'Euphoria', una mirada cruda a la juventud estadounidense

Jules y Rue, en el primer capítulo de la serie./
Jules y Rue, en el primer capítulo de la serie.

Drogas y sexo centran esta historia que, en su primer capítulo, tan solo desvela las líneas maestras por las que discurrirá la serie

Iker Cortés
IKER CORTÉSMadrid

Con una estética sumamente cuidada y una fotografía fresca y distinta, 'Euphoria' va descubriendo sus cartas poco a poco. Pero, en su primer capítulo, el único que hasta ahora ha desvelado HBO, ya planta una idea bien clara: es una serie de adolescentes cruda, descarnada y bastante explícita, que tiene más en común con 'Skins', la estupenda serie británica, que con la también estimable, sobre todo en su segunda temporada, versión española de 'SKAM'.

Protagoniza la nueva ficción de la plataforma de pago Zendaya, actriz y cantante surgida de la factoría Disney que aquí, a sus 22 años, interpreta a Rue, una joven en el último curso del instituto. Su voz en off hace un repaso rápido a su vida en un suburbio estadounidense. Y no ha sido fácil. Vive con su hermana pequeña Gia (Storm Reid), para la que es todo un referente, y su madre (Nika King). Llegó al mundo tres días después del 11-S. Pronto fue diagnosticada con un trastorno obsesivo compulsivo y los ataques de pánico y ansiedad le acompañan desde que tiene uso de razón. Incluso ahí la serie se permite añadir una ligera capa de humor -a diferencia de 'Skins', no es el fuerte de la serie-. Intentando llevarla por el camino correcto, su madre le recuerda que genios como el pintor Van Gogh y la escritora Sylvia Plath tenían el mismo trastorno. «Ah, y tu favorita, Britney Spears», le indica. Los dos primeros acabaron suicidándose y Britney, bueno es Britney.

El relato se acerca al presente cuando el espectador descubre que la protagonista ha estado todo el verano en rehabilitación debido a una sobredosis. Zendaya no quiere seguir limpia y pronto volverá a recurrir a su camello de confianza. Y es aquí donde comienza el gran misterio de la serie. La joven nos presenta a nuevos personajes, como Jules (Hunter Schafer), una joven con el pelo de colores que, debido al divorcio de sus padres, ha tenido que trasladarse a esta pequeña localidad donde parece no encajar, y Nate (Jacob Elordi), el típico triunfador en el instituto y niño mimado. Un suceso en una fiesta cruzará sus destinos. En esta forma de abordar la narración hay ciertos parecidos con 'Por trece razones'. No son los únicos personajes de relevancia en la ficción. Ahí están Cassie Howard (Sydney Sweeney), la hija perfecta y brillante del estadounidense medio, o Kat (Barbie Ferreira), una joven con algo de sobrepeso que aún no ha perdido la virginidad.

A través de este abanico de personajes se traza un relato de la vida adolescente estadounidense, abordando fundamentalmente cómo las drogas y el sexo impactan en sus vidas. Así se reflexiona sobre la visión que el acceso tan fácil al porno ha dado a los chavales sobre las prácticas sexuales -hay escenas bastante explicitas en este sentido- o cómo el 'sexting' y las redes sociales han distorsionado todo el campo. Pero, aparentemente, no hay juicio de valor ni moralina. No al menos en este episodio que se permite dar consejos -es otro los puntos humorísticos del capítulo- para pasar un test de drogas de cara a tu madre y explica las razones que han llevado a Rue a pasar la vida entre colocón y colocón -por cierto, muy acertada la representación del subidón durante la fiesta, con la habitación dando vueltas de campana literalmente-.

Sam Levinson, director y guionista de 'Nación salvaje', es el responsable de esta serie que aún tiene mucho que desvelar. Quizá su primer capítulo resulte un pelín aburrido, pero porque da la sensación de que solo muestra las líneas maestras por las que discurrirá la serie. Desde luego, será necesaria una mirada al conjunto para comprobar si el relato engancha.

El primer capítulo de 'Euphoria' ya está disponible en HBO.