Cada día se producen tres agresiones de media a sanitarios en Andalucía

Cada día se producen tres agresiones de media a sanitarios en Andalucía

Juanma Moreno promete actuar con «coraje» para acabar con «esta lacra» que el pasado año registró 1.234 actos violentos

MARIA DOLORES TORTOSASEVILLA

Juanma Moreno ha presidido esta mañana la primera reunión del grupo de trabajo creado por la Consejería de Salud y Familias para analizar las agresiones a sanitarios y buscar soluciones a un problema que el presidente de la Junta ha calificado de «lacra». Moreno, acompañado del titular de Salud, Jesús Aguirre, ha anunciado que su gobierno reforzará con nuevas medidas preventivas y de acción más eficaces de las habidas hasta ahora la protección de los sanitarios, que solo el pasado año sufrieron 1.234 actos violentos en Andalucía, 267 de ellos con agresiones físicas. Esta cifra supone una media de tres agresiones diarias (verbales o físicas) durante 2018 y un incremento respecto al año anterior de 119. La mayor parte de las agresiones se dirigieron a mujeres, en total 914. Entre las medidas se contempla la puesta en marcha de un programa especial de acompañamiento al trabajador agredido.

Moreno ha admitido que puede haber cambios normativos si son necesarios para garantizar la seguridad del personal sanitario, aunque ha recordado que la figura del médico ya tiene reconocido el estatus de autoridad. El encuentro coincide con la celebración hoy del Día Nacional contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario. Moreno, en declaraciones a los periodistas, ha recordado que en su primer Consejo de Gobierno ya se acordó la puesta en marcha de un nuevo plan de atención y prevención frente a las agresiones al colectivo sanitario, incluido el grupo de trabajo que hoy echa a andar. Al encuentro han asistido representantes de las fuerzas de seguridad y colectivos profesionales. Moreno ha querido estar en la primera reunión para evidenciar que el asunto es de «máxima prioridad» para su gobierno. «Quiero que sepan que van a tener cobijo», ha dicho dirigiéndose a los facultativos y enfermeros de la sanidad pública andaluza. Ha reclamado solidaridad de la sociedad con estas personas que en muchos casos sufren con posterioridad a la agresión «una situación de angustia, de estrés, de ansiedad y de depresión, hasta el punto de no poder realizar su labor».

El presidente ha subrayado que la administración tiene que tomar conciencia de este problema y que su gobierno «va a actuar con coraje» para paliarlo, pero ha hecho un llamamiento para concienciar a toda la sociedad. «Por mucha presión que pueda sentir un familiar (de un enfermo), nunca, nunca, se puede legitimar la violencia hacia un profesional que está haciendo su trabajo. Y eso tenemos que asumirlo e interiorizarlo el resto de la sociedad», ha reflexionado. Al hilo de ello ha reclamado a los ciudadanos a denunciar «no solo cuando veamos agresiones, sino cuando veamos insultos, actitudes chulescas hacia un profesional sanitario».

El nuevo plan de agresiones que elabora Salud supondrá la habilitación de canales ágiles y rápidos para que la persona que sufre una agresión, ya sea verbal o física, no esté sola después de que se produzca.