'Ash vs. Evil Dead': Comedia y terror

Bruce Campbell es el protagonistas de 'Ash vs. Evil Dead (2015)./Promocional
Bruce Campbell es el protagonistas de 'Ash vs. Evil Dead (2015). / Promocional
EN SERIE

Netflix ha incorporado a su catálogo las dos primeras temporadas de la serie protagonizada por Bruce Campbell como anticipo a los nuevos capítulos que se estrenarán el 25 de febero de 2018

Borja Crespo
BORJA CRESPO

A finales del pasado año el bravucón actor de culto Bruce Campbell visitó el Festival de Sitges para el regocijo de los aficionados al género fantástico. El rostro de Ash, el antihéroe protagonista de la saga 'Evil Dead' pergeñada por Sam Raimi, armado con una recortada y una motosierra por mano, se hartó de firmar autógrafos y hacerse selfies con los fans.

La excusa perfecta para su magna presencia fue la presentación de la segunda temporada de 'Ash vs. Evil Dead', serie basada en la trilogía mentada, un trío de películas desternillantes con toques de horror inesperado, cargadas de hemoglobina, símbolo del terror y la guasa, tituladas por estos pagos 'Posesión infernal', 'Terroríficamente muertos' y 'El ejército de las tinieblas'.

El canal especializado Dark, cuya programación es una maravillosa oda a la serie B y Z, emitió las dos primeras entregas del último invento del director de 'Darkman' y el 'Spider-Man' de Tobey Maguire. Sin embargo, no estaban disponibles en ninguna plataforma para el disfrute en línea a cualquier hora y en cualquier lugar, hasta que hace apenas unos días la topoderosa Netflix ha rescatado el pringoso producto del ostracismo, a las puertas del estreno de su tercera temporada el próximo 25 de febrero de 2018.

'Ash vs. Evil Dead' reúne todas las características de una buena serie de entretenimiento de género, de fácil consumo y culto inmediato: personajes entrañables, un ritmo endiablado, escenas de acción empapadas de sangre y humor y, lo más importante, una agradecida duración por capítulo en torno a la media hora.

Viene siendo habitual que algunos títulos fantaterroríficos con tirón acaben saltando del cine a la pequeña pantalla, no siempre con buena fortuna (ahí está 'Temblores', por ejemplo). El material de partida en este caso no podía fallar en pos de la evasión escatológica sin medida. 'The Evil Dead' ('Posesión infernal', 1982), la ópera prima de Raimi, estandarte del audiovisual desbocado, visual e impactante, cargado de inquietantes travellings, encuadres imposibles y personajes de dibujo animado, costó apenas 350.000 dólares. Un presupuesto ajustado que supuso una pequeña revolución dentro del género fantástico recién iniciada la década de los ochenta, el regreso del espectáculo de feria a las salas, un festival de sustos y sorpresas envueltos en puro nervio.

Imágenes de las dos primeras temporadas de la serie 'Ash vs. Evil Dead' (2015). / Promocional

La escasa originalidad del argumento no es lo más importante de la función. Cinco ingenuos jóvenes llegan a una solitaria cabaña en medio de un bosque, en busca de unas pequeñas vacaciones. En el lúgubre sótano del misterioso lugar, al cual se accede por una pequeña trampilla situada en el suelo, el grupo de turistas de postal encuentra un extraño libro, encuadernado con piel humana y escrito con sangre humana, acompañado de un magnetófono con un misterioso mensaje grabado.

¡Únete a nosotros!

La lectura del Necronomicón, el libro en cuestión encontrado por los incautos mozalbetes, libera los espíritus diabólicos que habitan entre los árboles. Uno a uno, al grito de "¡únete a nosotros", los demonios van apoderándose de los asustados visitantes. Hasta aquí un planteamiento manido hasta la saciedad dentro del género, agudizado por unos personajes de psicología nula y una total ausencia de mensaje en la propuesta. ¿Cuáles fueron entonces las cacareadas cualidades del debut de Raimi en el campo del largometraje? La forma engullía al contenido. La cámara era la protagonista. El reparto son simples muñecos al servicio de la frenética acción. No actúan, reaccionan.

Este es el tono que la serie 'Ash vs. Evil Dead' mantiene y multiplica, dejándose llevar del todo por el lado bufonesco de la saga original, adaptándose a las maneras del formato televisivo, con una mayor dosis de chistes zafios si cabe, parodiando al propio protagonista, un Ash crepuscular que le da a la viagra y vive en una decadente caravana con una iguana de mascota.

