La pionera Josefina Molina recibe el Premio Nacional de Cine

Josefina Molina dirigió su último trabajo en 1998, la miniserie 'Entre naranjos'./
Josefina Molina dirigió su último trabajo en 1998, la miniserie 'Entre naranjos'.

La primera directora titulada de la Escuela de Cine, Goya de Honor en 2012, recibe el galardón «por su empeño personal porque haya una mayor representación de mujeres en la industria»

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

'Sentada en un rincón'. Así se titulaba el libro de memorias que Josefina Molina (Córdoba, 1936) escribió con motivo del homenaje que le brindó la Seminci de Valladolid. Además de definir su sitio como directora en el plató, el título alude a su actitud de observadora en la vida, sin ceder a estrellatos: «Nunca he sentido afán de protagonismo, eso conlleva un plus de responsabilidad que hace falta ser muy valiente para asumirlo y está sujeto a peligros como el de perder el sentido de la realidad. Pero a lo mejor simplemente es que soy tímida e insegura...», confesaba en su día a EL CORREO.

Molina fue la tercera mujer que recibió el Goya de Honor en 2012 tras Rafaela Aparicio e Imperio Argentina, y, por tanto, la primera directora merecedora de tal honor. En 1969 fue asimismo la primera mujer titulada en Dirección en la desaparecida Escuela Oficial de Cine. La autora de 'Función de noche' y 'Esquilache', responsable de recordadas series de TVE como 'Hora once' y 'Teresa de Jesús', ha recibido el Premio Nacional de Cinematografía que concede anualmente el Instituto de Cinematografía adscrito al Ministerio de Cultura y que está dotado con 30.000 euros.

El jurado destaca la trayectoria de una «cineasta y maestra de cineastas, cuya labor demuestra un empeño personal porque haya una mayor representación de mujeres en la industria cinematográfica». El Premio Nacional «subsana una deuda histórica con su carrera». «Su mirada libre y sin prejuicios ha sido esencial para comprender la situación de la mujer en los años de la Transición y la consolidación de la democracia», concluye el fallo del jurado.

Aquella adolescente que abandonó Córdoba con el cine de Jean Renoir como ideal profesional y creativo fue una pionera en un oficio de hombres. Nada más recibir el título de directora comenzó a trabajar en televisión. Se bregó en espacios míticos como 'Teatro de siempre', 'Un globo, dos globos, tres globos' y 'Estudio 1', hasta que en 1977 'El camino', adaptación de la novela de Delibes, le valió el reconocimiento del Festival de Praga.

Cuatro años más tarde logró el reconocimiento crítico con 'Función de noche' (1981), protagonizada por Lola Herrera y Daniel Dicenta. Después, solo rodaría tres películas: 'Esquilache' (1989), basada en 'Un soñador para un pueblo', de Buero Vallejo; la comedia 'Lo más natural' (1991); y 'La Lola se va a los puertos' (1993), un vehículo al servicio de Rocío Jurado. Desde la miniserie 'Entre naranjos' (1998) no ha vuelto a ponerse detrás de las cámaras. 'Teresa de Jesús' permanece como una de las grandes series de la televisión española. En su guion participaron Carmen Martín Gaite, Víctor de la Concha y la propia Molina. En el reparto, arropaban a una enorme Concha Velasco María Massip, Manuel de Blas, Miguel Rellán, Chus Lampreave y Gracita Morales.

Josefina Molina (a la derecha), durante el rodaje de su primer largometraje, 'Vera, un cuento cruel', en 1973.
Josefina Molina (a la derecha), durante el rodaje de su primer largometraje, 'Vera, un cuento cruel', en 1973.

Josefina Molina ha recibido asimismo la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes y el Premio Toda una Vida de la Academia de Televisión. En 2006 fundó con las también directoras Isabel Coixet e Icíar Bollaín la Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales (CIMA), de la que fue presidenta de honor. También fue la primera cineasta en entrar en la Academia de Bellas Artes de San Fernando.

«Como dice Ana María Matute, las mujeres de mi generación que hemos sacado los pies del plato nos sentimos raritas», reconocía a este periodista cuando publicó sus memorias. «Hemos sido rebeldes y eso no se hace impunemente. Tienes que ir con una especie de urna para que no te afecte lo que te venga de fuera». Y profetizaba: «Los hombres parecéis un poco ensimismados. Las mujeres se mueven y es posible que el nuevo problema del siglo XXI sean los hombres que se resisten a perder su poder, a admitir una sociedad mestiza como la que se está produciendo».

Para Josefina Molina, el movimiento #MeToo es positivo «por manifestar una realidad». «Me parece bien el #MeToo», declara tras conocer la concesión del premio. «A mí no me ha ocurrido vivir el acoso sexual en el trabajo, pero sí es cierto que a las mujeres se nos consideraba de una manera distinta, éramos casos extraños y se nos miraba con reparo». «Las mujeres todavía lo tienen difícil porque hay un techo de cristal. Laboralmente estamos en desigualdad, se ha avanzado mucho, pero tenemos que seguir batallando por conseguir más cosas. El tema fundamental es que tengamos la igualdad de oportunidades y presupuesto, porque con menos dinero hay menos visibilidad».

La entrega del galardón se hará, como es tradición, en el Festival de Cine de San Sebastián el próximo 21 de septiembre.