El presupuesto más social de la Junta se vuelca con la sanidad, con una subida histórica del 7,7%

El consejero andaluz de Presidencia, Elías Bendodo, y el de Hacienda, Juan Bravo, llegan a la rueda de prensa sobre presupuestos/EFE
El consejero andaluz de Presidencia, Elías Bendodo, y el de Hacienda, Juan Bravo, llegan a la rueda de prensa sobre presupuestos / EFE

Las partidas de Educación se incrementan en 226 millones y las de políticas sociales en 47, mientras que los gastos no financieros crecen hasta superar los 1.000 millones

JOSÉ LUIS PIEDRASEVILLA

El Gobierno andaluz ha presentado las líneas maestras de los presupuestos para 2019, los más sociales de toda la historia autonómica que se vuelcan especialmente con la sanidad, que será la más beneficiada en el aumento de la dotación de recursos con una subida récord del 7,7% y 772 millones más para este año entre sus partidas. Así lo pusieron de relieve el consejero de Presidencia, Administración Pública e Interior, Elías Bendodo, y el consejero de Hacienda, Industria y Energía, Juan Bravo, que comparecieron para informar con detalle de las cuentas autonómicas que ultima el Ejecutivo en coalición de PP y Cs, que ayer abordó en su reunión semanal las líneas maestras de este presupuesto.

El consejero y portavoz del Gobierno, Elías Bendodo, destacó el marcado acento social de estas cuentas con un récord histórico en el crecimiento del presupuesto en sanidad, que irá destinado fundamentalmente a paliar la falta de personal, a reducir las listas de espera para atender a los más de 200.000 pacientes fantasma que han sido ocultados por el anterior Gobierno socialista. El aumento del gasto social se refleja también en la educación, con un 3,4% de crecimiento y 226 millones más que irán dirigidos a impulsar medidas y actuaciones que combatan la alta tasa de abandono escolar que sufre la comunidad, cifrado en un 21%, subrayó Bendodo. Además, crecen las partidas para igualdad y políticas sociales con 47 millones más, lo que elevará hasta casi 88 millones la cuantía destinada a sufragar la prestación de los servicios de la dependencia y reducir así también las listas de espera en este ámbito.

El consejero de Presidencia señaló que «se trata de un presupuesto social y creíble que da certidumbre, confianza y estabilidad a la economía y a los empresarios, que baja impuestos y que genera empleo como así apuntan los últimos indicadores de este año coincidiendo con lo 100 primeros días del gobierno del cambio». Bendodo aseguró que «las nuevas cuentas vienen a tapar los agujeros provocados por los gobiernos socialistas y que demuestran que las grandes banderas de la gestión anterior han resultado ser los grandes fraudes», en alusión a sus prioridades sociales.

El consejero responsable de las arcas autonómicas, Juan Bravo, defendió por su parte las bondades del presupuesto que garantizará el cumplimiento del objetivo de déficit, cifrado en el 0,1% y también el objetivo de deuda estimada en un 21%, todo ello permitiendo aumentar el gasto no financiero en más de 1.000 millones. Según el consejero de Hacienda, también se atenderá la restitución completa de los derechos de los empleados públicos y el aumento y consolidación de las plantillas, especialmente en ámbitos como la Salud y la Educación, con una subida en estas partidas del 5,4%

Desglose

El presupuesto general de la Junta para 2019 ascenderá a 36.465 millones, con un crecimiento global que roza del 4,9%. El gasto no financiero del Presupuesto será de 32.193 millones de euros, lo que implica un crecimiento del 5,1% con respecto al de 2018. El consejero responsable del diseño del nuevo presupuesto prevé que pueda ser aprobado por el Parlamento en julio y su entrada en vigor sea en agosto. Sobre el debate y el eventual apoyo de los grupos parlamentarios, mostró su confianza en el respaldo de Vox, socio de investidura, y no descartó el respaldo de las demás formaciones porque «va a ser muy complicado decir que estos presupuestos son malos porque reflejan lo que quieren y necesitan los andaluces», remarcó.

Bravo abundó en el equilibrio de las nuevas cuentas que permitirán controlar el déficit y bajar impuestos al mismo tiempo que crecen los gastos sociales, se mantienen las inversiones y suben los salarios de los funcionarios, todo ello sustentando en las expectativas de una mayor generación de actividad y crecimiento económico y, como consecuencia, una mayor y mejor recaudación en las arcas públicas. Además, esgrimió que el nuevo Gobierno incentivará la eficiencia en la gestión y el cumplimiento en la ejecución del presupuesto, ya que no vale poner en el presupuesto partidas «que después no se ejecutan como ocurría en ejercicios anteriores», precisó Juan Bravo, que avanzó además que se impulsará un mayor control financiero sobre el aparato instrumental de la Junta con la eliminación de los presupuestos estimativos y con la aplicación del mismo régimen presupuestario y contable que se exige a las consejerías.

Máxima rentabilidad

Otro aspecto relevante en estos presupuestos será la apuesta por sacar la máxima rentabilidad a los fondos estatales y europeos existentes para reducir así la aportación autonómica en proyectos e inversiones que pueden contar con esta financiación que, según Bravo, «ha provocado que se pierda este apoyo importantísimo en años anteriores como los 220 millones sin ejecutar en políticas activas de empleo por no haber aprovechado adecuadamente esta fuente financiera».

Juan Bravo incidió en su censura al Ejecutivo socialista remarcando los más de 700 millones que tendrán que asumir para el cumplimiento del pago de sentencias judiciales por la gestión del gobierno anterior, abogando a partir de ahora por evitar que este tipo de conflictos acaben en los juzgados y se tenga que soportar estos costes. Asimismo, apostó por rebajar los intereses en el pago de la deuda, por estar sobredimensionados, con una previsión de ahora en estos presupuestos de 81 millones, así como reducir el gasto en arrendamientos de edificios públicos a los que se destinan 87 millones de euros anuales, con una racionalización en el uso de estos inmuebles que evite casos como el piso autonómico ubicado en la céntrica calle Larios de Málaga, que era destinado en gran parte a almacén.

Por último, el titular de la Hacienda autonómica expuso el arduo trabajo desarrollado por todo su departamento para cumplir con los plazos y elaborar el presupuesto en un tiempo récord, en tan solo tres meses y medio cuando se han empleado hasta 8 meses hasta ahora. También anunció la preparación inmediata ya de las cuentas de 2020, en las que se aspira poder alcanzar el déficit cero. El Gobierno andaluz remitirá este jueves al Consejo Consultivo el texto articulado del futuro presupuesto, para contar con su dictamen y aprobar definitivamente el anteproyecto en un Consejo de Gobierno extraordinario el día 30 mayo, un día antes de su traslado al Parlamento.