El 76% de los menores de Almería ha recibido alguna vez contenido pornográfico en Internet

Así se extrae de un estudio elaborado por una profesora de la Universidad Juan Carlos I, que sitúa a las niñas, entre 15 y 17 años, como las más vulnerables

FRAN GAVILÁNALMERÍA.
Un niño navega por Internet. :: IDEAL/
Un niño navega por Internet. :: IDEAL

La pornografía infantil se ha convertido en uno de los mayores problemas sociales con la llegada de Internet a la inmensa mayoría de los hogares. Delitos cibernéticos que tienen importantes variantes que afectan a los menores. Sin ir más lejos, la última 'ciber-redada' llevada a cabo por la Guardia Civil en Almería fue durante marzo de 2010. Esta se saldó con la detención de 61 imputados y 95 registros en toda España que dieron como resultado la intervención de más de 1.000 vídeos con contenido pedófilo.

«La pornografía infantil es el gran problema en la red». Así lo explicó Carmen Gaona, profesora de Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos I, quien aseguró que «Internet ha rediseñado lo que es la pornografía infantil». Gaona, que participó como ponente en la jornada de formación 'Protección del menor en ámbito audiovisual', que organiza la Universidad de Almería, explicó durante su intervención, los datos extraídos en el proyecto que participa en la actualidad sobre los usos y riesgos de Internet en los menores. La profesora de comunicación indicó que de los 84 casos denunciados de pedofilia en la red en 2003 se ha pasado a la actualidad a 1.131, lo que indica la importancia de este tema.

Según Gaona, para analizar los riesgos de Internet en los menores era necesario saber qué actitud tienen los niños ante la red. «Los niños ven en Internet un espacio que les ofrece grandes oportunidades, algo bueno, mientras que los adultos percibimos grandes riegos. Lo que ocurre es que los datos de pornografía infantil dan la razón a los adultos», apuntó.

No en vano, según el estudio realizado por Gaona, el 76,3% de los menores reconocen haber recibido alguna vez un contenido inadecuado, como pornografía, violencia o drogas. Si bien, se destaca que esta información ha llegado al menor de manera involuntaria, mientras se encontraba dentro de sus prácticas de sociabilidad. Asimismo, el estudio destaca las situaciones de riesgo a las que se ha visto sometido alguna vez el menor, como por ejemplo, que un 14,5% de los menores han recibido peticiones obscenas para hacer delante de una webcam, que un 12,7% ha visto comentarios o imágenes fuertes sexuales y que un 10,3% ha recibido insultos, burlas o amenazas a través de Internet.

Más vulnerables

En este sentido, la profesora señaló que existen diferencias entre géneros, ya que un 54,9% de las niñas han sufrido alguna de estas situaciones, mientras que en los niños la cifra es del 35%. Además, dentro del grupo de las niñas, son las de edades comprendidas entre los 15 y 17 años las que se han visto involucradas en este tipo de casos con más frecuencia. No obstante, según explicó Gaona, ello se debe a que las menores entre 12 y 14 años piensan que dominan mejor las nuevas tecnologías y son capaces de enfrentar estas situaciones. La profesora de Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos I sostuvo que de su trabajo se puede sacar como conclusión que «los menores son conscientes de que determinadas prácticas y actitudes pueden conducir a situaciones de riesgo, pero piensan que dominan las tecnologías de tal forma que pueden enfrentar dichos peligros».

Gaona destacó también que se ha producido un cambio en el acceso de los menores a Internet, ya que cada vez con más frecuencia lo hacen a través del teléfono móvil. Por todo ello, considera que lo mejor que pueden hacer los padres es «sensibilizar a los niños de los peligros».

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