Detenidos por vejar y grabar a un joven discapacitado para ganar seguidores en redes

Captura de un vídeo en el que animaban al hombre a comerse una lagartija./
Captura de un vídeo en el que animaban al hombre a comerse una lagartija.

Se les acusa de tomar más de 40 imágenes de la víctima, entre ellas un vídeo donde le incitan a tragarse una lagartija viva, y subirlas a Instagram

JUAN CANOMálaga

Es la cultura del todo vale en redes sociales por conseguir un minuto de gloria. Por ganar seguidores. Por alcanzar la fama. Tres jóvenes de Rincón de la Victoria han sido detenidos por la Guardia Civil, en una operación conjunta con la Policía Local, acusados de grabar y/o difundir vídeos de contenido «claramente vejatorio» de un chico con un trastorno psicológico, al que habrían incitado a tragarse una lagartija viva, con el objetivo de atraer a la audiencia hacia sus vídeos musicales.

Los tres jóvenes, todos veinteañeros, pasaron a disposición del Juzgado de Instrucción número 6 de Málaga capital, que tiene abiertas unas diligencias en las que se investigan presuntos delitos contra la integridad moral -por las vejaciones a la víctima- y también contra la salud pública, ya que uno de los acusados, con la misma finalidad de ganar seguidores, habría llegado a sortear en Instagram una maceta de marihuana.

La operación de la Guardia Civil, denominada 'Grafipol', nació de otra operación, bautizada con el nombre de 'Muro', que inició la Policía Local de Rincón de la Victoria. Y en ambas han colaborado activamente agentes de la Policía Local de Málaga que se han especializado en investigar a grafiteros rastreando sus redes sociales. Porque, de hecho, ese fue el origen de 'Muro'. Los agentes de Rincón pidieron ayuda a sus homólogos de la capital para identificar a los autores de una serie de pintadas vandálicas en la Casa-Fuerte Bezmiliana, considerada Bien de Interés Cultural (BIC), que data del siglo XVIII y que goza de una especial protección. La eliminación de los grafitis ha costado 34.000 euros.

Vídeos en Instagram

Al rastrear las redes, localizaron una cuenta de un usuario identificado como supuesto responsable de parte de las pintadas en Bezmiliana. Pero al investigar su perfil de Instagram descubrieron tres vídeos colgados en el modo historia, que se publican durante 24 horas, en los que se veía claramente cómo unos jóvenes se jactaban e incitaban a un chico con un trastorno mental a comerse una lagartija.

El atestado de la 'operación Muro', de la que informó a los medios el propio alcalde de Rincón, Francisco Salado, y que tuvo incluso repercusión nacional, se entregó en el Juzgado de Instrucción número 6 de Málaga, que inicialmente investigaba a un joven de 21 años por la pintadas y la difusión de los tres vídeos vejatorios, tal y como confirmó entonces el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA).

Era la punta del iceberg. Un mes después, los investigadores de la Policía Local de Málaga, adscritos a la Jefatura del distrito Este, se toparon con otra cuenta aparentemente a nombre de la víctima y con más imágenes suyas. Utilizaban su nombre de pila y los números 738, que coinciden con los tres últimos dígitos del código postal de Benagalbón, donde, como descubrirían más tarde los agentes, reside el segundo investigado.

Desde el perfil de Instagram, claramente gestionado por otra persona, se habían publicado unas 40 imágenes, la mayoría vídeos. Los policías locales tuvieron que hacer fotos de los mismos con una cámara externa, ya que el administrador usó el modo privado para impedir que pudieran ser descargados. En algunas de las publicaciones, los investigadores localizaron una pista: desde el falso perfil de la víctima se había etiquetado una cuenta de Instagram de otro usuario y un enlace a youtube. Al pincharlo, aparecía un joven de unos veinte años cantando en estilo 'trap', una especie de subgénero del rap y el hip hop. El vídeo, por el entorno, había sido grabado en Rincón de la Victoria. Los agentes ya tenían un sospechoso. Además, los policías locales creen que, cuando supo de la imputación de su amigo por los grafitis y los vídeos de la lagartija, cambió el nombre del perfil, aunque igualmente relacionado con el joven con un trastorno psíquico, usando su imagen «como icono» para conseguir seguidores en las redes sociales y, por extensión, atraer público hacia sus vídeos musicales. Transcurrido un tiempo, el administrador de la cuenta se confió y volvió a mostrar imágenes del afectado.

Los agentes detectaron comentarios que sugieren que los investigados podrían haber incitado a la víctima a realizar incluso actos de zoofilia, extremo que no ha podido ser constatado al no haber localizado en redes sociales el vídeo aludido en dichos comentarios.

Sorteo de marihuana

Sin embargo, con el cambio de perfil de Instagram, bajó la audiencia de la cuenta y el administrador decidió iniciar un sorteo de una planta de marihuana entre todos sus seguidores en la mencionada red social. «Súbeme a tu historia y etiqueta a un par de amigos», anunciaba, como único requisito para acceder al sorteo. En el perfil se iba anunciando la cuenta atrás para apuntarse al mismo y, finalmente, se publicitó el perfil del ganador de la maceta.

Según las pesquisas, se ha observado que, dentro esta corriente de aficionados al 'trap', hay una especie de competición entre ellos para ganar seguidores y ser famosos, por lo que no dudan en buscar contenidos llamativos, «aprovechándose incluso de una persona con un trastorno psíquico para divulgar su música». Con el informe de la Policía Local en la mano, la Guardia Civil identificó a los tres jóvenes a los que considera presuntos autores materiales o intelectuales de las vejaciones a la víctima grabadas en vídeo o de su difusión en redes sociales. Todos ellos fueron detenidos y, posteriormente, puestos a disposición del juzgado que investiga el caso.