Rodalquilar une música, artes plásticas y naturaleza en un festival cargado de sorpresas que empieza hoy

Yolanda Lozano, Antonio Rodríguez, Aránzazu Martín y Javier Rovira presentan 'Clásicos en el Parque' en el Patio de las Mandarinas/D.R.
Yolanda Lozano, Antonio Rodríguez, Aránzazu Martín y Javier Rovira presentan 'Clásicos en el Parque' en el Patio de las Mandarinas / D.R.

'Clásicos en el Parque' inaugura otra edición en la que destaca la música clásica en consonancia con el Parque Natural del Cabo de Gata

DAVID ROTHALMERÍA

Rodalquilar sigue vistiéndose de gala y acogerá el festival 'Clásicos en el Parque', en la que será la decimosexta edición del evento musical del verano en la Comarca de Níjar. Emplazado en un espacio idílico, como es el Parque Natural del Cabo de Gata, se celebrarán una serie de conciertos en enclaves como la iglesia de Rodalquilar, el Jardín Botánico, antiguo cuartel de la Guardia Civil y el anfiteatro, situado en la planta dos de la mina de oro de Rodalquilar.

Un acontecimiento en el que los asistentes podrán disfrutar, entre hoy y el 27 de julio, de hasta seis conciertos enfocados a la música clásica, pero con varias sorpresas que atraerán como moscas a cualquiera que quiera disfrutar de una velada única, como explicó el organizador del festival, Javier Rovira, en la presentación.

Los eventos incluirán piezas clásicas de Bach, interpretadas por el violonchelista Ángel Luis Quintana, a la par que se muestran imágenes de Rodalquilar; el cabaret, de Rosa Torres y Clara Muñiz; los Clásicos del Jazz, de Susana Sheiman y la Classijaz Big Band; el recital de piano 'Chopin en Mallorca', de Marta Zabaleta; 'Le Grand Tango', de Esteban Ocaña y Domenico Codispoti; y, por último, 'El Siglo de Oro', con canciones de estilo barrocas al son de saxos y teclados electrónicos, de Andreas Prittwitz y su Lookingback.

La Diputación Provincial ha sido la encargada de ceder estos espacios para la celebración de los eventos. De los 32 años del parque, la mitad de su vida ha convivido con el festival, que es un revulsivo más para disputar del paisaje de Rodalquilar y fomentar la presencia de turistas.

Sin lugar a dudas, uno de los grandes eventos del verano y un referente cultural y turístico en la provincia. La concejala de Cultura de Níjar, Yolanda Lozano, alabó «un festival con dilatada experiencia, que demuestra, por una parte, que la música es eterna», y aprovechó para manifestar que desde las administraciones públicas se debe apoyar estas iniciativas «para que se puedan seguir celebrando este tipo de acontecimientos».

«Tenemos que mostrar todo nuestro apoyo, en cuestiones artísticas, materiales y humanas. La brigada de mantenimiento del ayuntamiento de Níjar ha estado siempre a disposición para que cualquier detalle esté en su sitio y el voluntariado es el encargado de que los conciertos sean un éxito. Tanto la música como el enclave son perfectos para celebrar una magnífica velada», subrayó la concejal en la rueda de prensa.

No sólo música

El festival aúna riqueza natural, cultural y patrimonio industrial, pues el reconocimiento de Rodalquilar como antiguo pueblo minero se ve impulsado por este tipo de celebraciones, dándolo a conocer a todos los que lo visitan. Así lo quiso recordar la delegada territorial de Medio Ambiente, Aránzazu Martín, que añadió que «el Parque Natural es de suma importancia y que, a parte de tener sol y playa, está reconocido por la Unesco a través del Programa Internacional de Geociencias y Geoparques, mediante el que se distinguen los valores geológicos, paisajísticos y ahora también culturales». Reconocido como Geoparque desde 2001 y como Reserva de la Biosfera de desde 2007, todo indica a que revalidará título los próximos días.

Javier Rovira, encargado de explicar la agenda del festival, quiso aprovechar para agradecer la colaboración con la asociación Rodalquilarte, impulsada por su «buena amiga» Encarna Morales, que ya tiñe artísticamente el pueblo con las más que conocidas lonas que cubren las casas de los habitantes del pueblo, que ceden como marcos para los distintos autores que exponen sus obras. Se aprovechará para proyectar algunas de esas imágenes al son de la música. Una manera para «juntar la música con artes plásticas». También quiso aclarar que «el eje del festival es la música clásica, pero habrá guiños al jazz, cabaret o el tango entre otros para poder atraer a todo tipo de público».

Las entradas costarán diez euros para los adultos y cinco a los menores, aunque también habrá un bono por 55 euros para el que quiera acceder a los seis conciertos. Y, como novedad, podrán obtenerse a través de la página web www.eventbrite.es, y la tienda 'El rincón de Zaratustra', situada en la calle principal del pueblo.

El espectáculo empezará todos los días a las diez y media de la noche, pero el cierre de puertas se producirá veinte minutos antes del comienzo del mismo o cuando se complete el aforo. Se permitirá el acceso al recinto desde las nueve de la noche.