Málaga Sun&Tech

El efecto de Málaga Sun&Tech: cuestión de talento

Málaga Sun&Tech by Alhambra Venture pondrá el foco en uno de los grandes desafíos del crecimiento tecnológico de la ciudad: conectar universidades, empresas, nuevos profesionales y emprendimiento para generar el talento que demandará la nueva economía.

Anabel Madrid

Semiconductores, inteligencia artificial, computación cuántica, ciberseguridad, fotónica, robótica, biotecnología o tecnologías duales tienen algo en común. Detrás de todas ellas hacen falta personas capaces de investigarlas, desarrollarlas y convertirlas en productos, servicios y nuevas empresas.

El crecimiento de Málaga como polo tecnológico abre así un nuevo desafío. La capacidad de una ciudad para atraer compañías tecnológicas no depende únicamente de disponer de infraestructuras, conectividad, suelo empresarial o un ecosistema favorable a la innovación. Para las empresas existe otro factor decisivo a la hora de elegir dónde establecer sus centros tecnológicos: tener acceso al talento que necesitan para crecer.

Ese será uno de los grandes debates de Málaga Sun&Tech by Alhambra Venture, que se celebrará los próximos 18 y 19 de noviembre en el Palacio de Ferias y Congresos de Málaga (FYCMA). El encuentro reunirá startups y scaleups, grandes compañías, inversores, instituciones, universidades, centros de investigación y profesionales alrededor de las tecnologías que están configurando la nueva economía.

Y entre todos ellos existe un elemento que actúa como nexo: el talento.

Del Efecto Málaga al Efecto Talento

Durante los últimos años Málaga ha conseguido atraer compañías internacionales, centros de innovación, proyectos empresariales y profesionales tecnológicos. Ahora se abre una nueva etapa.

El reto ya no consiste únicamente en conseguir que más empresas tecnológicas decidan instalarse en Málaga, sino en generar las condiciones necesarias para que puedan encontrar aquí los perfiles profesionales que necesitan y, al mismo tiempo, ofrecer oportunidades a las nuevas generaciones que se están formando en la ciudad.

Es una relación que funciona en las dos direcciones.

Las empresas necesitan ingenieros, desarrolladores, científicos, especialistas en Inteligencia Artificial, expertos en ciberseguridad, investigadores, perfiles vinculados a microelectrónica y semiconductores, especialistas en datos, profesionales de biotecnología o expertos en nuevas arquitecturas de computación.

Las universidades, por su parte, forman cada año a jóvenes que deberán incorporarse a un mercado laboral profundamente transformado por la tecnología y necesitan reforzar sus conexiones con las empresas para conocer qué capacidades serán demandadas durante los próximos años.

Conectar ambos mundos será fundamental para consolidar la siguiente etapa tecnológica de Málaga.

Universidad y empresa: formar hoy los perfiles que se necesitarán mañana

La transformación tecnológica está avanzando a una velocidad que obliga a acercar cada vez más universidad y empresa.

La llegada de nuevas tecnologías plantea necesidades profesionales que hace apenas unos años eran minoritarias o directamente no existían. Inteligencia Artificial generativa, computación cuántica, diseño de chips, fotónica integrada, ciberseguridad avanzada, sistemas autónomos o tecnologías duales son algunos ejemplos.

La cuestión ya no es únicamente cuántos profesionales tecnológicos necesita una ciudad, sino qué conocimiento y qué especialización necesitarán las compañías que operarán en ella dentro de cinco o diez años.

En ese escenario, universidades y centros de formación desempeñan un papel estratégico. No solamente como generadores de profesionales cualificados, sino también como espacios donde nacen conocimiento, investigación y tecnologías susceptibles de convertirse en nuevos proyectos empresariales.

Málaga Sun&Tech quiere contribuir a ese diálogo entre quienes forman talento y quienes necesitan incorporarlo.

El encuentro permitirá poner en contacto a universidades, compañías tecnológicas, startups, centros de investigación e instituciones para analizar cómo preparar los perfiles que demandarán las tecnologías que están llegando y cómo facilitar que los jóvenes encuentren oportunidades profesionales dentro del propio ecosistema.

De estudiar tecnología a crear una empresa tecnológica

Pero incorporarse a una compañía no será la única oportunidad para las nuevas generaciones.

Existe un segundo camino: emprender.

Algunos de los estudiantes, investigadores e ingenieros que hoy se están formando pueden ser los fundadores de las startups tecnológicas de mañana.

La transferencia de conocimiento desde la universidad hacia la empresa constituye precisamente uno de los grandes retos de la innovación europea. Una investigación, una patente o una tecnología desarrollada en un laboratorio puede quedarse en el ámbito académico o convertirse en el origen de una compañía capaz de competir internacionalmente.

