El Diezmo, el barrio creado por Felipe III

Los vecinos solicitan más mantenimiento y señalan que la barriada «necesita más seguridad» por «ser lugar de paso» hacia El Puche

FRAN GAVILÁNALMERÍA.
La imagen muestra la puerta de entrada del Castillo de El Diezmo. :: MULLOR/
La imagen muestra la puerta de entrada del Castillo de El Diezmo. :: MULLOR

Delimitado entre la carretera de Níjar, la avenida Manuel Azaña y la avenida Mediterráneo, por el este, y la calle Instinción, por el oeste, el barrio de El Diezmo encuentra su génesis en el siglo XV. Fue durante el mandato del monarca Felipe III el 'Piadoso' cuando se mandó construir un castillo-almacen para guardar las cosechas agrícolas y ganaderas. Por este motivo, esta fortificación recibió el apelativo de Castillo del Diezmo.

Hay que trasladarse al siglo XIX para ver las primeras edificaciones en El Diezmo. En esta época, la barriada convirtió en lugar lleno de corralones, debido a que los residentes de aquel entonces se dedicaban a recoger basuras por la ciudad. De ahí viene el nombre del 'barrio de los barrenderos', nombre que adquirió por esta práctica, el cual supuso un desprestigio para la barriada por de rigor higiénico y olores que ello acarreaba.

La transformación

Fue en 1970 cuando el barrio comenzó a sufrir una gran transformación que le ha llevado a ser lo que es hoy. El Diezmo se divide entre la parte 'antigua', conformada por casas de una sola planta, y, por otro lado, edificaciones de gran altura que visten la avenida Manuel Azaña. Actualmente, la barriada está totalmente integrada en la ciudad y forma parte, junto a Los Molinos y Nueva Andalucía, del núcleo más importante de la capital.

De la génesis del barrio, el Castillo del Diezmo, sólo permanecen en pie la puerta de entrada y dos torreones, que han quedado integradas en la arquitectura actual.

En los últimos años, parte del barrio de El Diezmo ha sufrido la reforma, de manera integral, de algunas calles, que han sido pavimentadas y aceradas, así como se han sustituido las canalizaciones de saneamiento y electricidad y se cambió el alumbrado público. «Ahora, la prioridad para El Diezmo consiste en continuar con la segunda fase de acondicionamiento», comenta Francisco Cazorla, presidente de la asociación 'El Patio', quien señala que calles como Madre Perla o Pilares «tienen un alcantarillado pésimo».

Cazorla señala que El Diezmo está necesitado de una mayor actividad de mantenimiento. «En la barriada contamos con problemas de limpieza bastante notables. Gran parte de esta situación, la tienen los solares que presentan una situación de abandono y suciedad, porque nadie se hace cargo de su limpieza».

Por este motivo, la asociación 'El Patio' va a exigir que algunos de estos solares, propiedad del Ayuntamiento de Almería, «sean convertidos en edificios públicos de interés para el barrio», explica Cazorla. Al margen de «la falta de limpieza», el presidente de 'El Patio' apunta que la seguridad también hace mella en El Diezmo. «Este barrio se ha convertido en un lugar de paso para las personas que van al Puche. Algunas de ellas se paran aquí y atracan a los vecinos», cuenta Cazorla, que señala que el mismo sufrió un robo «a punta de navaja hace unos años».

Otra de las problemáticas existentes en El Diezmo se centra en el «gran número» de parados tras el estallido de la crisis . «Esta situación ha generado que la asociación 'El Patio', que ha sobrevivido desde su nacimiento sólo con la aportación de sus socios». Ante este problema, Cazorla advierte que «sin subvenciones», la asociación no podrá volver a montar actividades para sus vecinos.

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