Los andaluces realizan al año cerca de medio millón de horas extra impagadas

El transporte, el que más horas extra aglutina en Andalucía./IDEAL
El transporte, el que más horas extra aglutina en Andalucía. / IDEAL

CCOO cifra en 123.183 las horas no retribuidas tan solo en el primer trimestre del año y confía en que el registro horaria ponga freno a este fraude

JOSÉ LUIS PIEDRASevilla

Que muchos trabajadores dedican más tiempo al trabajo del que legalmente se les exige no es algo que sorprenda y es un secreto a voces del mercado laboral, especialmente después de la dura crisis que golpeó recientemente a la economía española y que vino a agravar aún más este tipo de situaciones. Actualmente, los trabajadores andaluces realizan al año cerca de medio millón de horas extra sin retribución alguna, según se estima en un estudio elaborado por el sindicato CC.OO. que cifra solo en el primer semestre de este año en 123.183 las horas impagadas en la comunidad, lo que supone un tercio del total de este tiempo extra realizado por los asalariados andaluces en sus centros de trabajo, que alcanzó las 376.502 horas.

Este informe pone claramente de relieve que el impago de estas horas de más es una práctica habitual en el mercado laboral andaluz y que su tolerancia frena la creación de más empleo. Solo con la cuantía de las horas extra sin abonar de este primer trimestre se hubieran podido crear más de 36.000 puestos de trabajo a tiempo completo en Andalucía, a razón de más de 3.000 semanales, según el sindicato, lo que proyectado al año completo la cifra superaría los 130.000 empleos, un parámetro nada desdeñable en una comunidad tan azotada por el paro.

La secretaria andaluza de condiciones de trabajo y salud laboral de CC.OO., Nuria Martínez, afirmó a este periódico que «Andalucía tiene un grave problema con el alargamiento de la jornada de trabajo sin retribución, que es un fraude que afecta a la creación de empleo, a las cotizaciones y prestaciones y también al bienestar y conciliación de los trabajadores en su vida cotidiana». La dirigente sindical confía en que la nueva normativa estatal para el registro horario obligatorio en las empresas, vigente desde el pasado 12 de mayo, ponga freno a este fraude aunque criticó los escasos medios y compromiso que las empresas están aplicando en esta exigencia, con un mero control de firmas en papel en la mayoría de los centros laborales.

En este sentido, exigió un mayor control y esfuerzo de parte de la Inspección de Trabajo y el desarrollo de campañas para el cumplimiento de la norma. La representante de CC.OO. reconoció las dificultades para erradicar estas horas extra ocultas, ya que se dan especialmente en las pequeñas y medianas empresas con pocos trabajadores -el grueso del tejido productivo andaluz- donde la representación sindical no existe para la defensa laboral y además está el factor del miedo de los trabajadores a denunciar este tipo de situaciones por su precariedad, explicó la dirigente sindical.

El estudio realizado por CC.OO., a partir de los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), arroja resultados que a priori pueden sorprender, como que estas horas impagadas son mayoritarias entre los cargos directivos y de responsabilidad y con una cualificación media o alta con respecto al resto, o que sea más frecuente su realización entre los trabajadores indefinidos que en los contratados de forma temporal, además de afectar al segmento laboral de más edad, ya que los mayores de 55 años son los que realizan este tiempo añadido sin salario. Por tanto, se rompe la leyenda de que pueda ser una práctica exclusiva que afecte únicamente al colectivo con las ocupaciones menos cualificadas y con condiciones más precarias como pueden ser los jóvenes.

Así, de enero a abril de este año, el 97,1% del total de horas extra no remuneradas correspondió al grupo de directores y gerentes, frente al 18,7% de las ocupaciones más elementales, mientras que el 69,1% de estas horas las asumen los mayores de 55 años, una tasa mucho mayor que la nacional, que está en el 43,·%. Ello contrasta con el 34,8% de los más jóvenes, entre 16 a 24 años, aunque esta tasa también dobla la media nacional de los jóvenes que está en el 17,4%. También se observa que las horas extra sin pagar registran un aumento significativo conforme se avanza en los tramos de edad, de 25 a 34 años y de 35 a 44 años, por lo que va creciendo hasta alcanzar el nivel mayor con los mayores de 55.

Diferencia por sexos

El estudio muestra una diferencia significativa también por sexos, donde se refuerza el papel más precario que sufren laboralmente las mujeres, que realizan el 36,2% de sus horas extra no remuneradas, mientras que los hombres solo el 30,6%. La diferencia es aún mayor en la jornada a tiempo parcial, ya que las mujeres también realizan un porcentaje mayor de horas extra no remuneradas, que supone más del doble que el porcentaje de los hombres, 32,6% frente a 14,1%, lo que supone 18,4 puntos de diferencia.

La media andaluza de estas horas impagadas se sitúa en un 32,7%, y a nivel provincial lidera el ranking Almería, con un 56,6%, superior incluso a la media nacional, que se encuentra en el 46,4%. Le sigue la provincia de Jaén (44,2%), Granada (37,3%) y Sevilla (35,8%). El resto se encuentran por debajo de la media andaluza, y destaca Córdoba por su menor porcentaje (14,2%). En los puestos más bajos, Huelva (20,17%), Málaga (24,10%) y Cádiz (28,71%). Por sectores económicos, son el financiero y el comercio los que aglutinan el mayor tiempo suplementario que no se cobra, aunque es el del transporte el que lo lidera con un 58,9% de estas horas. Le sigue el sector financiero (46,0%), el comercio (36% ) y con el mismo nivel la Administración pública, que no se escapa de este fraude y que se registra sobre todo en las corporaciones municipales y en sus entes y empresas adscritas.