Retoman el proyecto para construir un área comercial y viviendas entre las playas de Genoveses y Mónsul

Retoman el proyecto para construir un área comercial y viviendas entre las playas de Genoveses y Mónsul

Las actuaciones urbanísticas en esta zona estuvieron suspendidas cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía

EUROPA PRESSALMERÍA

El Ayuntamiento de Níjar ha retomado la tramitación del proyecto para construir un área comercial y residencial a la entrada de la pista forestal que da acceso a las playas de Genoveses, de Mónsul y de Cala Carbón y lo ha remitido a la Junta de Andalucía, que ha iniciado la evaluación ambiental de la innovación al planeamiento urbanístico que aprobó el pleno en 2014.

La resolución de la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio en Almería, de 12 de noviembre, admite a trámite de evaluación ambiental estratégica simplificada de la innovación del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que afecta a la Unidad de Ejecución SJ-24 de San José.

Las actuaciones urbanísticas en esta zona estuvieron suspendidas cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) hasta que clarificase cuál era la calificación del suelo y cuál su nivel de protección en el marco del procedimiento contencioso-administrativo que se inició contra la normativa ambiental para el parque natural aprobada por la Junta andaluza en 2008.

En concreto, el TSJA acordó en 2009 dejar sin vigencia el Plan de Ordenación de Recursos Naturales (PORN) de Cabo de Gata-Níjar en lo que se refería a las zonas calificadas como 'C3' y 'D' al considerar que se podrían «autorizar edificaciones en terrenos que, en principio, no podrían albergarlas» y concluía, asimismo, que la nueva normativa de la Junta definía nuevo suelo urbano en la Isleta del Moro, San José y Aguamarga «que en la anterior norma de 1994 no se consideraban, con viviendas y urbanizaciones ilegales».

No obstante, esta normativa fue validada posteriormente en sentencia firma a excepción de los suelos sobre los que se asienta el paraje de El Algarrobico.

El Ayuntamiento de Níjar aprobó en pleno en junio de 2014 la innovación a su planeamiento con la que se pretendía «finalizar la urbanización y edificación» de un área de terreno situado en el borde del casco urbano de San José, en su salida hacía las playas de Genoveses y Mónsul, «colocándose una parcela de equipamiento comercial en este punto».

Según ahondaba la resolución, esto «paliará un déficit de establecimientos de este tipo en la zona de la parada de autobuses a las calas, que a buen seguro dará un necesario servicio a turistas y a los habitantes de las viviendas de la zona» y señalaba, además, que no contravenía ni el Plan de Ordenación Territorial de Andalucía (POTA) ni el Plan de Ordenación Territorial de la Aglomeración Urbana de Almería (POTAUA).

Hacía mención, asimismo, el documento a que, en la actualidad, el suelo esta compuesto por «solares sin urbanizar», que «dejan aislada una vivienda en su interior», y producen «una imagen de discontinuidad en la trama de San José». En lo que se refiere al nivel de edificabilidad máxima, establecía que sería de 2.045 metros cuadrados y en número máximo de viviendas de once.

Durante el trámite de información pública, 'Amigos de Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar' presentó alegaciones en las que señalaba que el proyecto podría «tener unos efectos negativos y perjudiciales» y recordaba que la normativa en vigor con anterioridad a 2008, estos terrenos estaban zonificados como C1 --Área Natural de Interés General--, y en consecuencia, como no urbanizables.

Los ecologistas argumentaron que la decisión municipal adoptada entonces por el gobierno municipal del PP, ahora gobiernan en coalición PSOE e IU, respondía a «criterios de oportunidad política» e indicaba que en San José «existe una excelente oferta comercial de pequeño comercio tradicional, varios hipermercados y el centro comercial de la Molina a la entrada del núcleo urbano».

«Da la impresión que esta instalación de un área comercial no atiende a unos interés generales, primando unos intereses particulares, dado que en la innovación no se aporta ningún dato económico ni social que pueda sostener la necesidad de implantar un área comercial en dicha zona», subrayaban.

En esta línea, advertían de que la implantación de una zona comercial podría tener «unos efectos negativos ambientales negativos por el incremento del tráfico rodado, el incremento de la contaminación acústica y lumínica» y criticaba que la innovación no hiciera referencia a ninguno de estos aspectos ambientales, «siendo una zona ambiental con una enorme singularidad, en este caso la entrada a la zona de Mónsul y Genoveses, un lugar emblemático en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar».

«Cualquier actuación que no respete los valores naturales y ambientales podría tener un impacto negativo sobre la singularidad ambiental de esta zona, por lo que la innovación debería hacer referencia a los posibles impactos ambientales generados y las posibles soluciones que deberán ser evaluadas en las correspondientes declaraciones de Impacto Ambiental conforme a lo establecido en la Ley Integral de Gestión Ambiental en Andalucía», concluían.

Esta modificación del planeamiento urbanístico de Níjar, que no requiere dictamen del Consejo Consultivo para su aprobación, está promovida por Torres y González Díaz, vinculado al Grupo Playas y Cortijos.

 

Fotos

Vídeos