Andalucía asoma como el primer campo de pruebas para el liderazgo de Casado

Pablo Casado y Juanma Moreno, en la reunión de la dirección nacional de este sábado en Barcelona./EFE
Pablo Casado y Juanma Moreno, en la reunión de la dirección nacional de este sábado en Barcelona. / EFE

El PP maneja como fechas más previsibles en la quiniela de un adelanto electoral el 18 o el 25 de noviembre

AGENCIASMadrid

Andalucía volverá a convertirse en campo de pruebas de la política nacional y sus más que probables elecciones anticipadas serán el primer gran examen a superar por el presidente del PP, Pablo Casado, con unos resultados que pueden determinar su liderazgo y sus posibilidades de llegar a la Moncloa. Los populares de Andalucía dan por hecho esa ayuda, y fuentes de la dirección regional apuestan por que Casado tenga una campaña paralela a la de Moreno, parecida a la que en su momento hizo Mariano Rajoy en Galicia para apoyar a Alberto Núñez Feijóo en su primera contienda para ser presidente de la Xunta. Génova no da muchas pistas aún sobre el plan a trazar pero desde la dirección nacional apuntan a Efe que podría buscarse un programa mixto, con Casado protagonizando algunos actos en solitario pero también acompañando en otros a Moreno. En lo que sí confían es que en esta primera cita con las urnas ya se va a notar, y para bien, el «efecto Casado». Porque «la gente está más ilusionada que nunca», recalca a Efe otro miembro de la cúpula nacional.

Pero no todos son tan optimistas. En Andalucía, los populares ven lejana la posibilidad de repetir lo ocurrido en 2012, cuando el PP ganó por primera vez -aunque no gobernó- y no ocultan su preocupación por que el resultado pueda ser malo. A la espera de contar con nuevos sondeos, no descartan ninguna opción, incluida la más agorera, la de Ciudadanos superando al PP y dejándole en tercer lugar. Si eso ocurre no solo supondría un fracaso para Juanma Moreno. Dejaría a Casado en mala posición, con pocas perspectivas de hacerse con el Gobierno, y sumiría al PP en una nueva crisis.

Pero es una hipótesis en la que nadie quiere pensar, y en el PP esperan que la situación sea otra muy distinta: quedar segundos y sumar con Ciudadanos para poder gobernar. Eso colocaría al partido naranja y a su líder, Albert Rivera, en la tesitura de elegir si apuesta por el cambio o propicia continuismo en una región que lleva casi cuatro décadas de gobiernos socialistas.

Ante ese dilema quieren ver los populares a Rivera. Pero en el PP andaluz advierten de que el líder de Ciudadanos tiene muy clara la importancia de estos comicios y ya lo está demostrando. Así, mientras Pablo Casado optó por Barcelona para continuar con su discurso sobre Cataluña, que ha copado su estrategia política esta última semana, Rivera estaba ya en Málaga haciendo precampaña. En las quinielas del PP apuestan sobre todo por noviembre, entre otras cosas, para que a Díaz le dé tiempo a aprobar en el Parlamento proyectos sociales pendientes que le pueden dar votos. Calculan así que podría convocar para el 18 o el 25 de noviembre, y no descartan el 2 de diciembre, aunque esta última fecha obligaría al PP a mover su convención nacional.

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