'Shameless' recupera su pulso

Una imagen promocional de la última temporada de 'Shameless'.

Pese a la anunciada marcha de su protagonista, la serie de la familia más desestructurada de Chicago recupera el vigor de antaño después de una fallida octava temporada

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Nueve temporadas ya. Pocas series tienen en su haber un logro como el de 'Shameless': llevar ocho años en antena y, con todo, mantener la atención de los espectadores. Pero el año pasado la fórmula ya dio síntomas de agotamiento. La enésima reconversión de Frank Gallagher -nunca se alabará lo suficiente el trabajo de William H. Macy como el padre de la familia más desestructurada de la televisión- en, esta vez sí, una buena persona llevó la serie por unos derroteros menos interesantes y eso que se tocaban aspectos tan pertinentes como el de la gentrificación del Chicago de los bajos fondos.

Por si fuera poco, aquella octava temporada daba comienzo no sin problemas. Emmy Rossum, la actriz que da vida a Fiona Gallagher, primogénita de Frank, y verdadera protagonista de la serie había amenazado con irse de la producción si su salario no se equiparaba al de William H. Macy. El productor John Wells dio su visto bueno al aumento de sueldo pero esta vez no ha sido suficiente y Rossum ha dicho que abandonará la producción al término de esta temporada, algo más larga ya que contará con catorce en lugar de los doce episodios habituales. Showtime la dividirá en dos partes.

¿Sobrevivirá 'Shameless' a la marcha de la 'hermana coraje'? Aún esta por ver pero lo cierto es que los primeros pasos de esta temporada -sólo se han emitido tres episodios hasta el momento a través de la plataforma Movistar+, donde se encuentra la serie íntegra- apuntan en la buena dirección. Fiona parece haber encontrado la estabilidad fuera de su más que imperfecto hogar y continúa inmersa en los negocios inmobiliarios; a Lip (Jeremy Allen) las responsabilidades se le acumulan: se ha hecho cargo de una niña cuya madre ha desaparecido y se ha convertido en padrino de un joven que, como él, acude a las reuniones de alcohólicos anónimos. Después de provocar varios disturbios en defensa de los homosexuales, Ian (Cameron Monaghan) está cómodo en su papel de salvador gay en una cárcel que pronto abandonará y Carl (Ethan Cutkosky) trata de conseguir una recomendación para ser trasladado a West Point como soldado. Debbie (Emma Kenney) sigue repartiendo su tiempo entre ser madre soltera y luchar por la equiparación de su salario al que ostentan los hombres de su trabajo. Por último, a Liam, el benjamín de la familia, le han echado del exclusivo colegio en el que estudiaba por unos líos de faldas de su padre Frank.

Pero es, precisamente, la situación de éste la que, al menos de momento, ha arrojado mayores novedades a una trama que, por momentos, parece agotarse. Acuciado por las deudas, Frank ha dado con el negocio perfecto: la política. Consciente del auge de la xenofobia y el racismo en unos barrios que cada vez cuentan con más inmigración -los dos candidatos al congreso pertenecen a minorías étnicas-, comienza una campaña en favor de Mo White, el único candidato que, dice, viene a restaurar los valores tradicionales de la América más rancia. Vamos, un Donald Trump de andar por casa. Ni qué decir tiene que la picaresca sigue siendo el principal sustento de Frank, que no duda en usar los fondos que recauda de la campaña para costear sus vicios.

Emmy Rossum: «La oportunidad de ser Fiona ha sido un regalo»
Emmy Rossum. / Efe

«La oportunidad de ser Fiona ha sido un regalo», decía hace unos días Rossum en un mensaje en su muro de Facebook en el que se despedía de la serie que la ha lanzado al estrellato. La también cantante reconocía que los últimos ocho años han sido «los mejores» de su vida. «Sé que continuarán sin mí, por ahora. Hay mucha más historia de Gallagher que contar. Siempre estaré apoyando a mi familia. No penséis que me he ido sino que simplemente me he mudado al bloque de al lado», afirmaba.

Por su parte Wells confirmaba la noticia y apuntaba que «Emmy Rossum siempre será parte de la familia 'Shameless', desde su maravillosa interpretación de Fiona hasta su papel de líder en el set, además de dirigir varios episodios de la serie. Ahora estamos trabajando arduamente para crear el final de la novena temporada, que esperamos que tenga una despedida digna para Fiona».

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