Adiós atronador a una feria «de lujo»

Adiós atronador a una feria «de lujo»

El Corpus se despidió pendiente de las tormentas en el ferial y con traca desde el Palacio de Congresos

JAVIER MORALESGRANADA

Sábado, 15 de junio de 2019. La fecha ya está marcada en el calendario. El Corpus 2018 es historia desde la madrugada de este domingo. Oficialmente, desde la medianoche; oficiosamente, desde esta tarde, cuando concluirán las últimas actividades culturales. Lejos de tropezar en la nostalgia, hay quien ya piensa en la feria del año que viene, que llegará remolona: el 20 de junio será el próximo día del Corpus. Tras un fin de fiesta atronador, por la amenazante tormenta y los cohetes de la traca final, es día de hacer balance.

Y hay lecturas para todos los gustos. Desde el punto de vista oficial, los datos llegarán a lo largo de la semana que entra mañana. Pero a nivel cualitativo, y salvo traspiés en la última madrugada, ya se puede hablar de una feria «prácticamente sin incidentes destacados». Lo cuentan en el mostrador de la Cruz Roja, que estos días ha ocupado una de las siete casetas de servicios. Bajo esta lona han hecho guardia hasta 19 personas simultáneamente durante las noches más concurridas, como la última.

Preocupan las numerosas atenciones por intoxicaciones etílicas, especialmente porque siguen siendo decenas los menores afectados. Uno de ellos requirió traslado a un hospital. Hubo también alguna lipotimia -el sol quemó el jueves y el viernes- sin mayor relevancia. Pero, sobre todo, el puesto de la Cruz Roja ha repartido tiritas. Cientos de tiritas. Hasta el punto de que hicieron una lista con todas las personas que acudieron a ellos en busca de apósitos para aliviar las rozaduras en los pies... Mucho baile. Por cierto, el equipo de Cruz Roja será el último en abandonar el ferial, una vez concluyan hoy las últimas actividades.

Además, junto a la portada ha trabajado estos días un retén de bomberos, junto a agentes de la policía Local y Nacional. En total, 732 agentes han cuidado la ciudad en la última semana. Especialmente llamativa ha sido la presencia de las dos unidades de caballería en el recinto ferial.

Un miniayuntamiento

Al fin y al cabo, el recinto de Almanjáyar se convierte en los momentos de mayor afluencia en una ciudad que reúne a más de una cuarta parte de la población de la capital. Y tiene incluso su propio Gobierno, alojado tras el mostrador de información, conformado por 37 personas (técnicos, atención al público, etc.). Allí, por ejemplo, coordinan la inspección de casetas y columpios, tramitan las correspondientes sanciones, atienden a las reclamaciones de los feriantes...

En él han dado la cara al público, entre otros, María Isabel Panadero y Faustino Manuel Pérez, dos funcionarios del Ayuntamiento que este año se han estrenado en la feria. Y ellos mismos describen la caseta a sus espaldas como un miniayuntamiento. Incluso más ágil que el 'oficial'. Deben estar prestos para solucionar a la mayor brevedad cualquiera de los problemas que surgen en una infraestructura compleja con atracciones, casetas, y sobre todo, a rebosar de gente durante algunos momentos. A pesar de todo, ayer lucían una sonrisa: «Estoy encantadísima de la vida, me quedo con ganas de más», reconocía ella.

Ellos coinciden en que ha sido una feria multitudinaria durante los días en los que ha acompañado el buen tiempo. «Se trabaja mucho, pero con ilusión», prosiguen. Y, ¿qué se pregunta en el mostrador de información de la feria? Sobre todo piden los horarios de bus -este año también de metro-, la ubicación de las casetas, la programación cultural, los aseos o «dónde hay más marcha».

No sólo de granadinos ha vivido el ferial. Ellos han sido testigos -es la primera caseta visible al traspasar la portada- de la buena asistencia de visitantes. Como anécdota, una familia de Alicante que se presentó en el Real en la mañana de ayer, cuando todavía se 'desmaquillaba' tras la noche de fiesta... «Nos habían dicho que esto se ponía muy bien por la mañana», dijeron a los informadores. También se ha dejado caer por Almanjáyar algún extranjero, «alucinando» con esta fiesta continua

Como Maribel y Faustino, también en la caseta La Alboreá se han quedado con ganas de más. Bueno, «de una semanita de descanso y luego más», apostillaban Eva Sánchez, Eli Tenorio y Mari Carmen Moreno. Esta caseta, habitualmente frecuentada por socios, ha visto crecer este año el número de 'ajenos'. Para ellos han cocinado, por ejemplo, ocho kilos de patatas cada día. Apenas han salido de allí -«vas un rato y te tomas una cerveza a la caseta de al lado, poco más»-, decían estar «reventadas», pero anunciaban: «¡El año que viene volveremos!»

Pepe Muñoz, socio de La Bien Pagá y El Jaleo, contaba que «en relación con el año pasado la feria ha ido bastante mejor, porque el calor fue insoportable. Si hoy (por ayer) nos respeta el tiempo, va a ser una feria de lujo». Y el tiempo respetó a medias. Cayó alguna gota y los truenos acompañaron a la música. Se quedó un día raro que a pocos disuadió de acudir al ferial, sobre todo de noche.

De «rara» calificó también a la feria Ángel Sánchez, de La Chicuelina. El motivo, argumenta, es que hubo mucha gente el domingo y el lunes, pero notaron menos afluencia el jueves. Aunque la caseta estaba llena, percibieron menor movimiento en las calles. «El viernes sí fue fuerte. Y la gente está viniendo más por la tarde que por la noche». «Ha sido una buena feria», remataba otro de los socios.

En la zona de columpios, las opiniones iban ayer por barrios, pero hay una generalizada: «Antes se ganaba más dinero». Así resumía Jimmy, el encargado de la atracción Peque Comanche, la marcha de esta feria. Pinchó el martes de precios populares, aunque él asegura que le fue bien, y sorprendieron las tardes del miércoles y el jueves. «El martes no hubo el movimiento de otros años», certificaba Victoria en la taquilla del Scalextric Vidal.

Sí han hecho más caja que el pasado año a los puestos dulces. El motivo es que el Corpus 2017 -más tardío que el actual, no tanto como el próximo- es de los más calurosos que se recuerdan en la última década. Y claro, vender un turrón a 35 grados a la sombra...

Anoche, muchas casetas se llenaron hasta los farolillos por última vez en esta feria. Otros granadinos prefirieron acudir a la explanada del Palacio de Congresos -sede de música en directo en los últimos días- para ver de cerca el espectáculo pirotécnico. Los rezagados pueden disfrutar hoy todavía de la feria de Alfarería, en Puerta Real y la carrera de la Virgen, de las actividades para los 'peques' en Bib-Rambla o del teatro en el Isabel la Católica. Faltan 377 días para el Corpus 2019.