Andalucía exhibe estabilidad política y seguridad jurídica para atraer empresas

Susana Díaz, junto a planchas de cobre en la factoría minera Atlantic Copper, en Huelva. /
Susana Díaz, junto a planchas de cobre en la factoría minera Atlantic Copper, en Huelva.

La presidenta de la Junta compromete su apoyo al sector minero y reclama al Gobierno central que abarate el coste de la energía

LALIA GONZÁLEZ-SANTIAGO

Andalucía se ofrece a empresas e industrias como tierra de estabilidad política y de seguridad jurídica. El mensaje fue lanzado ayer por la presidenta andaluza, Susana Díaz, en el transcurso de una visita a las instalaciones de la empresa minera Atlantic Copper, en Huelva, donde inauguró el 'Centro de Interpretación del Cobre'.

Díaz, que intensifica su agenda pública, empeñada en afianzar su papel de presidenta de la Junta de Andalucía, frente a tormentas partidarias y rumores de salida hacia Madrid, planteó ante la que es la segunda empresa en volumen de facturación con sede social en Andalucía, un discurso en un doble sentido: para atraer inversores en un momento en que en otros territorios y en el Gobierno de la nación reina la incertidumbre, y para despejar incógnitas en el sector minero, donde el reciente pleito, que fue archivado, por la adjudicación de la mina de Aznalcóllar, pudo poner piedras en el camino del sector. Un ámbito económico en claro auge en Andalucía, que se ha redescubierto con una especial potencia en las provincias de Huelva, Sevilla y Granada y que resiste las oscilaciones de los mercados.

Un sector pujante

Según los últimos datos de la asociación de empresas mineras, Aminer, genera 2.800 empleos directos, con previsión de llegar a 3.500 y puntas de 5.000; llega a diez mil con proyección a quince mil empleos indirectos; representa una inversión de 1.900 millones de euros, que llegara a 2.800 millones con los proyectos en curso, y una facturación de 700 millones en 2014 que se prevé elevar a mil millones.

En este sentido, la presidenta de la Junta dijo que la institución autonómica hará cuanto esté de su parte para llevar «al límite» al sector de la minería metálica en la comunidad y que el rico subsuelo se convierta en beneficio para las comarcas y sus poblaciones.

Sólo Atlantic Copper se ha convertido en la empresa líder de la producción nacional de cobre y la tercera mayor de Europa, con 300.000 toneladas al año. La presidenta elogió la apuesta por Andalucía de la compañía, al mantener aquí su domicilio fiscal.

En el acto la presidenta auguro que «en 2016 en Andalucía lo mejor esta por venir» y puso en valor que la comunidad «tiene oportunidades, estabilidad, buenos servicios públicos y enorme talento para llegar al límite de sus posibilidades». Aludió asimismo a que la comunidad goza de «seguridad jurídica, elemento de garantía que permita que la inversión se traduzca en creación de empleo».

Además, recordó que se acaba de acordar una drástica eliminación de trabas burocráticas, con la reducción de seis meses a tres días de los trámites para abrir un negocio sujeto a declaración de impacto ambiental, para «seguir ayudando». «No será por la Junta por la que no se produzca la inversión que la tierra demanda», declaró.

Díaz reclamó al Gobierno central «una política energética que sea segura, no errática, para abaratar costes» en las explotaciones industriales. Se trata de un elemento clave en su discurso económico, puesto que, como reconoció, existe un diferencial de paro andaluz con el resto de las regiones europeas, pues la comunidad se sitúa a la cabeza del desempleo en el continente, y la Junta quiere suplir esta rémora a base de apostar por el tejido industrial.

Asimismo, la presidenta andaluza dijo que «los costes laborales no pueden ser el elemento para que las empresas sean más productivas, hay otros elementos», dijo, y apostó por la I+D+i. Como ejemplo puso a la propia fundición de Atlantic Copper en Huelva: «Es más competitiva que otras del grupo en otros lugares del mundo, porque es líder en innovación, en conocimiento e investigación», una triple ecuación que «reduce costes».