La provincia de Almería ha perdido casi una de cada dos sucursales bancarias en 10 años

Una usuaria entra en una entidad bancaria y se acerca a un cajero automático./IDEAL
Una usuaria entra en una entidad bancaria y se acerca a un cajero automático. / IDEAL

CC OO denuncia la pérdida de 1.193 empleos en todo el territorio almeriense desde el inicio de la crisis en 2008, que ha llevado a la clausura del 42,27% de oficinas

M. C. CALLEJÓNAlmería

El sector de la banca ha sido uno en los que más se ha notado la crisis financiera que azotó al país a partir de 2007 con sólo estar atentos al entorno. Cuando era raro no encontrarse oficinas bancarias a cada paso o que, en una misma zona, se localizasen varias sucursales de una misma entidad, ahora resulta sin embargo más complicado hallar una delegación en la que, además, hacer gestiones rutinarias puesto que la mayoría ha prescindido, además, del servicio de caja.

Almería, toda la provincia, en realidad, no ha quedado exenta de este fenómeno. De hecho, casi una de cada dos sucursales bancarias ha cerrado desde 2008 en todo el territorio provincial, según denunció ayer públicamente Comisiones Obreras, lo que ha supuesto la pérdida de 1.193 puestos de trabajo.

En el periodo que media entre el 2008 y el 2017, han echado el cierre en Andalucía un total de 2.550 oficinas bancarias -es decir, el 36,38% de la red existente antes de la crisis-, de las que 112 lo fueron todavía el año pasado.

Una tendencia que, lamentan desde el sindicato, continúa, como demuestran las 52 oficinas cerradas en la comunidad en el primer trimestre del 2018.

Por provincias, según sus datos, Sevilla es la que más oficinas ha cerrado en términos absolutos -un total de 615-, aunque no en términos relativos pues en este sentido le supera Málaga, que desmanteló el 42,86% de su red -597 oficinas desde el 2008-, seguida de Almería, que ha cerrado 298 oficinas, o lo que es lo mismo, el 42,27%, y le sitúa en tercer lugar. Un cierre que ha conllevado una pérdida de 1.193 empleos en la provincia almeriense que suponen un 31,85% del total de puestos de trabajo relacionados con la banca existentes hace una década en Almería.

El proceso de desmantelamiento de la red del sistema financiero español continúa, prosiguen desde el sindicato, y ya ha perdido 18.342 oficinas, un 40,17% de la red que tenía en diciembre de 2008.

Junto a ese proceso de cierre, se ha llevado a cabo en el país un «durísimo proceso de reestructuración que ha provocado la salida del 30,79% de la plantilla, la disminución de la competencia por la concentración de entidades y la exclusión financiera de amplias capas de la población a consecuencia del cierre masivo de oficinas bancarias».

Menos oficinas

Durante el periodo analizado, Andalucía perdió el 36,38% de su red comercial, lo que supone 2.550 oficinas que las 47 entidades financieras (8 incluidas en la CECA -antiguas cajas de ahorro-, 27 del ámbito de la Asociación Española de Banca -AEB- y 12 cooperativas de crédito) mantenían en la comunidad autónoma.

Cierres que suponen el 13,9% del total de clausuras de oficina en el territorio nacional, aunque el peso de la red andaluza sobre el total estatal se ha incrementado ligeramente, pasando del 15,35% en el 2008 al 16,33% en 2017.

El sindicato ha explicado que, en diciembre de 2016, Andalucía contaba con 4.572 oficinas bancarias, mientras que a finales de 2017 estas se redujeron a 4.460, o sea, 112 oficinas menos. «Esos cierres han supuesto pérdida de empleo y falta de atención a la clientela en localidades en las que se está produciendo una progresiva exclusión financiera que provocará más desigualdad», han denunciado desde CC OO.

Peores condiciones laborales

En lo que respecta al empleo, la comunidad autónoma ha perdido 12.766 puestos de trabajo desde el 2008. En este periodo, pasó de contar con más de 37.000 personas empleadas a poco más de 24.500, lo que supone que en Andalucía se ha perdido el 34,19% del empleo directo que tenían las entidades financieras a comienzos de la crisis en el año 2008.

A ello se une, según denuncia el sindicato y «a pesar de los beneficios crecientes del sector», un empeoramiento de las condiciones laborales de la plantilla, que se ha quedado con prolongaciones de jornada que siguen creciendo «por el incremento de las cargas de trabajo y una inaguantable presión comercial».

El sindicato ha dejado claro, en este sentido, que seguirá denunciando el fraude que supone a la Seguridad Social, a la Hacienda Pública y a la sociedad en general los millones de horas extra sin remunerar que se hacen en el sector financiero ante la opinión pública, las inspecciones de trabajo y los tribunales internacionales.

De hecho, CC OO ha obtenido el respaldo de la Comisión Europea que coincide, según el sindicato, en señalar que «la legislación española no garantiza los derechos de las personas trabajadoras y contradice las directivas europeas sobre tiempo de trabajo y salud a raíz de que el Tribunal Supremo Español interpretase que las empresas no estaban obligadas a llevar un registro de la jornada diaria de su plantilla». «Esperamos que el Tribunal de Justicia de la UE tome en consideración estas observaciones y se pronuncie a favor de la obligatoriedad de que las empresas lleven un registro diario de la jornada. Mientras tanto, el sindicato seguirá hablando con los grupos parlamentarios para tratar de que se modifique la ley en este sentido, primer paso para demostrar la realización efectiva de horas extra sin remunerar», ha remarcado.

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