Los robos con fuerza en viviendas descienden de siete a cinco al día

El propietario de una vivienda muestra cómo dejaron la casa los ladrones, en una imagen de archivo. /IDEAL
El propietario de una vivienda muestra cómo dejaron la casa los ladrones, en una imagen de archivo. / IDEAL

Los casos en los que los ladrones actúan en zonas determinadas y con un mismo 'modus operandi' son más fáciles de resolver | El verano parece la época más idónea para este tipo de delitos aunque la media se mantiene similar a la del resto de los meses del año

ALICIA AMATE ALMERÍAJOSÉ RAMÓN VILLALBA GRANADA

Dormir con las ventanas abiertas para mitigar el calor puede ser una invitación a nuestras viviendas para los amantes de lo ajeno. Un tipo de caco, el que aprovecha estas circunstancias, conocido como 'murciglero'. Uno de los ejemplos más claros de esta práctica delictiva en la provincia se ha conocido hace solo unos días tras la detención de un grupo de jóvenes -dos de ellos menores de edad- en El Ejido a quienes se les atribuyen una decena de robos en viviendas perpetrados de este modo. Escalaban hasta las ventanas abiertas -de ahí que se denomine a esta práctica el método del 'escalo'- y penetraban en las casas, haciéndose con numerosos objetos de valor sin que los moradores durmientes se percatasen de su presencia.

Semanas atrás, un hombre fue sorprendido por los propietarios de una vivienda de Huércal Overa cuando descendía por el balcón de su dormitorio cargando un botín compuesto por joyas y dinero en efectivo que había sustraído minutos antes del interior de la casa a la que había accedido por el mismo lugar en el que fue hallado. Se trata de algunos ejemplos muy recientes que permiten construir la realidad de los robos en viviendas de la provincia que, pese a todo, han vivido en la primera mitad de este año un descenso de entorno al 20 por ciento en el global de municipios almerienses, según se desprende del balance de indicadores de criminalidad que trimestralmente realiza el Ministerio del Interior.

Entre enero y junio, de acuerdo a estos mismos datos, se produjeron en toda la provincia 953 robos con fuerza en domicilios, cifra que asciende a 1.213 casos si se unen los sufridos por establecimientos y otro tipo de instalaciones. Ello supone que, de media, se producen algo más de cinco robos con fuerza al día en viviendas de la provincia. Aún así, se observa un significativo descenso del 22 por ciento dado que durante el año anterior, también durante el primer semestre, 1.222 robos con fuerza en domicilios fueron denunciados en Almería, esto es, casi siete actos de este tipo cada jornada.

Durante el primer semestre de este año se produjeron más de 950 robos en domicilios

En el caso de la capital, se desprende de los datos de Interior que se perpetraron un total de 240 robos con fuerza de los que 177 fueron en domicilios. Casi uno al día, por lo tanto. De ahí que se recomiende extremar las medidas de seguridad, sobre todo, cuando las viviendas se van a mantener desocupadas durante largos periodos de tiempo como ocurre durante las vacaciones. De hecho, si analizamos el balance de criminalidad del Ministerio del Interior del pasado año, se puede comprobar que entre julio y septiembre se produjeron más de medio millar de robos con fuerza en viviendas, manteniéndose la tónica general de algo más de cinco acciones ilegales de este tipo cada nueva jornada. Pasado este mes de septiembre se conocerán los datos reales de los cometidos durante el presente verano en el que la actividad delictiva no ha cesado en los municipios almerienses.

Municipios

Dado que el Ministerio del Interior solo refleja datos de localidades de más de 30.000 habitantes, en la provincia de Almería, además de la capital y Roquetas de Mar, también se ofrecen cifras de El Ejido. En este caso, al contrario de lo que ocurre en los otros dos municipios de referencia, la criminalidad en el ámbito del robo con fuerza en domicilios vivió un crecimiento de más del 38 por ciento, pasando de los 99 sufridos en 2017 a 137 durante los primeros seis meses del presente año.

Tras la comisión del delito y su posterior denuncia, comienza el trabajo de los investigadores que se encuentran con distintos obstáculos a la hora de localizar a los criminales que deben superar. «Cuando son robos aislados, que no se repiten por la misma zona y con el mismo 'modus operandi', es muy difícil descubrir quién está detrás de ellos. Otra cosa bien distinta es cuando se detectan muchos robos en poco tiempo en un área concreta, entonces por lo general sabemos que son bandas que están actuando por la zona y se pone toda la carne en el asador para ir a por ellos. Son delitos que suelen generar mucha alarma social porque están violando los refugios más sagrados de las personas», advertía un agente de Guardia Civil ala edición granadina de IDEAL.

Como resultado de estos trabajos, los investigadores han detectado modalidades delictivas cada vez más sofisticadas que ya no se limitan al citado 'escalo' o el clásico 'resbalón'. Las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado han detectado casos de 'bumping', que no deja ningún tipo de huella. En este tipo de 'modus operandi' sitúan como especialistas a los delincuentes procedentes del este de Europa.

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