Los cimientos del poder granítico de Plácido Domingo se tambalean

Los cimientos del poder granítico de Plácido Domingo se tambalean

El artista ha gozado de la devoción de EE UU donde no sólo arrasa como cantante, sino también como hombre de negocios

ISABEL URRUTIA CABRERA

Plácido Domingo ha sido el 'boss' de la lírica en Estados Unidos en los últimos tiempos. Trabajo le costó pero le ganó la partida a Pavarotti en los años 70 y 80. Luchó a brazo partido para ganarse a la opinión pública y a los profesionales más influyentes de Norteamérica. Sobre todo presentadores de televisión y hombres de negocios. En su red de contactos, lo mismo aparecían David Letterman que Donald Trump. Nunca perdía ocasión de salir en televisión, ya fueran shows musicales o programas infantiles como Barrio Sésamo. La exposición pública le motiva mucho. Es un animal de escena en todos los foros.

En su época de más apogeo sabía disfrutar de la cenas con los mecenas y de las fiestas privadas en las mansiones de Manhattan o Hollywood. No le hastiaba salir corriendo del camerino, después de una ducha rápida, para convertirse en el centro de atención. No tenía alternativa si quería conquistar parcelas de poder. Las reglas del juego estaban claras. Y la partida le salió de cine. No solo en el plano artístico: terminó dirigiendo la Ópera Nacional de Washington (1996-2011) y, desde 2017, también la Ópera de Los Ángeles. Es propietario de restaurantes y tiene invertida una fortuna en bienes inmuebles. La casa familiar de los Domingo se encuentra en Acapulco pero el centro de operaciones siempre ha sido Estados Unidos. De momento.

Todo depende de los efectos colaterales de las acusaciones de nueve mujeres estadounidenses por casos de acoso sexual que se remontan a la década los 80. Ocho testimonios son anónimos y solo hay una persona que da la cara: Patricia Wulf, una mezzosoprano retirada de 61 años que coincidió con el cantante a finales de los 90.

Ante este panorama, la junta directiva de la Ópera de Los Ángeles ha promovido una investigación interna para dilucidar «un posible comportamiento inapropiado en el pasado». La Ópera de San Francisco ha cancelado un concierto del artista, previsto para octubre, y también se ha caído del cartel la participación de Domingo en el arranque de temporada de la Orquesta de Filadelfia el 18 de septiembre. El Metropolitan de Nueva York -que tiene programados dos títulos este año y el siguiente con el cantante- está a la espera de los resultados de las pesquisas en Los Ángeles para tomar una decisión. Y la Ópera de Dallas, que tiene previsto un concierto con él en marzo de 2020, no se ha pronunciado.