Andrés Cárdenas anima a disfrutar de la próxima feria en el 'Pregón del Casetero'

Andrés Cárdenas anima a disfrutar de la próxima feria en el 'Pregón del Casetero'
ALFREDO AGUILAR

Se trata del primero de los tres pregones que componen el Corpus

ENCARNA XIMENEZ DE CISNEROS

Siempre es divertido escuchar a Andrés Cardenas, y en esta ocasión, aún más cuando de lo que se trata es de pregonar –buen maestro en las lides– la feria. «Un pregón se cocina a base de agradecimientos, una buena parte de nostalgia, una porción de humor y una pizca de reivindicación ciudadana», dijo, y lo cumplió a rajatabla, haciendo pasar un rato estupendo a las seiscientas personas (más o menos) que se dieron cita un año más, en el Carmen de los Mártires para vivir el 'Pregón del Casetero'.

«Agradezco a la Federación de Casetas en general y a su presidente Carlos Rodríguez y a su secretario Juan Antonio Muñoz en particular, que hayan pensado en mí para dar este pregón de un acto que cada año adquiere mayor notoriedad». Y que tenía novedades. Se estrenaba en las lides esa nueva junta directiva en la que, además de Carlos y Juan Antonio, colaboran el vicepresidente, Ángel Godoy; José Antonio Romacho, tesorero, y Ana Poley como vocal.

Tienen ante sí un bonito trabajo en el que contarán, seguro, con el apoyo del colectivo, decidido a abrirse a la sociedad que, en algunos casos, no saben valorar lo que significan. Un primer paso ha sido la modificación del nombre. Ahora, la Federación ha cambiado lo de casetas privadas por casetas tradicionales, una denominación que viene a valorar la trayectoria de muchas, y el empuje de las que van surgiendo.

En ese entorno, Andrés desgranó entrañables recuerdos tanto de su infancia en Bailén como de su llegada a Granada y sus primeras sensaciones entre nosotros: «Aquí me he desarrollado como profesional de la comunicación, aquí nacieron mis hijos, aquí he pagado mi hipoteca y aquí han nacido mis nietos». Y aquí vivió la primera Feria coincidiendo con el traslado a la actual ubicación, en el Almanjáyar.

«El Corpus cae, por maduración, cuando vosotros no podéis aguantar más la espera»

Otro compañero y buen amigo, Juan Antonio Ibáñez, fue el encargado de presentar al pregonero. Y lo hizo desde el cariño, sin duda. Momento especial se vivió cuando, en medio del discurso del presidente, se entregó la medalla de oro de la Federación al anterior responsable, José Manuel López Barajas, que no pudo recogerla personalmente. Lo hizo en su lugar Paqui García.

Estas fechas son de recuerdo, como el que Cárdenas, que acudió con su mujer, María José Úbeda, tuvo para un gran casetero: «Manolo Cabrera siempre estará en mi recuerdo cada vez que suba al ferial porque tenía siempre su caseta abierta».

El alcalde en funciones, Francisco Cuenca, le hizo entrega de una placa al pregonero y le agradeció su trabajo en defensa de las tradiciones. También reconoció que «queda mucho por hacer como compromiso compartido».

Estaban también otros miembros de la corporación, de la actual y de la venidera, caso de Raquel Ruz, María de Leyva, Inma Puche, Raquel Fernández, Luis Salvador, Lorena Rodríguez, Lucía Garrido, Manuel Olivares, José Antonio Huertas, Carlos Ruiz Cosano; y también por allí estaba el parlamentario andaluz Raúl Fernández, Antonio López, Ricardo Cañadas y Lola Carazo.

«El Corpus cae, por maduración, cuando vosotros no podéis aguantar más la espera», se escuchó en el pregón. Un sentimiento que ya tienen Salvador López Checa y Cristina Pancorbo, Lola Peláez y otros amigos que quisieron disfrutar de la jornada como Gregorio Rodríguez, Angelita de la Higuera, Manuel Martín, Virginia Quintero, Luis Miguel Rodríguez y un experto en los vinos como Javier Areña. Todos pudieron escuchar nuestro,himno Granada en la voz de Rafael Hernández.

El mensaje era claro. Hay que divertirse «y evitar aguafiestas que se vanaglorian de no subir al ferial y de malafollás festivos, que diría nuestro añorado Ladrón de Guevara», dijo Andrés, añadiendo que el Corpus es «también un lugar donde se hacen amigos y se practica la camaradería y la familiaridad».