El Carmen de los Cipreses, un «pedazo de paraíso» para el Día de los Museos

Vistas desde el Carmen de los Cipreses/A. AGUILAR
Vistas desde el Carmen de los Cipreses / A. AGUILAR

La ciudad ofrece durante el fin de semana numerosas actividades gratuitas y jornadas de puertas abiertas en sus lugares más emblemáticos

J. J. PÉREZGRANADA

El Día Internacional de los Museos es una oportunidad para los granadinos, y para los que no lo son, de ir de aquí para allá entre los los mil y un rincones cargados de arte, cultura e historia que ofrece esta ciudad. La cosa no queda ahí y, por si fuera poco, se puede hacer durante todo el fin de semana de manera completamente gratuita. El día de los museos es la oportunidad de visitar lugares emblemáticos, mil veces fotografiados, u otros ocultos, en los que el duende de Granada se echa la siesta y reposa tranquilamente alejado del bullicio de los turistas. Hoy, mañana y pasado lo han despertado al duende de su descanso y el Día de los Museos se convierte en una ocasión en la que picotear siglos de historia y arte como si fuesen tapas que alimentan el alma.

Programa

Durante tres días Granada abre sus puertas gracias a esta celebración. «¿Mucho ajetreo hoy con lo del Día de los Museos?» se le pregunta a uno de los Guardia Civiles que custodian la entrada a la Real Chancillería. «Sí, mucho más de lo normal», comenta. Su afirmación es rotunda, pero es mucho más rotundo es su gesto con el que no puede esconder que se siente sobrepasado por la acogida de esta fiesta de la cultura. El mejor testigo el el arco de seguridad de la puerta que pita y pita sin cesar por las llaves que los visitantes no ponen en la bandeja y olvidan en sus bolsillos.

Los más privilegiados (y que han estado más al loro) se benefician de una visita guiada por el Albaicín, desde Santa Ana a plaza Larga pasando por el Carmen de los Cipreses y el Carmen de Aben de Humeya. Les acompaña durante toda la mañana la guía Natalia Carmona, miembro de la Asociación de Guías e Intérpretes del Patrimonio (AGIP) de Granada. Natalia se ha criado en el barrio y para ella es un privilegio el haber podido vivirlo y además contarlo a los visitantes.

Lo que más impactó de la visita fue llegar hasta el Carmen de los Cipreses, un «pedazo del paraíso», como lo define José Antonio Pla, colocado frente a la Alhambra y que atesora un gran valor histórico y cultural pues fue lugar de reuniones y tertulias en el siglo XIX en las que participaba, entre otros Ángel Ganivet.

Los granadinos que acostumbran a pasear por el Albaicín sienten este carmen como «un lugar de curiosidad», tal y como lo define Elena Sánchez. «Lo ves por fuera e intuyes lo que puede haber dentro, pero al entrar es una maravilla por su vistas, por el jardín, su conservación,... es impresionante», añade. Para Elena es un lugar que lo tiene todo y también una tranquilidad en la que te olvidas que estás en una ciudad.

No solo es una oportunidad para los granadinos, la estadounidense Jane Gantz que se encuentra por razones de estudios en Granada -está estudiando Español- aprovechó el Día de los Museos para hacer una visita en profundidad. «Es una experiencia fabulosa, tuve la oportunidad de ver ubicaciones poco habituales incluso para los propios granadinos, me encantó», confesó la visitante. Jane aclara que ha viajado mucho, pero reconoce que «Granada es más especial que ningún otro sitio, estoy enamorada de esta ciudad», aclara. Posiblemente Jaen sea una más de tantas personas poseídas por el embrujo de Granada y que este Día Internacional de los Museos refuerza su hechizo que dura 72 horas.