Por eso, el talento emprendedor ocupará también un espacio destacado en Málaga Sun&Tech.

El programa abordará el proceso que lleva del laboratorio al mercado, analizando transferencia tecnológica, propiedad intelectual y creación de compañías Deep Tech. El objetivo es favorecer que investigadores y emprendedores puedan identificar oportunidades empresariales alrededor del conocimiento y conectarlas posteriormente con capital, corporaciones y mercado.

El talento también necesita capital

Crear una startup tecnológica es solamente el principio.

Las compañías que trabajan en ámbitos como semiconductores, fotónica, computación cuántica, biotecnología, robótica o tecnologías industriales necesitan con frecuencia largos periodos de desarrollo, equipos altamente especializados y cantidades importantes de capital antes de llegar al mercado.

Málaga Sun&Tech conectará ese talento emprendedor con otro de los elementos esenciales para transformar conocimiento en compañías: la inversión.

Fondos de Venture Capital, Corporate Venture Capital, inversores y entidades de financiación compartirán espacio con startups y scaleups durante las dos jornadas. El programa incorporará pitches de proyectos tecnológicos, encuentros con inversores, sesiones de Reverse Pitch y reuniones de networking orientadas a generar oportunidades concretas de financiación y colaboración.

El mensaje es sencillo: el talento necesita oportunidades, pero también necesita capital para convertir sus ideas en empresas capaces de crecer.

Empresas que buscan talento y talento que busca empresas

La conexión tendrá también una dimensión empresarial.

Para una gran compañía tecnológica, disponer de un ecosistema capaz de proporcionar profesionales cualificados puede ser determinante a la hora de decidir dónde desarrollar un nuevo centro de innovación, ampliar equipos o abordar nuevos proyectos.

Pero la relación puede ir mucho más allá de la contratación.

Las compañías pueden colaborar con universidades en investigación, participar en programas formativos, plantear retos tecnológicos, desarrollar proyectos de innovación abierta y trabajar con startups que aporten soluciones a sus necesidades.

De esta forma se genera un círculo virtuoso: la presencia de empresas tecnológicas crea oportunidades profesionales; esas oportunidades permiten atraer y retener talento; la concentración de talento favorece la aparición de nuevas startups y proyectos de investigación; y ese ecosistema hace a su vez más atractivo el territorio para nuevas compañías e inversores.

Retener talento, pero también atraerlo

Málaga cuenta además con otro activo: su capacidad para atraer profesionales procedentes de otros territorios.

El desarrollo tecnológico de la ciudad durante los últimos años ha ido acompañado de la llegada de ingenieros, investigadores, desarrolladores, emprendedores y especialistas que han encontrado en Málaga un lugar desde el que desarrollar su carrera profesional.

El siguiente desafío consiste en combinar ambos movimientos: generar talento local y atraer talento internacional.

La convivencia entre profesionales formados en las universidades malagueñas y perfiles procedentes de otros ecosistemas puede enriquecer la capacidad innovadora de la ciudad y contribuir a generar equipos más diversos y conectados internacionalmente.

Las personas detrás de la Deep Tech

Málaga está construyendo capacidades alrededor de tecnologías que pueden marcar las próximas décadas.

La implantación de imec abre la posibilidad de desarrollar un ecosistema relacionado con semiconductores, microelectrónica y fotónica. Quantum Labs sitúa la computación cuántica entre las nuevas capacidades tecnológicas de la ciudad. A ello se suma una posición consolidada en ámbitos como la ciberseguridad, junto al crecimiento de la Inteligencia Artificial, la conectividad avanzada, la robótica, las tecnologías digitales y las nuevas industrias creativas.

Pero detrás de cada una de esas tecnologías habrá ingenieros, científicos, investigadores y emprendedores.

Y ahí puede encontrarse una de las grandes oportunidades para Málaga: conseguir que el crecimiento tecnológico de la ciudad genere también nuevas oportunidades profesionales para quienes hoy se están formando.

Málaga Sun&Tech: conectar talento, tecnología y oportunidades

Los próximos 18 y 19 de noviembre, Málaga Sun&Tech by Alhambra Venture quiere convertirse en uno de los espacios donde se produzca esa conexión.

El encuentro, impulsado por el Ayuntamiento de Málaga y Promálaga como Main Partner, reunirá durante dos jornadas a quienes desarrollan tecnología, quienes forman a los profesionales que la harán posible, quienes necesitan incorporar ese talento a sus compañías y quienes pueden financiar las empresas que nazcan de él.

Porque la siguiente etapa del Efecto Málaga no consiste únicamente en atraer más tecnología.

Consiste en conseguir que el talento se forme en Málaga, encuentre oportunidades en Málaga, cree tecnología desde Málaga y pueda construir desde aquí las compañías globales del futuro.