La Junta inspeccionará el estado de la residencia que sufre un brote de sarna en Benalmádena

Entrada a la residencia Seniors de Benalmádena, donde permanece activo el protocolo por sarna. /A. G.
Entrada a la residencia Seniors de Benalmádena, donde permanece activo el protocolo por sarna. / A. G.

Ruiz Espejo no descarta retirar las plazas concertadas en caso de detectarse anomalías y el centro alega que el trato «es exquisito»

ALBERTO GÓMEZBENALMÁDENA

El brote de sarna declarado en la residencia de ancianos Seniors de Benalmádena, al que se han sumado las denuncias de familiares por presunta falta de higiene y atención, ha provocado que la Junta de Andalucía encargue una inspección sobre el estado del centro. El delegado del Gobierno andaluz en Málaga, José Luis Ruiz Espejo, anunció ayer que los técnicos determinarán si el funcionamiento de la residencia, con un centenar de plazas, más de la mitad concertadas con la Junta, «es el adecuado». En declaraciones a los periodistas en el Hospital Regional Carlos Haya, Ruiz Espejo adelantó que «en función de los resultados» de las inspecciones «se tomarán las medidas que sean necesarias», sin descartar que, en caso de que se incumplan los protocolos establecidos para el cuidado de los ancianos en Andalucía, «dejen de concertarse las plazas» en este centro, perteneciente al Grupo Seniors.

El brote de sarna, hecho público ayer por este periódico, forzó al Distrito Sanitario Costa del Sol a poner en marcha el protocolo establecido para esta enfermedad, que lleva dos semanas activo. Los familiares consultados sostienen que la limpieza «ha mejorado» en la última quincena, pero inciden en que el trato recibido por los más de cien residentes «no es el adecuado». El asunto fue denunciado el martes ante la Policía Nacional por la hija de una de las contagiadas por sarna, que fue hospitalizada la semana pasada con erosiones en la piel y deshidratación.

Entre las personas que han lamentado el estado de las instalaciones del centro figura el alcalde de Benalmádena, Víctor Navas (PSOE), que reveló que «tuvimos que sacar a nuestra abuela de allí» tras advertir que «el trato era inadecuado y el olor, nauseabundo». Sobre la denuncia de Navas, Ruiz Espejo afirmó que el primer edil «goza de nuestra confianza, pero tampoco vamos a tratar su caso con una consideración distinta». Navas matizó ayer en redes sociales que puso los hechos en conocimiento de la Delegación de Servicios Sociales y que lleva semanas en contacto con el resto de familias afectadas «a las que he ofrecido todo mi apoyo para asesorarlos y tomar las medidas oportunas». El alcalde de Benalmádena anuncia que «los afectados, entre los que me encuentro, nos estamos organizando para plantear una denuncia conjunta».

El PP anunció que trasladará el asunto al Parlamento andaluz, donde Mariví Romero «exigirá explicaciones a la Junta por la falta de controles sobre las condiciones en las que se encontraban los residentes». Los populares recuerdan que los familiares han denunciado «falta de información», sin que nadie les haya notificado la presencia de un brote de sarna en la residencia, donde al menos hasta el martes, cuando este periódico se trasladó hasta allí, no había ninguna indicación que advirtiera de la activación del protocolo por esta enfermedad. También el PP de Vélez-Málaga, donde hay dos residencias del Grupo Seniors en suelo municipal, ha solicitado explicaciones.

Diagnóstico «complejo»

El director general de Seniors, Ángel Giró, desmiente las acusaciones vertidas por los familiares y revela que los primeros casos «de pruritos y picores» entre algunos ancianos de la residencia comenzaron a detectarse a finales de abril: «Lo derivamos al dermatólogo, pero el diagnóstico de sarna en personas mayores es más complejo que en jóvenes». Giró defiende que el tratamiento comenzó «nada más diagnosticarse el primer caso» de esta enfermedad, en julio, y afirma que la sarna no ha motivado la hospitalización de ningún residente, aunque haya ancianos ingresados que estén contagiados: «Están hospitalizados por otros motivos». En cuanto a los cuadros de deshidratación y desnutrición, el responsable de Seniors mantiene que «la mayoría de personas mayores con deterioros cognitivos y patologías asociadas comen poca cantidad y su sistema digestivo no absorbe los alimentos de forma correcta». Giró alega que «el trato que dispensan nuestros trabajadores es exquisito y respetuoso» y recuerda que «estamos inspeccionados de forma continua y nunca hemos tenido una sanción en 20 años de trayectoria», además de afirmar que «contamos con certificaciones de calidad y nuestro ratio de personal excede lo que exige la normativa vigente».

 

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