Vísceras y hemoglobina aparte, la atmósfera de 'Posesión infernal'resulta inquietante desde el primer travelling nervioso que simula la presencia del mal nada más iniciarse el relato macabro –sin la posibilidad de utilizar una steady-cam, el equipo técnico construyó su propia versión, la shaky-cam, construida mediante una tabla de madera atada al cuerpo sobre la cual se colocaba la cámara de 16 mm.-.

Raimi, con apenas veinte años, conocía al dedillo las constantes del cine de sustos y palomitas, y los manipuló con acierto y frescura, reduciendo el género a su mínima expresión. No faltaba ningún recurso típico, aderezado con mucho humor negro, desde la siempre efectiva aparición brusca del monstruo dentro del encuadre a los sonidos de ultratumba de fondo, mutilaciones salpicando el plano o tomas subjetivas acercándose al actor por la espalda. El horror es la causa directa del estremecimiento en la butaca o el sofá de casa. Los golpes de efecto se suceden ante nosotros sin el menor rubor.

Campbell soporta el peso de los acontecimientos. El actor sufre todo tipo de vejaciones y enfrentamientos convirtiéndose en el héroe total, una especie de Indiana Jones cazador de fantasmas, seres de otros mundos y entes diabólicos. A diferencia de la mayoría de las producciones fantaterroríficas, el protagonista del entuerto no huye despavorido de la amenaza, defendiéndose como puede. Ejerce una continua lucha activa con el sobrenatural enemigo, plantándole cara en todo momento, una faceta que el intrépido valiente por accidente va resolviendo con mayor eficacia en las posteriores secuelas del filme, 'Terroríficamente muertos' y 'El ejército de las tinieblas', indispensables para entender el moderno cine de miedo.

Las fuerzas ocultas no son eliminadas con rebuscados sistemas de exterminio, tipo agua bendita o balas de plata. Los métodos utilizados son más directos y accesibles: a tiro limpio y golpes de hacha. En la serie de televisión es lo único que importa según avanza la trama. Hay violencia explícita a raudales, chistes verdes y giros argumentales impredecibles.

Campbell vs. 'Evil Dead'

Raimi, productor ejecutivo de 'Ash vs. Evil Dead' y director del inicio de la serie, conoció a Campbell, su futuro actor fetiche, en una clase de arte dramático en el instituto. Gracias a su creciente amistad decidieron experimentar juntos, realizando algunos trabajos en Súper 8. Entre estas obras de pequeño formato se encontraban 'Six Month to Live', una comedia donde un hombre se gastaba todo su dinero al enterarse de que iba a morir pronto, y 'Happy Valley Kid', la historia de un estudiante que estallaba violentamente después de ser maltratado por sus profesores y abandonado por su novia.

Crearon su propia compañía, Reinassance Pictures, con la cual rodaron 'Within the Woods', un corto de media hora de duración que la modesta productora utilizó para dar a conocer sus ideas a posibles inversores e intentar reunir el dinero necesario para financiar su primer largometraje. Tras ir de puerta en puerta con la cinta bajo el brazo como inmejorable presentación, consiguieron la cantidad de vil metal imprescindible para ponerse manos a la obra.

Cambell y Raimi no han olvidado sus comienzos y mantienen el espíritu de sus primeras aventuras, detrás y frente a la cámara, en la serie que nos ocupa. La nueva sangrienta entrega, apadrinada por Starz, ya promete desde el trailer que rula por la red.

Ash conocerá a una hija perdida, nada más y nada menos, y el caos seguirá apoderándose de todo. Los acontecimientos narrados en 'Ash vs. Evil Dead' echan a andar 33 años después de 'El ejército de las tinieblas', pero no se cita la película por un tema de derechos. Únicamente se toman en cuenta los hechos acontecidos en los dos primeros filmes. Para la segunda temporada se solucionó el conflicto.

Campbell suele comentar que está más cómodo y se lo pasa mejor ahora, en la serie, frente al duro rodaje de 'Posesión infernal' y secuelas, donde no lo pasó bien físicamente. Por supuesto, le siguen acompañando en sus tribulaciones como salvador del mundo Pablo Simón Bolívar (Ray Santiago), su fiel escudero, y la intrépida Kelly (Dana DeLorenzo), una exterminadora de criaturas del averno en potencia. Disfruten con el espectáculo. Comedia, alaridos e higadillos.