Dreambeach, el paraíso de la electrónica en España

Dreambeach, el paraíso de la electrónica en España

La organización asegura que la sexta edición en Palomares-Villaricos «ha sido todo un éxito» y promete más en 2019

DANIEL SERRANO CUEVAS DEL ALMANZORA

El festival de música electrónica más multitudinario de España, la cita veraniega por excelencia en Andalucía, Dreambeach, cierra hoy el telón de su sexta edición.

Los asistentes han podido disfrutar de 150 horas de música electrónica en directo durante estos cinco días

Una gran fiesta de despedida en la gigantesca piscina instalada en la zona de acampada, que ha comenzado a las 9 horas de este domingo y que se prolongará «hasta que el cuerpo aguante», pondrá el punto y final a los cinco intensos días que se han vivido en el recinto de Palomares-Villaricos, una auténtica ciudad de la música con una extensión de 500.000 metros cuadrados entre la zona de conciertos, de acampada, accesos y aparcamientos.

Una nueva era

Tras la edición de 2017, Dreambeach puso punto y a parte a una etapa. «Los festivales funcionan en ciclos de cinco años y había llegado el momento de innovar para seguir sorprendiendo y estando en la mente de nuestro público», apuntó el director artístico, Gonçalo Miranda.

Así, esta Nueva Era, lema del festival en esta sexta edición, ha hecho disfrutar a los aproximadamente 155.000 asistentes de una serie de novedades tales como un escenario principal equivalente a un edificio de ocho pisos con un espectáculo visual, lumínico y pirotécnico inédito; una colosal carpa de 4.000 metros cuadrados con capacidad para 16.000 personas, bautizada como la catedral del Techno junto al mar o, entre otras muchas, una piscina más grande y ambientada con una enorme pileta de baño con más de un millón de litros de agua fresca en el corazón de la zona de acampada, un lugar en el que se han alojado en torno a 26.000 personas desde el pasado miércoles.

«Destaca el buen ambiente»

En ese pinar de más de 100.000 metros cuadrados a la orilla del mar en el que han convivido, y sobrevivido a unas temperaturas que han rondado los 30 grados a la sombra, personas de todas las edades llegadas desde diferentes rincones del planeta ha predominado el buen ambiente.

Así lo trasladaron a este periódico Javier, todo un veterano de Dreambeach que ha asistido a todas las ediciones y que viene desde Córdoba, y Belén, quien se ha trasladado desde Madrid hasta Cuevas del Almanzora para vivir su primera experiencia como dreamers.

«Me quedo con el buen rollo que hay en el camping, que compensa el calor que hace y que apenas nos permite dormir, pero estamos de vacaciones y disfrutamos de estos días», comentó Javier mientras jugaba una partida de cartas.

Por su parte la madrileña también quiso apuntar que han aprovechado estos días para visitar los municipios del Levante almeriense, ya que el servicio de transportes del festival les permitía trasladarse a las localidades colindantes. «Hemos visitado Vera y Mojácar, ya que la localización que tiene este evento nos permite también hacer turismo y conocer estos pueblos tan bonitos», comentó.

Esta experiencia les ha supuesto un gasto aproximado de unos 500 euros por persona, «algo que no es excesivamente caro contando que son cinco días y estamos de vacaciones», señalaron. Merece la pena destacar que Dreambeach generó un impacto económico de 12 millones de euros en la pasada edición.

Todo bajo control

La Guardia Civil ha desplegado a más de 400 efectivos durante los cinco días del festival, llegando a acumular a más de un centenar de agentes la noche del pasado viernes durante el «pico más alto» del evento.

El coronel jefe de la Comandancia de Almería, Arturo Prieto Bozec, comentó que «respecto a ediciones anteriores hemos percibido que el asistente tiene ya la cultura de las medidas de seguridad. Tanto el año pasado como este, hemos hecho hincapié en el tema de la revisión de mochilas y bultos y se puede apreciar un descenso importante en cuanto a que los asistentes vienen con menos».

Prieto Bozec detalló también que el número de infracciones penales y el número de actas de droga relacionadas con años anteriores está disminuyendo, «no porque hayamos disminuido la intensidad en nuestros controles, que la hemos aumentado, sino porque los asistentes son conscientes de la situación».

A su vez el coronel destacó que no hay denuncias por agresiones sexuales ni por incidencias importantes, más allá de pequeños hurtos.

Unas cifras que marean

La magnitud de Dreambeach se ilustra a la perfección al traducirse en números. El macrofestival ha contado con un 'ejército' de 2.000 trabajadores, bien sea de manera directa, como pueden ser las personas que realizan labores de hostelería, limpieza o seguridad, o indirecta, tales como personal del Consistorio, Policía Local o bomberos, entre otros.

Bajo el riguroso sol de agosto, han sido necesarios aproximadamente 2,5 millones de litros de agua depurada para abastecer fuentes, duchas, sanitarios y servicios de limpieza.

Además de los vuelos regulares a los aeropuertos de Almería, Málaga, Granada y Alicante, se confirmó el aterrizaje de 40 jets privados. El festival dispuso de una flota de 44 furgonetas de alta gama y berlinas con conductor y se utilizaron unas 300 habitaciones en hoteles de 4 y 5 estrellas para alojar a los invitados.

Unas cifras que, sin lugar a dudas, crecerán en Dreambeach 2019.

 

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