La subida del gasoil 'B' aumenta en 12,2 millones el gasto

Un tractor descarga aceituna en una almazara./J. E. R.
Un tractor descarga aceituna en una almazara. / J. E. R.

En el último año, este tipo de gasóleo profesional utilizado en la actividad agrícola ha registrado un incremento cercano a los 0,20 euros | En los últimos doce meses, el sector agrario y pesquero consumió 64,2 millones de litros de gasóleo 'rojo'

JOSÉ ESTEBAN RUIZALMERÍA

Los precios, en términos medios, raramente se disparan en los productos que generan los profesionales del campo y la pesca. Sin embargo, la variable costes suele ser más volátil, y casi siempre, en la mayor parte de los productos y servicios que precisan para el desarrollo de su actividad, las variaciones se manifiestan al alza, teniendo que asumir más gastos para obtener la misma productividad.

Su bolsillo se resiente. Les llega el mismo dinero pero tienen que pagar más. En el último año, el gasóleo profesional, el denominado rojo, o también 'B', está haciendo mella en las carteras de los productores y armadores.

Su valor se ha incrementado por encima del 30%, acercándose al euro por litro en el caso del diesel para la maquinaria agrícola. En este tiempo, de septiembre de 2017 a agosto de 2018 (últimos registros disponibles, la provincia de Almería, según los datos que recoge el Instituto Andaluz de Estadística, consumió 64, 62 millones de litros de gasóleo rojo, una cantidad que si se compara con acumulada en el año anterior se incrementó, además, en casi 8 millones de litros.

El precio del gasóleo 'B' a día de hoy supera, según Asaja, 0,97 euros por litro, mientras que hace un año costaba 0,78 euros. Casi 0,20 euros de subida que asumen los agricultores para hacer funcionar sus tractores, cosechadoras, transpaletas, etcétera, sin que en ello vaya implícito obtener más dinero por sus productos. Una pérdida de rentabilidad que asumen sin más, pero con el temor de que se agrave si el Gobierno decide aplicar el impuesto al diésel a este tipo de combustible profesional.

Este subidón viene dado por el aumento del precio del barril de petróleo «que ha pasado de 48,48 a 79,95 dólares, en los últimos doce meses», señaló Adoración Blanque, secretaria general de Asaja Almería. Con ello, el sobrecoste que asumen los productores almerienses que utilizan gasóleo rojo es de 12,28 millones de euros.

La agricultura extensiva es la que soporta, en mayor medida, el gasto en este tipo de diésel. Es una actividad en la que se pone en marcha maquinaria a la que se permite utilizarlo. Así, son los cerealistas, los productores de frutos secos, de cítricos o de aceite de oliva, entre otros, los que adquieren el gasóleo 'B' en gran parte. Tampoco hay que olvidar a los productores de lechuga, que debido a la utilización de maquinaria pesada para la labranza, también usan este combustible, que está bonificado, pero desde hace algo más de un año, lo está menos.

En el año 2010 el Gobierno del PSOE aprobó una medida que era la devolución parcial del Impuesto Especial de Hidrocarburos (este impuesto supone 84 euros por cada 1.000 litros). La devolución aprobada fue de 78 euros por cada 1.000 litros para los agricultores y ganaderos.

Sin embargo, explicaron desde la Asociación de Jóvenes Agricultores, con la Ley de Presupuestos Generales del 2017 se produjo un cambio en uno de los artículos de los impuestos especiales por el cual esa reducción de la devolución del Impuesto Especial de Hidrocarburos se redujo de 78 euros por cada 1.000 litros a 63 euros por cada 1.000 litros, es decir, de pagar 6 euros se ha pasado a pagar 21 euros por cada 1.000 litros.

Pero para el desarrollo de la agricultura también se utiliza el gasóleo 'A'. Y es que, es el más utilizado en la agricultura intensiva, en la producción de frutas y hortalizas almerienses. Este bien también se ha visto incrementado en precio en el último año, y también, por tanto, suma al alza en los costes de estos productores.

En esta actividad agrícola se usa el 'rojo' para la calefacción en época invernal, en aquellas explotaciones, que no son muchas, que cuentan con ello, y también, aunque muchos profesionales lo descartan, para la maquinaria que se utiliza en el interior del invernadero.

Pero como confirmaron algunas de las cooperativas hortofrutícolas a este periódico, es tan poco utilizado que ni cuentan, algunas de ellas, con este servicio en sus dispensadores.

Para los camiones con los que transportan los productos de la finca al almacén, se usa el gasóleo 'A'. En este caso, «ni siquiera se pueden deducir como gasto el gasto en combustible aquellos que tributan en módulos», explicó Andrés Góngora, secretario provincial de Coag Almería. Muchos de ellos, explicó el dirigente agrario a este periódico, «optan por contratar el servicio de transporte en lugar de contar con un camión propio, asumir ese sobrecoste y el de mantener el vehículo».

Sobre todo son aquellos que su explotación dista más de los almacenes a los que llevan los productos. Según Góngora, se paga dos céntimos por kilo en el transporte.

El gasto medio de gasóleo 'A' por hectárea en la agricultura intensiva se sitúa, indicó Adoración Blanque, secretaria general de Asaja Almería, «entre los 1.500 y 2.000 euros por campaña».

Pero este gasto varía en función de distintas variables, tales como la ubicación de la finca y la distancia que hay al almacén donde lleva el género el agricultor; o si cuenta con explotaciones en distintos puntos.

Las comercializadoras, indirectamente también aumentan sus costes con la subida del combustible, ya que asumen dicho incremento en el precio del transporte de los productos a destino.

El temor general en el campo reside ahora, en cuanto al gasóleo, en el nuevo impuesto que se prepara en la Administración.

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