Más de 5.000 indignados en las calles de Almería

El movimiento 15-M volvió a secundar una masiva convocatoria en favor de más democracia

MIGUEL CÁRCELES MCARCELES@IDEAL.ESALMERÍA.
Un chico muestra un cartel llamando a la revolución rodeado por miles de almerienses que ayer se echaron a la calle 'indignados'. :: FOTOGRAFÍA: J. J. MULLOR/
Un chico muestra un cartel llamando a la revolución rodeado por miles de almerienses que ayer se echaron a la calle 'indignados'. :: FOTOGRAFÍA: J. J. MULLOR

El día de sol y el fuerte calor invitaban a estar en otro lado, no en pleno centro de la ciudad. Pero eso no fue en ningún caso un freno para que más de 5.000 almerienses, según estimaciones de este diario, se echaran a la calle para recordar que siguen «indignados». «Hace un mes decidimos acampar. Ahora, seguimos igual de indignados que entonces», indicaba, altavoz en mano, uno de los portavoces del Movimiento 15-M. Llamados a manifestarse en contra del 'Pacto del Euro', un plan de austeridad europeo con el que se muestran en contra, la cita siguió el guión que han seguido todos los actos convocados por la plataforma en Almería. Civismo, pacifismo y sólo protestas. La cita era a las 19 horas en la Puerta de Purchena. Y sólo diez minutos después echaba a andar Paseo abajo en busca de la plaza de las Velas, lugar en el que tenía previsto culminar. Y así fue. Cuando la cabeza de la manifestación alcanzaba la plaza de Juan Cassinello -rebautizada por los miembros de la plataforma como plaza de la indignación- los últimos aún no habían abandonado la Puerta de Purchena. Con cánticos de «no nos representan» o «pacto del euro, y un pepino», personas de todas las edades y condiciones desfilaron con total normalidad en una marcha que sólo tuvo un pequeñísimo rifirrafe en el momento en el que un visitante increpó a uno de los organizadores. Durante todo el desfile, un grupo de actores ejemplificó un equipo de piratas cuyo tesoro era el de «la banca». Fueron ellos los encargados de amenizar una tarde que tuvo ante todo un carácter festivo -especialmente, lo reconocían los propios organizadores, después de que los acontecimientos que tuvieron lugar en el Parlamento de Cataluña hayan podido castigar la imagen pacífica y cívica del movimiento-.

Al llegar al lugar en el que se mantenía la acampada hasta hace tan sólo una semana, el grupo de 'indignados' agradeció con un fuerte aplauso al dueño de uno de los establecimientos de la zona, que no sólo no mostró quejas durante el casi un mes de campamento de protesta sino que además les proporcionaba luz, agua y un aseo.

En la manifestación de la capital, una entre casi un centenar convocadas en todo el Estado y en ciudades del extranjero, tomaron parte 'indignados' de toda la provincia. Por ejemplo, el grupo de Níjar lucía camisetas alegóricas, pero los hubo también, por ejemplo, un nutrido grupo del Poniente (El Ejido, Roquetas de Mar y Adra mayoritariamente).

«Huelga general»

Una de las principales proclamas lanzadas por los manifestantes fue la de «huelga general», pero también la de «Almería nunca se rinde» o «ellos comen canapés y yo no llego a fin de mes». Sin embargo dos imágenes fueron las más impactantes de las más de dos horas que duró la protesta. La primera fue las sentadas que efectuaron a las puertas de las principales entidades financieras. Y la segunda, cuando brazos en alto gritaban «estas son nuestras armas». Algunos de los asistentes rememoraban no haber visto una manifestación así desde las convocadas en contra de la participación de España en el conflicto bélico de Irak, hace ahora prácticamente ocho años.

La movilización de protesta culminó hacia las nueve de la noche al desembocar el río de gente en la plaza de las Velas. Allí, los organizadores leyeron el manifiesto aprobado por la asamblea de la Acampada. Texto este que fueron repartiendo durante todo el recorrido y que, en esencia, reclama «que la crisis no la paguen los ciudadanos», sino los «causantes» de la misma, que exista una democracia «participativa», y que se anulen los «privilegios» de la clase política. Además, claro está -era el motivo de la convocatoria- de la eliminación del Pacto del Euro de estabilidad contable de los estados, algo que a su juicio va a generar más recortes sociales.

Los indignados calificaron de éxito la convocatoria y no descartan continuar con este tipo de acciones. De hecho, los organizadores de la marcha de Almería se encuentran en contacto con los del resto de España para tomar este tipo de decisiones.

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