Susana Díaz se enroca: «Si hubiera perdido me habría ido, pero he ganado las elecciones»

Susana Díaz se enroca: «Si hubiera perdido me habría ido, pero he ganado las elecciones»
EFE

La presidenta en funciones descarta dar su apoyo a Cs y resistirá hasta ver si PP y el partido naranja pactan con Vox

MARÍA DOLORES TORTOSASevilla

Susana Díaz no va a dar un paso atrás. «Si hubiera perdido me habría ido, pero he ganado las elecciones», ha dicho este medio día a preguntas de los periodistas sobre si continuará al frente del PSOE andaluz. Pese a las presiones en el propio PSOE, sobre todo del sector sanchista, a que renuncie, Díaz resistirá hasta ver si PP y Cs llegan a un pacto con Vox para desalojarla de la Presidencia de la Junta. En ese caso, hará evidente que pactan y «naturalizan» un partido «xenófobo», «racista» y contrario a las autonomías.

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Díaz se arroga la victoria de las elecciones, aunque no sume ni con Cs ni con Adelante para gobernar, para no tirar la toalla a la primera. En el PSOE andaluz están convencidos de que es casi imposible que mantenga la Presidencia, «pero no podemos hacer 'un Arrimadas'», en alusión a la dirigente de Cs, que ganó las elecciones catalanas pero nunca presentó candidatura a la investidura al no sumar para ser investida. Busca, en definitiva, que sea el bloque de derechas el que la desaloje, para lo que tendrá que pactar con Vox. Díaz ha anunciado que hablará con los otros partidos para un acuerdo de gobierno que excluya a Vox, pero no ha confirmado si presentará candidatura a la investidura.

Díaz ha comparecido ante los periodistas este medio día después de reunirse con la ejecutiva regional y los secretarios provinciales del PSOE para dejar claro que tiene el apoyo de todos ellos para continuar al frente del partido en Andalucía. También para intentar formar gobierno en base a que el PSOE ha sido el partido más votado, para lo que ha apelado a su sentido de la responsabilidad y ha anunciado que llamará para dialogar con PP, Cs y Adelante. «Con todos, menos con Vox», ha aclarado.

Argumenta que se siente con la responsabilidad de abrir ese diálogo por ser la fuerza más votada y con el objetivo de frenar la entrada en el Gobierno del partido ultraderechista, que considera fuera de la Constitución y contrario a los derechos de las mujeres. Preguntada si no interpreta que los andaluces quieren un cambio de gobierno al votar de forma mayoritaria a los partidos conservadores, ha dejado fuera los 12 diputados de Vox para decir que la izquierda ha superado a la derecha entre los partidos constitucionalistas. «Si no quita la extrema derecha entre los partidos constitucionalistas, la está naturalizando».

Díaz ha insistido en que no va a dimitir como secretaria general del PSOE andaluz porque « he ganado las elecciones y tengo la obligación de representar a ese millón de andaluces que nos han votado«. «Me llama la atención que quienes pierdan las elecciones señalen al que gana», ha añadido en alusión a PP y Cs.

También descarta facilitar la 'operación Borgen' que propone Juan Marín con la asunción este de la Presidencia de la Junta y que algunos dirigentes socialistas no verían mal. «Lo normal es que el tercero apoye al primero, no al revés. Me resulta muy extraño», ha dicho Díaz.

La socialista ha intentado hacer autocrítica de los resultados, en los que el PSOE ha perdido más de 400.000 votos respecto a las elecciones de 2015 y ha pasado de 47 a 33 diputados. Lo ha achacado, no obstante, a la abstención del voto de la izquierda. «A los que no han ido a votar y se sienten de izquierdas quiero decirles que he entendido el mensaje», ha afirmado. Explica la abstención en que «no habremos sabido estar a la altura» a la hora de explicar las políticas de bienestar social. Díaz, no obstante, ha vuelto a sacar pecho de que el PSOE sigue siendo el partido más votado, de haber ganado en todas las provincias, salvo Almería, y en más de 600 municipios. También ha recordado haber sacado siete puntos a la segunda fuerza, PP

Los socialistas andaluces siguen en estado de 'shock'. Díaz ha comparecido tranquila y muy seria, rodeada de la cúpula regional del partido con caras de gran consternación, en especial la de su número dos, Juan Cornejo, coordinador de la campaña electoral. Todos siguen consternados por no haber sabido testar la abstención de sus votantes, como tampoco la irrupción de Vox.

 

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