Técnicos de Hacienda afirman que más de un millón de empleados en Andalucía cobran más que sus jefes

Más de 360.000 autónomos declara ser mileurista./IDEAL
Más de 360.000 autónomos declara ser mileurista. / IDEAL

El 54,1%, de los autónomos declara ganar menos de 12.000 euros anuales. Los autónomos andaluces declaran entre 7.800 y 8.100 euros menos que los asalariados y pensionistas

V.S.C.GRANADA

Los autónomos andaluces declaran a Hacienda unos ingresos entre 7.860 y 8.160 euros por debajo que los de los asalariados y pensionistas, según los cálculos de los Técnicos del Ministerio de Hacienda (GESTHA), que muestran claras diferencias en función de la comunidad autónoma de residencia, siendo la Comunidad de Madrid y Cataluña las que presentan mayores diferencias y Extremadura la que menos.

Los técnicos sospechan que pueden existir motivos ocultos por los que más de 360.000 autónomos en Andalucía, el 54,1%, declara ganar menos de 12.000 euros anuales, es decir, que se encontrarían en el colectivo de los denominados como mileuristas.

Y si estos datos ya resultan de por sí llamativos en Andalucía, lo que hace saltar las alarmas en España es el hecho de que casi uno de cada cinco autónomos con trabajadores a cargo declare de media menos ganancias que por las que tributan sus propios empleados. En concreto, de las estadísticas se desprende que más de un millón de empleados en Andalucía cobrarían más que sus propios jefes, como si ser un trabajador de perfil medio o un pensionista fuese más rentable que ejercer de empresario o profesional, entre los que se encuentran los arquitectos, notarios, abogados o médicos en consultas privadas, entre otras profesiones por cuenta propia y de alta cualificación.

La incongruencia entre la rentabilidad declarada por el negocio y la contratación del personal se aprecia al comparar los más de 42.000 autónomos con beneficios de más 16.000 euros y entre 3 y 5 empleados, frente a los más de 5.500 empresarios con beneficios superiores a 36.000 euros y más de 20 empleados.

Además, al comparar las estadísticas del IRPF correspondientes a la serie histórica, se observa que el diferencial entre las rentas declaradas por unos y otros se ha ido ensanchando ininterrumpidamente y de forma bastante significativa desde 1993, aumentando la brecha en la última década desde 2008 a 2017 en 1.343 euros respecto de lo que declara el profesional y empresario en Estimación Directa y 3.979 euros respecto del empresario en Estimación Objetiva no agropecuaria, con un aumento máximo de la brecha en Andalucía de 2.782 euros en la estimación objetiva en esta década, si bien la brecha respecto a la ED se ha incrementado en esta comunidad en 1.097 euros en 10 años.

Eliminación del régimen de módulos

Pues bien, para ir reduciendo paulatinamente esa brecha y engrosar la recaudación del Estado, Gestha reclama a la AEAT que, al igual que en el caso de las empresas, generalice el envío de cartas informativas a los autónomos que estén por debajo de las ratios de la media de su sector económico en el territorio y, a continuación, inicie las investigaciones pertinentes a aquellos que evidencien mayores señales de fraude y no hayan presentado declaraciones complementarias.

Los técnicos remarcan que en 2017, en Andalucía, la brecha resulta más de 300 euros superior en el régimen de módulos (estimación objetiva), cuando en esta comunidad más del 49% de los autónomos ya tributan en el régimen de estimación directa. Por ello, Gestha se dirigirá a la futura Ministra de Hacienda para que derogue de forma paulatina el régimen de módulos durante la próxima legislatura.

En este sentido, propondrá al Ministerio de Hacienda una transición gradual en cuatro fases. En la primera -en 2020- recomendarán que no se prorroguen los límites excluyentes anteriores a la reforma fiscal de 2014, por lo que quedarían a la mitad de los vigentes; en la segunda -en 2021-, que excluya de este régimen a quien emita facturas a otros empresarios o profesionales por más del 25% de sus ingresos (actualmente el 50%); que a partir de 2022 se excluya a los microempresarios no agrarios; y que, finalmente, en 2023 se derogue definitivamente el régimen de la Estimación Objetiva por signos, índices y módulos.