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¿Investigar para saber o para transferir?

Momento del debate en esta mesa sobre la transferencia, en la UAL./
Momento del debate en esta mesa sobre la transferencia, en la UAL.

IDEAL y la Universidad de Almería celebran su cuarta mesa de trabajo con motivo del 25º aniversario de la UAL, centrada en la transferencia del conocimiento a la sociedad

VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRUALMERÍA

¿Transferir para aumentar el conocimiento científico o para transferir los conocimientos adquiridos a la sociedad? Ésta podría ser luna de las preguntas sobre la que giró el debate de la cuarta mesa de trabajo que, con motivo de l 25 aniversario de la Universidad de Almería, ésta y Diario IDEAL han celebrado en este mes de diciembre.

Una mesa en la que se manejaron claves para la más eficiente combinación entre esa investigación absoluta y la investigación aplicada, alrededor de la cual se sentaron el vicerrector de Investigación de la Universidad de Almería, Diego Valera; el director de la Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación (OTRI) de la propia UAL, Fernando Dianez; el profesor de Investigación de la Plataforma Solar de Almería y director del Ciesol, Sixto Malato; la investigadora de la UAL, Cynthia Giagnocavo; y el director general de Biorizon, David Iglesias, bajo la coordinación del delegado de IDEAL en Almería, Ángel Iturbide.

Investigar, ¿para qué?

El planteamiento general de la mesa arrancaba de la situación actual en cuanto a la transferencia de los conocimientos adquiridos por la Universidad a través de la investigación hacia el mundo de la empresa y la sociedad en general; así como el modelo idóneo para cada uno de los ponentes de cómo debe plantearse dicha relación.

El vicerrector de Investigación proponía que «tiene que haber una relación bidireccional entre los investigadores y las empresas. En la UAL, hemos reactivado un foro en el que están ambos representados para ir de la mano y solucionar los problemas. La Universidad de Almería es un ejemplo de éxito con respecto a la puesta a punto de ciencias experimentales, con la Finca Experimental Anecoop, en colaboración con esa cooperativa de segundo grado. Y el vínculo con otras unidades del sector es importante, como Coexphal, con una red de cátedras y de centros de investigación para apoyar el vínculo con los sectores productivos en todos los ámbitos y motivar a los investigadores a a que suban al carro. Se fomenta cada vez una investigación más aplicada. Hemos puesto en marcha diez proyectos europeos y en enero dos más. En todos ellos hay empresas».

Por su parte, el director de la OTRI, Fernando Dianez, resaltaba la importancia de «tres elementos fundamentales: las empresas tienen que saber valorar el beneficio de vincularse la mundo de la investigación, los investigaciones que tienen que saber buscar recursos para seguir trabajando y, en medio de ambos, las oficinas de transferencia, que implica un personal técnico especialista en todo lo que tiene que ver con la transferencia. No hablo de cargos políticos, sino un poso de personas con un conocimiento de cómo se crea una empresa de base tecnológica, que conozcan a los responsables de I+D de las empresas del sector y les lleven información de convocatorias, etc. Ese tipo de personal técnico es necesario y es el poso que tiene la transferencia».

Mirar a la pyme

Por su parte, desde el punto de vista del sector privado, David Iglesias apuntaba que «hay que trabajar en la relación con la pyme. La empresa grande tiene facilidades para buscar su hueco, pero la pyme no tiene esos recursos y necesita innovar. Hay que generar herramientas de comunicación y acercamiento a esa pyme, que supone la gran mayoría del tejido empresarial, para que todas esas herramientas y convocatorias lleguen».

En su opinión, «por un lado existe un trabajo de empresa, identificando qué quiere el consumidor, y por otro el trabajo conjunto entre la investigación de la empresa y la Universidad, para lograr soluciones».

Por su parte, Fernando Dianez apuntaba que «la transferencia debe empezarse por los empresarios innovadores que ya te están siguiendo. Cuando tú has conseguido meter a los innovadores, los demás los seguirán. La persona no innovadora no va a copiar la innovación del más innovador, sino de alguien similar a él».

El propio Diego Valera añadía la importancia de «agilizar ritmos de trabajo, alineándonos con los de la empresa, que quiere soluciones rápidas. Hay que romper inercias del pasado. Estamos trabajando en eso. Los investigadores se quejan siempre de las cargas burocráticas. En la interrelación con el sector productivo hay herramientas, pero estamos haciendo grandes esfuerzos también en rebajar la carga burocrática de los investigadores y que se dediquen a lo que tienen que hacer. El nuevo Plan Propio de Investigación, que con el Plan de Transferencia sobrepasa los 2,5 millones, la gestión va a ser on line».

 

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