Invasión caimán: películas con cocodrilos asesinos

Fotograma de 'Infierno bajo el agua'.

Borja Crespo
BORJA CRESPO

El estreno de 'Infierno bajo el agua' invita a repasar algunas películas de tensión y horror con cocodrilos desatados sembrando el pánico en la platea. El miedo a estos reptiles voraces, dado el tamaño de su boca y dentadura, ha dado sus frutos en pantalla grande a lo largo de la historia del séptimo arte, con algunas obras magnas como 'Trampa mortal', perpetrada por el añorado Tobe Hooper, el mismo que asustó a a la audiencia hasta la nausea con 'La matanza de Texas'. Participaban en este festín sangriento algunos rostros míticos del género fantaterrorífico, como Robert Englund o Mel Ferrer. Formó parte de la programación del festival de Sitges en el 77, presentando a un psicópata empeñado en alimentar a su mascota de piel gruesa cubierta de escamas con seres humanos en los pantanos de Luisiana.

Los caimanes pueden aparecer en la selva amazónica, en un lago cualquiera o, como en 'La bestia bajo el asfalto' (Lewis Teague, 1980), en tu cuarto de baño, en la misma ciudad. Una leyenda urbana nutrió este filme crítico con la sociedad consumista y los experimentos genéticos. Respondía a una moda del momento: comprar crías de caimán como mascotas para lucirlas en casa. Precisamente uno de estos pequeños bichejos acaba en las cloacas, abandonada por sus dueños, y crece desmesuradamente destruyendo todo a su paso.

¿Se acuerdan de la comedia australiana 'Cocodrilo Dundee'? Arrasó en su día en la taquilla a mediados de los años 80. 'El cazador de cocodrilos' (Arch Nicholson, 1987) fue la respuesta sanguinolenta a tanta sonrisa en el patio de butacas, con un guardia forestal sumido en una ardua gesta personal rifle en ristre: acabar con un caimán que ataca a la población de la zona con evidentes malos modales. Los italianos, aficionados al cine de explotación, tienen varios títulos en esta onda, como 'Caimán' (Sergio Martino, 1979), carne de videoclub, o la ecologista 'Cocodrilo asesino' (Fabrizio De Angelis, 1989). Tobe Hooper repitió temática con 'Cocodrilo', aunque sin psicópata, con un reptil de enormes proporciones, razón más que suficiente para meter miedo a la platea.

Otro realizador relacionado con el cine de terror de la época, Steve Miner, director de la segunda y tercera entrega de la saga 'slasher' 'Viernes 13' y de 'House', una 'cult-movie' en toda regla, se despachó con un presupuesto decente 'Mandíbulas' (1999), punta de lanza de una serie de seis entregas, a cual más tremebunda, incluyendo 'Mandíbulas contra Anaconda' (A. B. Stone, 2015), donde un cocodrilo con malas pulgas se enfrenta a una anaconda gigantesca, dos monstruos peleando en un cuerpo a cuerpo como si no hubiera mañana en un producto televisivo de serie Z.

Fotogramas de 'Proyecto Rampage', 'Black Water' y cartel de 'Dinocroc vs Supergator'.

Los cocodrilos hacen una maniobra giratoria de la que no es posible escapar fácilmente, el «revolcón de la muerte». Agarran a su presa y no la sueltan, la reducen y desmiembran dando vueltas sobre sí mismos. Es lo que hace una de estas bestias con algún que otro surfista en 'Aguas peligrosas' (James D. R. Hickox, 2000). Las producciones delirantes con caimanes descontrolados haciendo de las suyas, mordisco a mordisco, son muchas. A las mentadas se unen 'Dinocroc' (Kevin O' Neill, 2004), apadrinada por Roger Corman, 'Supecroc' (Scott Harper, 2007), del catálogo 'trash' de la productora casposa Asylum, 'Supergator' (Brian Clyde, 2007), o la china 'Croczilla' (Li Sheng Lin, 2012). Los títulos lo dicen todo. También hay propuestas entrañables, entre ellas 'Crocs, Mandíbulas asesinas' (Stewart Raffill, 2007), con el incombustible Michael Madsen ejerciendo de cazador bajo las órdenes del director de la descacharrante 'Mi amigo Mac', o proyectos más serios, entre ellos 'El territorio de la bestia' (Greg McLean, 2007) , 'Black Water' (David Nerlich y Andrew Traucki, 2007) y 'Cocodrilo: Un asesino en serie' (Michael Katleman, 2007). Varios filmes que merecen su atención, rodados en el mismo año. Por cierto, ningún animal de los presentes es tan destructivo como el cocodrilo apocalíptico que aparece en 'Proyecto Rampage' (Brad Peyton, 2018).