PP y Cs, dispuestos a pactar con Vox para gobernar en Andalucía

Este lunes miles de jóvenes salieron a las calles de Sevilla, Málaga y Granada para protestar «contra el fascismo». /EFE
Este lunes miles de jóvenes salieron a las calles de Sevilla, Málaga y Granada para protestar «contra el fascismo». / EFE

El acuerdo tardará unos días, ya que los líderes Moreno y Marín aún pelean por ser quien lidere el cambio como presidente en la Junta | El líder popular, Pablo Casado, sostiene que la línea roja para negociar con el partido de Abascal es la Constitución y no se hablará de suprimir las autonomías

MARÍA DOLORES TORTOSASevilla

La posibilidad de que PP y Cs gobiernen en Andalucía con el apoyo de Vox comienza a cocinarse, aunque aún a fuego lento. El bloque de minorías de la derecha ha ganado este domingo las elecciones andaluzas por mayoría absoluta en parte por la irrupción del partido ultraconservador con 12 diputados en el Parlamento. PP y Cs admiten estar dispuestos a recibir los apoyos de Vox, pero para materializar el vuelco político y acabar con 36 años de presidencias socialistas es necesario un pacto de gobierno de PP y Cs. Y el acuerdo se haya enquistado por la disputa de los candidatos popular y naranja, Juanma Moreno y Juan Marín, por ser quien lidere el cambio como presidente de la Junta.

Cs tiene como primera opción que el PSOE y el PP, partidos a los que ha respaldado en gobiernos autonómicos, incluido el de los socialistas en Andalucía esta pasada legislatura, le devuelvan ahora el favor y haga presidente a Marín, tercera fuerza con 21 escaños. De esta forma obviaría a Vox. Aún defendiendo esta salida, en Cs reconocen que es un objetivo complicado, sobre todo porque mantienen que no van a gobernar de ningún modo con el PSOE en la Junta. En realidad, Cs admite la posibilidad de la alianza con Vox para la investidura, eso sí, de Juan Marín. «Hoy me veo incapaz de descartar ningún escenario», afirmó el secretario general de Cs, José Manuel Villegas, desplazado a Andalucía para analizar los resultados del domingo, cuando fue preguntado por los periodistas. Esta aseveración es la que se interpreta como una primera aproximación a la negociación con el PP. El líder de este partido, Pablo Casado, reiteró tras el comité ejecutivo nacional lo dicho en la campaña, que su formación está capacitada para «llegar a un punto de encuentro» con Vox. La organización política que lidera Santiago Abascal ha expresado que no pondrá ningún obstáculo para desalojar a Susana Díaz de San Telmo.

Solo se espera ahora un proceso de negociación, que posiblemente no se abra hasta después de las conmemoraciones de la Constitución, según fuentes consultadas. PP y Cs, desde sus direcciones nacionales y regionales, discutirán entonces de la cocina del acuerdo. Los populares están abiertos a un gobierno de coalición, como en campaña dejó dicho Moreno, aunque no aclaran si también entraría Vox. Este y Marín hablaron la noche del domingo, pero fue una conversación de cortesía en la que ambos se felicitaron por el escenario abierto tras el hundimiento del PSOE en las urnas, que aún siendo el más votado pasó de 47 escaños a 33 y no suma la mayoría de gobierno con Adelante Andalucía. Moreno también mantendrá una conversación de cortesía con el líder de Vox en Andalucía, Francisco Serrano. El líder de Casado solo ha avanzado de la negociación con Vox que impondrá como línea roja la Constitución y en las conversaciones no se hablará de la eliminación de las autonomías, que figura en el programa del partido de Abascal.

Las negociaciones no serán fáciles. El PSOE presiona a Cs para que se retrate como aliado de un partido de extrema derecha. Dirigentes europeos previenen al partido liberal de no gobernar con Vox, como Manuel Valls, el candidato a alcalde de Barcelona con el apoyo de Cs y exprimer ministro de Francia. El líder de los liberales europeos, Guy Verhofstadt, también advirtió al partido de Albert Rivera de caer en la trampa del abrazo del oso de la extrema derecha. Lo hace con vistas a las europeas de mayo, donde advierte en Twitter, Europa «se juega su alma». Por ello Marín ha puesto sobre la mesa que la primera fuerza (PSOE) y la segunda (PP) apoyen su investidura como presidente porque es el único de los tres que ha crecido en votos y escaños. La dirección nacional del PSOE ha desautorizado esta operación 'Borgen', en alusión a la serie danesa en la que se hace presidenta a la candidata de la tercera formación en votos.

Para el PP la candidatura de Juanma Moreno a la Presidencia de la Junta «no es discutible» y ha advertido a Cs de un pacto con los socialistas «por tacticismo» que le pueda pasar factura en próximas elecciones. «No es algo discutible, en democracia hacen falta criterios y el criterio es que quien lidera ahora mismo el bloque de cambio es el PP-A porque es el preferido», ha manifestado en alusión a que es la primera fuerza del tripartito.

El PP nacional y los barones regionales de este partido se lanzaron en coro a defender la legitimidad de Moreno para ser el presidente de la Junta, aunque el resultado de este en las elecciones sea el peor de los últimos 30 años al pasar de 33 escaños a 26 (en 2012 obtuvo 50). «Ciudadanos tiene pocas excusas para no apoyarle», advirtió el secretario general del PP, Teodoro García Egea, quien censuró que Cs en las elecciones catalanas de hace un año, en las que quedó primero, ni siquiera intentó una investidura y «ahora quieren dar ese paso en Andalucía cuando son la tercera fuerza».

Los populares observan la maniobra de Marín como un intento de aparentar que han ganado en las elecciones por haber sido el partido que más ha subido. «Más ha subido Vox, que de cero ha pasado a 12 escaños», sugieren desde las filas populares. El presidente del PP, Pablo Casado, pidió a Cs que no busque una «geometría electoral variable» para impedir que Moreno sea presidente.

Los populares temen que Susana Díaz propicie un bloqueo y arrastren a ello a Cs para ir a unas segundas elecciones, aunque estas no serían hasta mayo con las municipales.

 

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