Policías que atienden a migrantes exigen medidas para evitar nuevos contagios de sarna

Una mujer y su hijo desembarcan en el puerto de Málaga./REUTERS
Una mujer y su hijo desembarcan en el puerto de Málaga. / REUTERS

Los agentes instan a mejorar los protocolos de seguridad por temor a que puedan llevar las infecciones a sus casas

JON SEDANOMÁLAGA

«En Motril, un compañero se contagió de sarna al recibir varias pateras e infectó a su mujer e hijo», indican desde el Sindicato de Policía Nacional. No es la primera vez que ocurre: la facilidad con la que se propaga la sarna ha llevado a que varios agentes hayan contraído la enfermedad en los últimos meses al tratar con personas infectadas que llegan desde África. Es una afección que ha sido noticia en los últimos días por afectar incluso a una residencia de ancianos. Pero ahora vuelve a estar en la palestra: uno de los policías que trabajó en la llegada de 300 migrantes hace un mes, ha contraído sarna.

«Me ha salido en los pies. Sin darme cuenta me habré rozado con una manta o algo y como la ropa la sigo llevando y la dejamos en la taquilla, de ahí se propaga a todo. Todos en mi familia estamos ahora con tratamiento, porque como tarda en salir, no sé si mi hijo o mi pareja están contagiados», explica este agente que realizó con su vehículo oficial más de 20 traslados de migrantes, enfermos y sanos, al Hospital Materno para hacerles pruebas de osteometría (determinar su edad). «No tenemos medios para asumir esto. Meten en una habitación de 30 metros cuadrados a 60 personas con sus mantas y sus cosas, y nosotros tenemos que andar por ahí», añade.

Aunque a los policías se les ha informado del protocolo y dotado de mascarillas y guantes de veterinario, no se les permite utilizar los monos blancos que cubrirían todo su cuerpo por la posible alarma social que pueden generar, ya que están asociados a enfermedades como el ébola. «Si no se establecen las medidas de seguridad oportunas pasaremos a utilizarlos. Tenemos miedo de llegar a casa e infectar a nuestras familias», comenta uno de los agentes.

El ácaro Sarcoptes scabei (sarna) es capaz de propagarse entre humanos mediante el contacto directo e incluso a través de ropa u objetos infectados, donde puede llegar a estar vivo durante seis horas. Según explica el Sindicato de la Policía Nacional, a raíz de las últimas llegadas se ha puesto en marcha un protocolo desde la Jefatura, aunque por el momento solo en Málaga. Aun así, el sistema no está siendo todo lo efectivo que se precisa, ya que Cruz Roja es la encargada de movilizar a personas con infecciones, pero esa tarea la están efectuando también operativos de la Policía Nacional. «Desplazamos a gente tanto con pulseras rojas (enfermedad) como verdes. En el pabellón están todos mezclados y los custodiamos los policías», apuntan.

«En un fin de semana llegaron 300 migrantes y estábamos los del turno normal y tres de Extranjería para hacer todos los expedientes. Al Aquarius fueron muchos agentes, con monos y todo, pero aquí, como no sale en la TV, nada», manifiesta el policía afectado. El Sindicato apunta que los compañeros que se topan con la llegada de una patera «han de hacer muchas horas adicionales para poder cumplir con los tiempos máximos establecidos, que son de 72 horas, repercutiendo negativamente en ellos al generar mucho estrés». Asimismo, desde él están haciendo presión para que haya servicios adicionales remunerados y que aquellos que estén libres puedan trabajar si lo desean y cobrar un extra.

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