Dos ídolos antropomorfos son la pieza del mes del Museo de Almería

Se considera que las figuras masculina y femenina revelan la existencia de vínculos familiares en Los Millares

I-F. AALMERÍA.
Dos ídolos antropomorfos son la pieza del mes del Museo de Almería

«Pequeño busto antropomorfo de piedra con decoración incisa de carácter simbólico, que reproduce de forma esquemática ciertos rasgos faciales: los ojos, representados como un par de profundas oquedades que se unen en el centro y forman un pequeño apéndice nasal». «Ídolo antropomorfo realizado sobre hueso de falange de ungulado. Representa un torso femenino, que puede identificarse por el triángulo invertido que imita el atributo sexual de la mujer».

Con estas pequeñas descripciones de presentan los dos ídolos antropomorfos que constituyen la pieza del mes en el Museo Arqueológico de Almería y que ayer quedaron expuestos en el vestíbulo del propio Museo y comentados por la profesora de la UAL, Trinidad Escoriza Mateu. Las dos proceden de Los Millares (Calcolítico) y son del III milenio antes de Cristo. Es la sexta pieza del mes desde que en el pasado septiembre se puso en marcha esta iniciativa, que se prolongará hasta el mes de agosto. Los ídolos permanecerán en esa situación de privilegio hasta el 24 de marzo.

Hechicero

El busto es una de las piezas más pequeñas de todo el Museo. Mide 4,3 por 2,5 centímetros. Se puede ver al estar presente en la exposición permanente, aunque su salida de modo monográfico al vestíbulo cobrará una importancia que no tiene en la vitrina en la que se presenta y que, para muchos, puede pasar desapercibida. Se considera que puede tratarse de la cabeza de un mago o de un hechicero del clan o de la tribú y sus incisiones, como tatuajes, son similares a las incisiones de la cerámica de esa misma época.

La figura femenina, por su parte, es ligeramente de mayores dimensiones. Tiene 9 por 4 centímetros. En este caso, como en las anteriores piezas del mes, la pieza no se presenta en la exposición permanente y es una de las custodiadas en los almacenes del Museo. Su elección permite su salida al luz que pueda ser contemplada por los ciudadanos. Se considera que con este tipo de figuras se resaltaba el papel de la mujer en una sociedad cazadora y recolectora al ser la que garantizaba la posibilidad de aumentar el clan. Se rechaza como incorrecta, por otra parte, hablar de 'venus', denominación que se ha extendido a un elevado número de figuras femeninas con las formas expresamente señaladas, por entender que ese nombre es muy posterior. Se creó en Roma con antecedente en Grecia.

Función social

Desde el Museo y de la Asociación de Amigos del Museo 'Luis Siret', responsables de la iniciativa, se destaca la elección de las dos piezas para que, al ser cada una la representación de cada uno de los sexos, se pone más de relieve la existencia de relaciones entre padres e hijos en Los Millares -se puede hablar de familia- mientras que otras sociedades no tienen ejemplos de este tipo de vínculos, que aquí se comprueba hasta en los enterramientos al estar juntos los miembros de esa 'familia'. Constituyen -añaden- dos ejemplos del significado de esa civilización, la más compleja y complicada del Paleolítico así como la más importante del Cacolítico o del Cobre, y confirmado por esa representación antropomórfica.

La profesora Trinidad Escoriza sostiene que «las representaciones figurativas realizadas en diferentes soportes materiales (ídolo, contenedor cerámico, panel rupestre...) tienen un uso y función social determinada. Cuando su estado de conservación lo permite es viable un acercamiento en el seno de las prácticas sociales (económico y político-ideológicas), donde cobran vida, lo que significa la posibilidad de redimensionarlos socialmente y no analizarlos solamente como objetos en sí mismos desde un punto de vista meramente descriptivo o interpretarlos subjetivamente».

El evidente carácter político-ideológico de estas representaciones figurativas permite a Trinidad Escoriza Mateu sostener que ofrecen informaciones sobre las condiciones materiales de los sujetos sociales y sexuales en relación con las mismas al mismo tiempo que sostiene que esas informaciones tienen además su contrastación y su confirmación con los datos que pueden ser extraídos de los lugares de habitación y de enterramiento. Un tercer elemento avala todas estas opiniones y no es otro que la existencia de redes intercomunitarias que abarcan gran parte de la Península Ibérica y del Mediterráneo durante el III milenio antes de Cristo tal como han demostrado las investigaciones realizadas. Todo este pensamiento queda reflejado en el lema que acompaña a la pieza de mes: 'Representaciones figurativas y prácticas político-ideológicas en el sudeste peninsular durante el III milenio cal ane'.

La siguiente pieza del mes, fijada para el 25 de marzo, serán las pulseras islámicas, que presentará Patrice Cressier.