Díaz mantiene en vilo la fecha de las elecciones sin descartar este otoño

Susana Díaz, ayer con representantes de organizaciones agrarias de Andalucía./E. P.
Susana Díaz, ayer con representantes de organizaciones agrarias de Andalucía. / E. P.

«Si serán tres meses antes o después lo vamos a ver en las próximas semanas», afirma admitiendo que influirá si Cs mantiene el bloqueo al Presupuesto de 2019

MARÍA DOLORES TORTOSASEVILLA

El curso político arranca en Andalucía como acabó antes de las vacaciones de verano: Con el foco puesto en la decisión de Susana Díaz sobre la fecha de las elecciones autonómicas. Estas tocan en marzo, pero desde hace ya un año los cuatro partidos de la oposición en el Parlamento gestionan sus agendas enredados en el ovillo de un posible adelanto electoral. Susana Díaz sigue dejando correr el hilo. En una entrevista radiofónica en la tarde de ayer, mantuvo en suspense la fecha de las elecciones y aunque insistió en su voluntad de agotar la legislatura, no descartó que la cita con las urnas sea este otoño como parte de su entorno ha venido sugiriendo desde hace tiempo. «Que sean tres meses antes o después lo vamos a ver en cuestión de semanas», apuntó la presidenta dando a entender que la espera en vilo no va a tardar mucho.

Como era de esperar tras el último órdago de Ciudadanos, su socio de legislatura, Díaz supedita la decisión a que este partido «vuelva a la sensatez», según las palabras de Juan Cornejo, secretario de Organización del PSOE-A, y acepte una negociación sobre el Presupuesto de 2019. Cs ha exigido para conversar la supresión de los aforamientos de los diputados andaluces, una propuesta incluida en el acuerdo de investidura de Susana Díaz de junio de 2015, pero que no se ha abordado en estos tres años.

Para PP y Podemos se trata de un teatrillo pactado entre los socios para hilvanar el relato del adelanto. Díaz y Marín «simulan una ruptura como si fueran Pimpinela», apuntó la secretaria general del PP-A, Loles López. Una ruptura de la que Díaz y Cornejo salvan a Marín y señalan como culpable a los «volantazos» de Albert Rivera por su «nerviosismo» en su competencia con Pablo Casado por «quién es más de derecha», según las palabras de la presidenta en la entrevista en la Ser.

Referéndum de 20 millones

Cornejo y Díaz intentan hacer razonar a Cs de que no hay tiempo para una reforma del Estatuto, que exige un referéndum que costaría 20 millones de euros para aprobar una modificación que suprima los aforamientos y que además debería contar con el visto bueno del Congreso. La presidenta andaluza reprochó a Rivera que no hubiera exigido lo mismo a Rajoy cuando pactó con este el Presupuesto estatal.

Díaz aún echó en las espaldas de Cs la responsabilidad de un adelanto de tres meses si no se aviene a aprobar el cuarto presupuesto de la legislatura porque de no hacerlo Andalucía retrasaría la aplicación en sus cuentas de 1.100 millones más, 750 de los anticipos de liquidaciones y 350 de la nueva senda del Gobierno central. Díaz puede negociar con PP y Podemos, pero tanto ella como Cornejo pusieron en duda que prospere un acuerdo con dos partidos que se han negado a respaldar las cuentas esta legislatura.

Por primera vez la presidenta admitió que el bloqueo a las cuentas por Ciudadanos puede «influir» en su decisión de fijar una fecha electoral distinta a marzo. «Sí claro, es normal que influya», respondió al periodista Fernando Pérez Monguio en la Ser. Por la mañana, Cornejo descartó que el Presupuesto marque la agenda electoral andaluza en sintonía con lo expuesto otras veces por la presidenta. «Presupuesto habrá antes o después», dijo la misma Díaz. Una pequeña descoordinación que delata otras cuestiones a tener en cuenta, como la insistencia de ir en solitario y no con las nacionales, algo que no se asegura en marzo si Pedro Sánchez no saca adelante el Presupuesto estatal.

La respuesta de Cs la dará hoy Marín, quien ha solicitado una reunión del comité de enlace del pacto de investidura. Todo hace prever que no habrá negociación del Presupuesto y Díaz tendrá a punto su coartada. Ahora bien, ¿cuántas semanas esperará para despejar la fecha? El Parlamento comienza su actividad esta semana con un Pleno ya fijado para los días 12 y 13. La convocatoria y disolución de la Cámara debe hacerse con 55 días antes de las elecciones. Descartado el 28 de octubre, aún hay tiempo para noviembre.

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