El Certamen de Pintura Rápida 'Ciudad de Guadix' despierta a la ciudad

El certamen llenó de pintura los rincones de Guadix./TORCUATO FANDILA
El certamen llenó de pintura los rincones de Guadix. / TORCUATO FANDILA

Treinta pintores y un grafitero participaron en esta edición que se consolida con sus catorce ediciones como un referente andaluz

JESÚS JAVIER PÉREZGUADIX

Guadix se despertó ayer siendo testigo de una contrarreloj artística, el XIV Certamen de Pintura Rápida. Antes de que la ciudad terminase de desperezarse de la noche de un fin de semana de verano ya corrían por sus calles caballetes, tablas y lienzos en un frenético trajín. De aquí para allá iban los pintores con sus pinceles y pinturas tratando de buscar la mejor perspectiva que les garantizase una obra capaz de convencer al jurado. En total fueron treinta pintores y un grafitero los que acudieron a este llamamiento.

La catedral, la plaza de Las Palomas, el casco histórico, las cuevas... de Norte a Sur la invasión se consumaba a toda prisa. Algunos llegaban con una idea, y después la propia ciudad, protagonista de cada una de las obras del certamen, les convencía con otra pose. Alejandro Marina, llegado desde Granada, pisaba Guadix por primera vez como concursante de este certamen. Tenía previsto reflejar las cuevas, aunque finalmente fue la catedral la que le convenció para que instalase su caballete delante de ella. El motivo y los colores coincidían con su paleta y su técnica, «poco académica», decía él, pero capaz de sorprender.

Paco Rojas buscaba también las cuevas, pero finalmente su GPS lo confundió y terminó también en el entorno de la catedral. Paco llegó a Guadix desde Ubrique (Cádiz) y tiene una dilatada experiencia en este tipo de certámenes de pintura al aire libre donde ha cosechado numerosos premios. El pintor gaditano celebraba la ciudad de Guadix como marco para este tipo de certámenes, ya que «a diferencia de otros lugares, ofrece numerosos lugares que se pueden retratar o interpretar».

También llegó hasta Guadix un veterano del concurso, Pedro Asuar, que comenzó su participación en el año 2006, año en el que consiguió el primer premio. «Le tengo mucho cariño a Guadix», decía el artista, que ha cosechado varios galardones en este certamen. Asuar también pretendía sorprender con su técnica, en la que la goma de borrar era un elemento fundamental. «Lo que otros usan para borrar, yo lo uso para pintar», bromeaba.

Asuar destacaba como una peculiaridad de este concurso la presencia de numerosos acuarelistas, impulsada por la figura del maestro Julio Visconti. El hecho de que la acuarela cuente en este certamen con un apartado específico para la acuarela, anima, comentaba Asuar a muchos a venir hasta Guadix.

Pedro Asuar situó su soporte delante de la fachada principal de la catedral de Guadix. La sombra fue un elemento que le ayudó a tomar esta decisión. Su actividad coincidía con el trasiego de los fieles que acudían a misa en la catedral y muchos, a la salida o la entrada al templo dejaban caer una ojeada por su trabajo, «A algunos compañeros les molesta que los miren, sobre todo los que tienen menos experiencia en este tipo de certámenes pero hay que tener en cuenta que estamos precisamente en un concurso de pintura al aire libre para que la gente también participe».

A última hora de la tarde el vestíbulo del teatro municipal Mira de Amescua acogía una exposición con las treinta obras participantes en el concurso y el veredicto del jurado. El primer premio en técnica libre, dotado con mil euros, correspondió a Manuel Sánchez Lucas y el segundo a Eduardo Gómez Query. En la modalidad de acuarela el primer premio correspondió a Adrián Marmolejo y el segundo a Alfredo López. El premio de la fundación Pintor Julio Visconti, dotado con 1.500 euros se concedió a Camilo Huéscar.

El premio Al Wadias, patrocinado por Aguas de Guadix y dotado con mil euros, correspondió a Federico Plasencia. Finalmente, el premiografiti correspondió a José Parra Silva.

 

Fotos

Vídeos