Alamar deja a los amantes de las músicas del mundo con ganas de más

Darash, sobre el escenario y, en pequeño, detalle de algunos de sus intérpretes./
Darash, sobre el escenario y, en pequeño, detalle de algunos de sus intérpretes.

Darash abrió el programa, al que siguieron los granadinos Los 300 y clausuró la cita anual el concierto del gaitero asturiano Hevia

MARÍA PAREDES MOYAALMERÍA

Tendrán que esperar a la edición de 2020, pero lo cierto es que los amantes de las músicas del mundo, como las que ofrece cada año Alamar, se han quedado con ganas de más. Darash, Los 300 y Hevia han colmado cualquier expectativa y, como no podía ser de otra manera, tres días de festival han sabido a muy poco.

La fórmula es bien conocida. Si a Almería se le suma el inicio del verano, el resultado musical está bien definido desde hacía varios años: Alamar. El Festival de Músicas del Mundo inauguró el jueves la edición de 2019 con un viaje por sonidos del folk mediterráneo con la formación Darash.

Con instrumentos antiguos con un toque acústico, como la darbuka egipcia, el bendir, la mandolina, kaval, flauta de pico, zonfona, santur iraní, lira cretense, baglama o bozouki, Darash agradó al numeroso público asistente, que no dejó de llegar a la plaza durante el desarrollo de un concierto que fue presentado como un viaje por el mar Mediterráneo.

Música celta, flamenco, música sefardí, árabe, turca o andalusí con el quinteto formado por Juana Rodríguez Larreta, Jorge Parada Castellano, Juan Antonio Rodríguez, Juan Cabello Donayre y Pablo González Cobo, que desplegaron sus composiciones con la autenticidad de la tradición, pero también con una ligera apertura basada en la interpretación de su propia creatividad.

Los 300 aportaron, por su parte, el viernes, alegría y ritmo, haciendo bailar al público en la Plaza Vieja. La formación granadina ofreció un concierto que trasladó al escenario de la Plaza Vieja el espíritu del Festival de Músicas del Mundo Alamar, pues su repertorio es un crisol de sonidos procedentes de la música latina, swing, abrobeat, jazz y funky, removidos en la coctelera del loop, y que se sirve con el ritmo y la alegría que le aportan los tres componentes de la banda. Una mezcla explosiva que, de inmediato, levantó de sus asientos al público y les hizo bailar durante la hora y media de concierto.

Jazz y funky

El trío granadino formado por los miembros de Eskorzo Manuel Collados, Zeke Olmo y Jimi García trajo a Alamar la alegría de la música latina, la improvisación del jazz y el ritmo del funky, en una propuesta en la que también juega un papel fundamental el loop, cuyo funcionamiento explicaron al inicio de la actuación: la grabación en directo de los instrumentos, que se reproducen enlazados en secuencia y que les permiten ampliar el espectro musical que ofrecen al público.

Las alegres canciones se van encadenando a través de la creatividad desbordante de este trío, donde cobran protagonismo los solos de guitarra y trompeta, así como el papel de las percusiones, sin olvidar, por supuesto, el loop y la voz.

Y, si el primer día, Darash hizo un recorrido por los sonidos del mar Mediterráneo, Hevia y su gaita traerían, en el concierto de clausura, hasta Almería la música popular celta, mientras la banda Los 300 puso en el escenario el son latino, aderezado por variadas influencias.

Y es que los tres animales musicales que integran Los 300 son capaces de multiplicarse por cien gracias a las posibilidades del loop y su don como multiinstrumentistas, dado así lugar a una propuesta que abre la mente a las diferentes músicas, a una actuación muy divertida y a una noche para bailar en Alamar 2019, el programa organizado para dar la bienvenida al verano por el área de Cultura del Ayuntamiento de Almería.

Hevia, celta y latino

Con su nuevo espectáculo y proyecto sonoro, el gaitero asturiano Hevia fue el encargado de cerrar la noche del sábado una nueva edición del Festival de Músicas del Mundo, en una velada en la que por la Plaza Vieja pasaron más de 2.000 personas en el transcurso del concierto.

Fueron, en total, más de 3.000 personas las que disfrutaron de una nueva edición de esta cita fija en el calendario de verano dentro de la programación del área de Cultura y Educación del Ayuntamiento de Almería y, además, con entrada libre.

'Al son del Indianu' era la propuesta sobre la que giró el repertorio presentado a los almerienses y turistas que llenaron la Plaza Vieja, convertida en punto también de paso para el numeroso público que, al calor de los sonidos celtas y latinos, se acercó durante su actuación para disfrutar de tan trabajada propuesta.

Interactuando en todo momento con los asistentes, Hevia explicó que su último disco nace de conectar la vinculación existente entre la cultura celta y los sonidos latinos de Santo Domingo y La Habana: «Desde la primera mitad del siglo XX, nosotros no hemos inventado nada». Explicó, de hecho, que el Centro Asturiano de La Habana cuenta con 100.000 socios.

'Bachata para un intermedio', 'merengaitas' variadas, habaneras, 'El día que me quieras en La Habana' o una especial revisión del tango de Gardel, '20 Años' fueron celebradas con éxito y aplausos por el público.

En su inquietud por explorar y fusionar sonoridades, que al fin y al cabo es una de las premisas fundacionales que dan sentido a Alamar, Hevia sorprendería nuevamente con 'Gaita y tambor para Asturias de Albéniz' y una cálida versión de la elegancia del bolero clásico, como 'Quizá, quizá'.

Llegando al final de la noche, María José, hermana de Hevia, deleitaría con un solo de percusión antes de la llegada de los bises finales. Y, claro, ahí no podía faltar su clásico, 'Busindre reel', para culminar con «un mensaje de paz que transmite actividades promovidas por el Ayuntamiento como esta, de músicas de mundo, un encuentro de culturas» con 'Marcha del dos de mayo'; despedida para una edición de Alamar que, una vez más, ha vuelto a demostrar su fuerte vinculación y seguimiento por parte de los almerienses.