'La casa de papel': cuatro claves para un éxito poco convencional

El elenco de 'La casa de papel'./
El elenco de 'La casa de papel'.

La serie ha ido consiguiendo hitos históricos desde que se estrenó en mayo de 2017. El último, lograr un Emmy internacional

Mikel Labastida
MIKEL LABASTIDAValencia

Cuando en mayo de 2017 Antena 3 presentó 'La casa de papel' no podía imaginar el recorrido que tendría esta ficción. Porque su éxito ha sido muy diferente al de otras series patrias. En un principio fue convencional: su primer capítulo arrasó, convirtiéndose en el el mejor estreno de ficción en dos años al conseguir un 25,1% y 4.090.000 espectadores. Una cifra espectacular que, sin embargo, fue desinflándose poca a poco hasta terminar la primera temporada con poco más de dos millones y la segunda sin llegar a alcanzarlos.

Podía haber pasado a engrosar la lista de producciones que prometen mucho en un principio pero que luego explotan cual burbuja. Pero 'La casa de papel' tenía una segunda vida aguardándole de la mano de Netflix. Una vida plagada de proezas que estaban por llegar. Con el gigante americano ha recorrido el mundo y ha logrado seguidores en lugares recónditos. Argentina, Brasil o Arabia Saudí son algunos de los países donde los atracadores han encontrado mayor número de adeptos. Un informe para inversores reveló que el título español se había convertido en la serie de habla no inglesa más vista de la historia de la plataforma. Un hito que acaba de quedarse pequeño al lado del galardón que ha obtenido como mejor propuesta dramática en los Emmy Internacionales. Se enfrentaba a títulos de Reino Unido, India y Brasil, pero finalmente el trabajo del guionista Álex Pina (Vancouver Media) resultó vencedor. Hay que retroceder hasta 1973 para encontrarnos con algo similar, cuando 'La cabina' conseguía el mismo premio, pero en la categoría de telefilme.

Atresmedia -su productora- saca pecho. 'La casa de papel' ha hecho historia. Más historia, mejor dicho, porque en año y medio de vida ha conquistado parcelas impensables por estos lares hace relativamente poco. Para Álex Pina ha marcado un antes y un después, puesto que ha conseguido un contrato en exclusividad con Netflix del que disfrutan showrunners de la categoría de Shonda Rhimes ('Scnadal', 'Anatomía de Grey') o Ryan Murphy ('American Horror Story', 'Glee'). Ya trabaja en próxima temporadas de la serie del robo perfecto -aparentemente- y en otros nuevos proyectos. ¿Cuáles son las claves de este éxito?

1

Un atraco seriado con directrices latinas

El propio Pina da una pista sobre lo que ha podido suceder con su idea. «'La casa de papel' está basada en un género eminentemente americano como es el atraco perfecto, pero la llevamos a ficción seriada con directrices latinas, emocionales y con una mirada de feminidad y de pronto cambia el objeto», aseguró cuando se le preguntó por lo que había podido llamar la atención en este producto. Es cierto que habíamos visto muchos atracos (sobre todo en el cine americano) pero este tenía un componente pasional que ha arrastrado a la audiencia tras él. Todos nos hemos colocado la máscara de Dalí, que por cierto ha sido un disfraz que se ha popularizado en fiestas y eventos. Obviamente no solo españoles.

2

Un thriller con intrigas sentimentales

Bien es cierto que la serie va mutando, empieza como thriller para más tarde entregarse a las intrigas sentimentales. En la combinación de ambas posiblemente localizamos el ingrediente que atrapa a un espectador de lo más variado. 'La casa de papel' gusta a millennials, pero también engancha en públicos de otras edades. Como eje de la trama se encuentra a 'El Profesor', cerebro del que está llamado a ser el mayor atraco a bancos de la historia. Para ejecutar su plan recluta a un equipo a ocho personas, que además de tener ciertas habilidades comparten un denominador común: no tienen mucho que perder. Mira que nos gustan y nos identificamos con los perdedores, porque todos llevamos uno dentro.

3

Una producción impecable

¿Una serie española de estas características? Parecía imposible que saliese bien. Pero salió. Su primer episodio resulta redondo, con un ritmo que no cesa y un diseño de produccción impecable. Lo primero se va perdiendo a ratos a medida que se estira la historia, pero lo segundo prevalece en cada capítulo. Está bien planificada, cuenta con una dirección inteligente que lleva al espectador por donde quiere en los 70 minutos (demasiados y de hecho en otros países Netflix ha acortado la duración de los episodios, dando lugar a 22 capítulos en lugar de a 15) que dura cada entrega y algunas interpretaciones resultan excelentes (Alba Flores, Álvaro Morte, Pedro Alonso...).

4

Una serie sin bares ni niños

«No parece española». Es una frase recurrente que se escucha tras verla. Pero ya no tiene razón de ser. A la ficción nacional ya no le asustan los géneros, ya sabe hacer bien series sin bares ni niños, ya sabe cómo crear tensión en escenarios que hasta ahora le resultaban ajenos. Ya. El Emmy a 'La casa de papel' le hará perder complejos y sacar pecho. Razones no le faltan.

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