expulsemos del mundo laboral a las personas que están en su mejor momento, a los que necesitamos como maestros, a los que tienen talento y experiencia?»

¿Qué idea hubieras presentado al concurso de emprendimiento? «Quiero sacar adelante proyectos artísticos en los que yo crea. Tengo experiencia y me apetece trabajar con gente; levantar proyectos y no esperar a que se junten los astros para que surja uno».

La doble vida de Roberto

Roberto Álvarez ('Servir y proteger', 'El ministerio del tiempo', '2 francos, 14 pesetas', 'Hable con ella'... y otro centenar de títulos) toma un café con leche en una terraza de Puerta Real. Viste gafas de sol y sonríe como alguien que acabara de llegar a casa. Él, que es de Gijón, antes de dedicarse a la actuación, se licenció en Ingeniería de Telecomunicaciones en Madrid. «¿Granada? ¡Buah! -resopla emocionado al preguntarle por la ciudad- Cuando estudiaba, un amigo y yo hacíamos autoestop a Granada todos los meses. Nos veníamos con un saco dormir y subíamos al Generalife. Granada era nuestro referente».

En 'Abuelos', Álvarez interpreta a un escritor de novela romántica a lo Corín Tellado. «Un hombre insustancial. No tiene una vida realmente interesante -dice-. Y ese es, precisamente, el encanto que tiene». Claro que todo cambia cuando recibe la visita de una hija con una nieta y... bueno, lo que pasa lo tendrán que ver en el cine.

«Si montara algo, sería una tienda de barrio» Roberto Álvarez

«A mí la parte que más me toca la fibra de la película es la que habla de los emprendedores -explica el actor, entre sorbo y sorbo de café-. Yo soy muy emprendedor. Tengo una doble vida como productor de teatro y he estado a punto de iniciar varios negocios».

¿Si tuviera que emprender? «Una tienda de barrio. Ahí hay mucho terreno por hacer. Cuando las cosas se hacen bien, se nota. Tú no verás un bar que haga cosas rica que falle. Y eso tiene mucho trabajo. En fin, eso, que si montara algo, sería una tienda de barrio».