'El hoyo', un thriller de ciencia ficción con mensaje

Antonia San Juan, en 'El hoyo'./
Antonia San Juan, en 'El hoyo'.

Rodada en Bilbao, la ópera prima de Galder Gaztelu-Urrutia aborda un tema como la solidaridad en un mundo distópico

Boquerini .
BOQUERINI .

Ópera prima de Galder Gaztelu-Urrutia (Bilbao, 1974), 'El hoyo' es otra fábula moral situada en un mundo distópico, que no sale de un extraño edificio. La estructura recuerda a la de una prisión vertical, que alberga a dos personas 'en cada celda', y que se hunde en las profundidades de la tierra con más de 250 pisos. En las plantas superiores, una legión de chefs y cocineros preparan una serie de exquisitos manjares que una plataforma va bajando piso por piso. Los de los pisos más altos pueden disfrutar de todo tipo de viandas, los de los pisos medios solo las sobras que han dejado los de arriba. En el subsuelo, reina el canibalismo. Cada mes, los ocupantes cambian de nivel.

Rodada en Bilbao, la acción del filme nunca abandona este hoyo al que hace referencia el título. La cinta obtuvo el premio del público en el Festival de Toronto y un éxito enorme en Austin, lo que provocó que, aunque producida por TVE y Euskal Telebista, la acabara comprando Netflix internacional para su exhibición en la plataforma una vez que los derechos de TVE y ETB queden libres.

«Soy un gran amante del cine de género, que siempre tiene mensaje. A mí me gusta definir 'El hoyo' como un thriller de ciencia ficción con mensaje, pero sin dar sermones», ha dicho en Sitges el director. El guión lo firman David Desola y Pedro Rivero, y en el reparto Iván Massegué, Antonia San Juan y Zorion Eguileor. Según Desola, el único consejo que le di a Galder fue que no se tomase esta película en serio. Pero no hizo caso y se la tomó. «Al principio era una comedia negra pero al final lo que ha hecho un thriller», afirma. El director ha contado que «David Desola escribió esta historia como una obra de teatro y el decorado, con los distintos niveles ya está descrito así». Para el cineasta el mensaje está muy claro: «La película te enfrenta a los límites de la solidaridad dependiendo de tus necesidades físicas». La película bebe de fuentes del cine coreano y el protagonista, Iván Massagué, adelgazó doce kilos para interpretar el personaje en una cinta que se rodó cronológicamente.

Antonia San Juan llevaba 14 años sin hacer cine, más centrada en el teatro y la televisión: «Me he vuelto muy exquisita, y aunque recibo muchos guiones he dicho que no a todos. Pero está historia me sedujo inmediatamente. Me gusta decir que el teatro es como un marido y el cine es como el amante, que viene y va», explica.

Según el productor Carlos Juárez, «Netflix entró en nuestras vidas tras el estreno en Toronto. Para ellos es una película Premium que se verá en todo el mundo. Nosotros les explicamos que está película tiene un padre y una madre que son las televisiones que han apostado por ella y no vamos a renunciar a nuestros padres. Ellos lo han entendido y la película se verá en salas. Y es un honor que una película rodada en Bilbao se vaya a ver en todo el mundo. Esperamos estrenarla antes de Navidad», concluye.