Listeriosis: cómo se contrae y por qué es peligrosa para embarazadas

El microbiólogo Julio García, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), explica los riesgos

AGENCIAS

La listeriosis, enfermedad causada por la bacteria Listeria monocytogenes presente en alimentos contaminados, es un riesgo para las gestantes ya que puede traspasar la placenta y afectar al feto, aunque si se trata a tiempo se puede controlar el daño.

El microbiólogo Julio García, portavoz de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc), explica que si la bacteria se disemina «puede provocar abortos, muerte fetal, parto prematuro o infecciones graves en el recién nacido como meningitis o sepsis».

Dieciocho mujeres embarazadas forman parte del centenar de afectados por el brote de listeriosis desatado en Andalucía que ya se ha cobrado una víctima mortal, una anciana de 90 años.

El foco de la infección se encuentra en la carne mechada de la marca «La Mechá» contaminada en su procesamiento industrial.

Dado que el contagio se produce por el consumo de este alimento ya identificado, el especialista ha lanzado un mensaje de tranquilidad a aquellas mujeres embarazadas que sepan con certeza que no lo han consumido.

«Pero ante la mínima duda o síntomas, como fiebre o diarrea, deben acudir al centro hospitalario» para descartar la infección por Listeria o, en su defecto, ser tratadas lo antes posible.

Las mujeres embarazadas infectadas necesitan ser hospitalizadas para ser medicadas con los mismos antibióticos orales que el resto de afectados, además de requerir las medidas de soporte habituales.

La listeriosis suele ser banal en la mayoría de los casos en personas sanas, pero puede ser grave en bebés, mayores y pacientes con enfermedades inmunodepresoras, además de en las gestantes.

Para prevenir infecciones por microorganismos que puedan estar en los alimentos que se manipulan en casa, el portavoz de la Seimc recomienda evitar lácteos crudos, cocinar adecuadamente los alimentos, lavar las verduras, higiene de manos y de utensilios de cocina y conservar los alimentos por encima de 4 grados.

Las embarazadas, en especial, deben evitar ingerir tanto lácteos como carne crudos.