La verdad sobre Whitney Houston

Whitney Houston en una escena del documental 'Whitney' (2018). /
Whitney Houston en una escena del documental 'Whitney' (2018).
DOCUMENTAL

Vivió torturada por las drogas y su orientación sexual. Un filme revela la turbulenta vida privada de la estrella, que falleció en 2012 a los 48 años

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Fue una niña que creció en el gueto de New Jersey sometida a una madre que trabajaba como corista de Aretha Franklin y Elvis Presley. Las primeras grabaciones de Whitney Houston la descubren con doce años cantando gospel en la iglesia.

Era guapa, negra de piel clara y contaba con una voz prodigiosa. La estrella perfecta para el público blanco durante los 80 y 90. Nadie, ni siquiera los Beatles, ha enlazado siete números uno consecutivos en la lista de éxitos de Estados Unidos.

'Whitney' repasa la turbulenta vida de una artista que todo lo tuvo y todo lo perdió. Kevin Macdonald, ganador de un Oscar por el documental 'Un día de septiembre', sobre la matanza de 11 atletas israelíes en los Juegos Olímpicos de Múnich 72, trata de entender por qué la cantante murió en 2012 a los 48 años en una bañera del hotel Beverly Hilton.

La principal aportación a otro magnífico documental sobre Houston disponible en Netflix, 'Whitney: Can I Be Me', es la revelación de que su protagonista sufrió abusos sexuales de niña por parte de su prima, DeDe Warwick.

A lo largo de las dos horas del filme desfilan medio centenar de testimonios e imágenes de archivo inéditas dentro y fuera del escenario. Whitney Houston vivió torturada porque su música no era lo suficientemente negra para los de su raza, que la acusaban de haberse vendido al 'mainstream'.

Whitney Houston en un momento que recoge el documental 'Whitney' (2018).
Whitney Houston en un momento que recoge el documental 'Whitney' (2018).

También por una orientación sexual que ocultó en una época donde las lesbianas simplemente no existían en el mundo del espectáculo. A los 18 años, la cantante se fue a vivir con el gran amor de su vida, Robyn Crawford, que la acompañó a lo largo de su carrera como diseñadora del vestuario y responsable de los decorados de las giras. Casarse con Bobby Brown, el chico malo de la música negra en aquel tiempo, no fue exactamente una pantalla. Ella estaba enamorada de Brown, con quien compartía una adicción a las drogas que comenzó a los 16 años con la cocaína y la marihuana. El informe de su autopsia reveló que no murió ahogada en la bañera, sino que sufrió un fallo cardiaco tras ser víctima de la sobredosis de una sustancia narcótica, medicamentos recetados, una mezcla de otros fármacos y alcohol.

Tres años después moriría su única hija, Bobbi Kristina Brown, de 22 años. También en una bañera intoxicada por las drogas.

Libertad absoluta

«Whitney representa mucho. Sin embargo, hay un cierto misterio, una ausencia en el corazón de este gran cuento sobre la fama. Ese misterio, supongo, es lo que me hizo querer hacer la película», afirma Kevin Macdonald, que aceptó el encargo de dirigir el filme solo si disponía de libertad absoluta. «'Whitney' es lo contrario de lo que esperarías que fuera una película autorizada, donde se elogia al protagonista y se intenta dejarlo bien. Tenía que seguir lo que pensé que era interesante psicológicamente».

El estreno de 'El guardaespaldas' en 1992 y su tema central, 'I will allways love you', marcaron el cénit en la carrera de Houston, la primera artista que cobró un cheque de 100 millones de dólares por un contrato discográfico. Esa misma cantidad le reclamó su padre, que trabajó como su contable, tras su despido.

Un golpe más en la vida de una mujer generosa que mantuvo a su lado una troupe de familiares y amigos que solo estaban allí por el dinero y las drogas. Nippy, como la llamaban en casa, era una niña que solo quería dormir y ver la tele.