Prematuras por partida doble

El primer neonato del nuevo año, Lucía, nació en Torrecárdenas a las 2.24 horas y el segundo, su hermana, Ana, un minuto después

S. G. H.ALMERÍA.
Ana, que posa junto a su marido Manolo, fue la primera almeriense en dar a luz en el año 2014. :: S. G. H./
Ana, que posa junto a su marido Manolo, fue la primera almeriense en dar a luz en el año 2014. :: S. G. H.

Mientras la inmensa mayoría de los almerienses intentaba bajar bailando por los locales de moda o domicilios particulares la copiosa comida que precede a las uvas, el confeti, los abrazos y besos de la última medianoche del año, Manolo y Ana estaban en otros menesteres. A decir verdad más ella que él, ya que entre las 2.24 y 2.26 horas de la madrugada de ayer dio a luz a dos mellizas -Lucía y Ana- en el hospital de Torrecárdenas, inaugurando de la mejor manera posible el año 2014.

No les tocaba todavía pero la pareja de hermanas decidió adelantar su nacimiento más de cinco semanas. Fruto de lo cual tuvieron que pasar la noche lejos de los brazos de su madre, que ayer solo había podido ver a sus hijas por las fotos que Manolo -su marido- les había hecho con el móvil en la incubadora. «Estamos muy contentos aunque estamos aún un poco nerviosos porque a pesar de que las hemos visto y los médicos nos han dicho que las niñas están bien, siempre es normal que te inquietes cuando nacen tan pequeños», apuntaba Manolo, en cuya cara se podía leer el esbozo dibujado por el orgullo de ser padre.

Según explicaba la pareja, primeriza además, ahora tocaba esperar pacientemente a que las niñas crezcan un poquito más para que se las puedan llevar a su casa. Las bebés, tras haber nacido de forma prematura, tendrán que estar, al menos, un mes y medio en la incubadora hasta que estén preparadas para valerse por sí solas. «Es como si estuvieran en la barriga», decía Ana, la madre, quien necesitó cesárea para dar a luz. «A mi me trajeron a la habitación tras la intervención y a las niñas las bajaron, por lo que aún no he tenido la oportunidad de estar con ella». Ana tendrá que estar cuatro días ingresada por seguridad y hasta entonces solo podrá intuir por fotos si las niñas se parecen más a ella o a su marido. Apenas podía expresar con palabras sus ganas de ver y tocar a Lucía y a Ana: «Estoy deseando, por lo menos matar el gusanillo de verlas». Con eso se conforma, por el momento.

Mellizas

Primer nacimiento del año y además por partida doble. Este privilegio, anécdota que acompañará en toda su vida a estas dos niñas almerienses que vivirán junto a sus padres en el núcleo roquetero de El Parador, representa un hecho insólito en la provincia. Pocos recuerdan cuando fue la última vez que el primer parto de un año nuevo fuera de mellizos, gemelos... etc.

«Al principio ha sido una sorpresa porque es algo que no lo esperábamos, ya que ni tenemos antecedentes ni nada por el estilo, pero ahora aunque somos conscientes de que será el doble de trabajo, también lo es alegría», aseguraba la orgullosa madre, quien añadía, en sintonía con su marido, que el hecho de que además fueran niñas le sumaba un plus de felicidad, puesto que era su deseo.

En este sentido, Ana, señalaba que a pesar de que sus hijas se habían adelantado al nacer propiciando algún que otro cambio de planes, la circunstancia de haber sido las primeras en hacerlo de toda la provincia era toda una «ilusión», una «alegría» y un «recuerdo» imborrable. «Anoche estaba sola en el paritorio y ya pensaba en lo que les diría cuando fueran mayor: «Vaya nochevieja que me disteis».

Lucía y Ana fueron las dos primeras bebés que nacieron en la provincia de Almería, pero en el resto de Andalucía algunos tuvieron más prisas en ver la luz. Sobre todo uno: David, el primer bebé del año nacido en Andalucía, cuya madre, de nacionalidad rumana, le alumbró tan sólo seis minutos después de la medianoche. Lo hizo en el hospital Virgen Macarena de Sevilla con un peso 3,360 kilogramos. El recién nacido es el segundo hijo de la pareja y su alumbramiento fue por parto natural.