El 112 contabiliza más de 3.200 incendios domésticos de enero a noviembre en Andalucía

El 112 contabiliza más de 3.200 incendios domésticos de enero a noviembre en Andalucía

Son un 7% menos de los que se produjeron en la misma etapa de 2017

EUROPA PRESS

El servicio de Emergencias 112 Andalucía ha gestionado un total de 3.288 incendios domésticos en lo que va de año --de enero a noviembre de 2018--, lo que supone una disminución de un 7,4 por ciento con respecto al mismo período del año anterior, cuando fueron 3.552 los casos atendidos por las salas de coordinación.

A falta de que concluya el presente ejercicio, los meses en los que se ha registrado un mayor número de fuegos en domicilios han sido los propios del invierno, es decir, enero --con 392 siniestros-- y febrero, cuando se contabilizaron 382, según ha informado el 112, servicio adscrito a la Consejería de Justicia e Interior de la Junta, en un comunicado este sábado.

El descenso de las temperaturas y el consiguiente uso de calefactores y braseros suponen un «punto de inflexión» en la gestión de este tipo de emergencias que también recoge los fuegos de cocina, en aparatos eléctricos o los motivados por los descuidos con cigarrillos y otros focos de calor, según explican desde el 112.

Por provincias, Sevilla es la que cuenta con más incidentes de esta naturaleza, casi un millar --un total de 952--, seguida de Málaga (596), Cádiz (448) y Granada (388). Las provincias en las que se han atendido hasta el momento un menor número de avisos por incendios en domicilios han sido Huelva (260), Jaén (227), Córdoba (217) y Almería (200).

Consejos de autoprotección

El descenso en el número de casos atendidos en lo que va de 2018 contrasta con el repunte del 10% registrado el año pasado. Desde el centro coordinador instan a no bajar la guardia y, ante la llegada del invierno y la bajada de temperaturas, con el consiguiente aumento en el uso de aparatos de calefacción y braseros, recomiendan una serie de consejos de autoprotección para prevenir incendios y saber cómo actuar en caso de que se produzcan para seguir bajando la cifra de este tipo de siniestros.

En primer lugar, es conveniente recordar que ante una emergencia es necesario mantener la calma y llamar rápidamente al teléfono de emergencias 112 para poder movilizar a los operativos. Para ello, es fundamental explicar correctamente qué ocurre y dónde, y mostrarse colaborador en todo momento con el gestor de llamadas dando respuesta a todas sus preguntas.

Para prevenir incendios en domicilio es fundamental hacer un buen uso y mantenimiento de los aparatos de calefacción. Los braseros, radiadores o cualquier electrodoméstico de calefacción se colocarán siempre lejos de las cortinas o visillos, para evitar que prendan. En las casas donde haya menores, es muy importante que los niños no jueguen ni estén cerca de los focos de calor, porque, en un descuido, pueden provocar un accidente, según explica el 112, que concreta que esta recomendación también es válida para animales domésticos.

Si se usa una calefacción que desprende gases o un brasero de picón (o cisco), la habitación tiene que estar siempre bien ventilada, de esta forma, si existe una mala combustión se evitará la acumulación de monóxido de carbono, un gas que en altas concentraciones puede llegar a ser letal.

También es importante revisar el estado de los enchufes e interruptores; no abusar de las alargaderas y enchufes múltiples, así como emplear los enchufes con toma de tierra para aquellos electrodomésticos que lo precisen, como planchas o calentadores portátiles. Es muy útil tener en casa un extintor y conocer su manejo para actuar de forma rápida.

Otras medidas preventivas que se pueden llevar a cabo en las viviendas es evitar que se acumule grasa en hornillas y campanas extractoras y no guardar productos de limpieza, líquidos inflamables y bolsas de plástico cerca de fuentes de calor de la cocina: fogones, hornos o calentadores. Respetar la fecha de caducidad de las conducciones de gas, mantener en buen estado las uniones y no obstaculizar las rejillas de ventilación son también gestos que ayudarán a evitar sustos en nuestras casas.

Al igual que las cocinas, los garajes y trasteros son focos potenciales de incendios porque en ellos se suele guardar productos disolventes, quitagrasas o pinturas, entre otros, por lo que son zonas a las que se les debe prestar mayor atención.

Cómo actuar en caso de incendio

Desde el 112 señalan que, si a pesar de todas las precauciones se produce un fuego en casa, hay que intentar salir del inmueble con celeridad, pero sin perder el control, lo más importante es ponerse a salvo, por lo que, bajo ningún concepto, se debe uno parar a recoger objetos personales. Es importante que mientras se sale de la casa se cierren todas las ventanas y las puertas que se puedan y, una vez fuera, se entregue la llave a algún efectivo de bomberos.

El humo acumulado puede dificultar la visibilidad e impedir respirar bien; si se da este caso, lo mejor es gatear lo más cerca del suelo. Antes de abrir cualquier puerta, es crucial comprobar que no está caliente y que no sale humo por las rendijas. Si es así, no debe abrirse porque el oxígeno alimentaría las llamas y empeoraría la situación. Si se está en una planta superior, se bajará por las escaleras, a no ser que en el hueco haya humo. En todo caso, nunca se usará el ascensor.

Si la magnitud de las llamas impide la salida del inmueble, se deben cerrar todas las puertas que haya entre el fuego y el lugar donde uno se encuentre y se debe uno refugiar en una habitación próxima a la calle, para poder llamar la atención al exterior y que los operativos de emergencia puedan rescatar a esa persona.

Es «muy recomendable», siempre que se pueda, humedecer alguna prenda de ropa y colocarla en las rendijas para evitar que el humo pase a la estancia en las que uno se haya guarecido. Dar la voz de alerta es primordial, por lo que se recomienda llamar al 112 para solicitar ayuda y pedir socorro por una ventana o balcón con algún pañuelo o prenda de color que haga visible a la persona respecto a los operativos de emergencia. Si las llamas alcanzan y prenden la ropa de la persona afectada, no hay que correr, sino tumbarse en el suelo y rodar sobre uno mismo para apagarlas.

Simulaciones que salvan vidas

Las personas que viven en una misma vivienda deben acordar una serie de prácticas y pautas de comportamiento que pueden ayudar a salvar vidas en caso de incendio. Así, es importante que todos los miembros de la familia concreten un plan de salida en caso de incendio así como una zona de encuentro en el exterior; si se produce un fuego en casa, se debe comprobar que todos los ocupantes de la vivienda están en esa zona de encuentro. Además, todos deben conocer la ubicación de las llaves de rejas abatibles para poder huir en caso necesario.

Si hay niños y menores de edad en casa, una buena idea es realizar pequeños simulacros sobre cómo actuar en caso de que se produzca un incendio, como si de un juego se tratara.

Algunas escenas vistas en series y películas --gatear mejor que andar, humedecer ropa y colocarla en las rendijas de las puertas o sacudir un pañuelo rojo por la ventana para llamar la atención de los servicios de rescate-- son prácticas sencillas y reconocibles para los niños que pueden ayudarles a salvar vidas en caso de emergencia real.

 

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