Chaves se desmarca de Griñán y avisa de que seguirá en su escaño

Manuel Chaves descarta abandonar ya el Congreso, poco antes de votar en el pleno./
Manuel Chaves descarta abandonar ya el Congreso, poco antes de votar en el pleno.

El secretario de Organización del PSOE, César Luena, da por hecho aun así que el exgobernante andaluz se irá al final de la legislatura

PAULA DE LAS HERASMADRID

Manuel Chaves no tiene intención de seguir los pasos de José Antonio Griñán y anunciar su retirada. Al menos no en el corto plazo. El expresidente de la Junta de la Andalucía dejó ayer claro que continuará ocupando su escaño en el Congreso pese a las presiones de Ciudadanos y Podemos, que han pedido su 'cabeza' como requisito mínimo para facilitar la investidura de Susana Díaz. El anuncio de abandono de la vida política por parte de Griñán ha puesto todo el foco en el que fuera también presidente del PSOE entre 2005 y 2012, pero él defiende que su situación es bien distinta.

Chaves quitó, en cierto modo, valor político a la decisión de echarse a un lado de su sucesor (y amigo íntimo hasta que en 2011 se abrió entre ambos una batalla por el control del partido en Andalucía). A pesar de que el propio Griñán asegura que su gesto busca evitar un desgaste a la presidenta andaluza en funciones y contribuir a la estabilidad institucional, el veterano diputado lo vinculó a razones más prosaicas y menos nobles: el hecho de que el Parlamento andaluz, constituido hace una semana, tiene que elegir en próximas fechas a sus nueve senadores de designación autonómica.

El calendario ponía tanto a Griñán como a la propia Susana Díaz ante un escenario crítico, porque su renovación como senador era insostenible para el partido, según admiten fuentes socialistas. «Yo -alegó Chaves en los pasillos de la Cámara baja- estoy en una situación diferente, en el Congreso de los diputados, y en el momento que considere oportuno tomaré una decisión y se la comunicaré». Quienes han hablado con él en los últimos días tienen claro que «el momento oportuno» para el expresidente será, como pronto, cuando se hagan las listas para las elecciones generales, hacia el mes de septiembre.

El secretario de Organización, César Luena, avanzó aun así, y por si acaso, que no cree que vaya a estar en la próxima candidatura del PSOE a las Cortes Generales. Vino a decir que será él mismo el que opte por no repetir, cosa que es bastante probable porque tiene 70 años y en la pasada legislatura ya dudó si continuar o no. Pero el caso es que Chaves no quiere pronunciarse todavía sobre ese asunto y en su entorno aseguran que ni Susana Díaz ni Pedro Sánchez le han llamado para hablar del tema.

Dignidad

Lo único a lo que se han comprometido tanto el secretario general del PSOE como la presidenta andaluza es a exigirle el escaño si el juez del Tribunal Supremo que investiga a los aforados señalados por Mercedes Alaya en el caso de los ERE le imputa algún delito. En el círculo más íntimo de Chaves, confían en un archivo de la causa que le permitiría administrar su marcha e irse, dicen, «con dignidad» sin ceder a «chantajes» de quienes considera mercaderes de la política. El expresidente, que defendió en su declaración ante el magistrado Alberto Jorge Barreiro que jamás conoció irregularidad alguna, quiere lavar su nombre.

Ni Podemos ni Ciudadanos desistirán, aun así, de su empeño. Ninguna de estas dos fuerzas políticas da importancia a lo que decidan los tribunales. Consideran que tanto Chaves, en su condición de presidente de la Junta, como Griñán, en calidad de consejero de Economía y Hacienda, tienen responsabilidades políticas en la trama de los ERE fraudulentos y que deben abandonar cualquier cargo público.

La líder del partido de Pablo Iglesias en Andalucía, Teresa Rodríguez, advirtió, de hecho, de que la renuncia de Griñán no le basta y le exigió que «se ponga delante de su pueblo y diga que han hecho las cosas mal». Ciudadanos, en cambio, la dio por buena. Su cabeza visible en la cámara regional, Juan Marín, dijo que si Griñán no está «será una piedra menos en el camino para acuerdos concretos», pero avisó de que mantiene el 'no' a la investidura de la candidata socialista.